Por Manuel Gutiérrez
Tienen en común que ambos son presidentes latinoamericanos, que ambos militaron en fuerzas guerrilleras comunistas, incluso en el M-19 colombiano; que ambos son gobernantes populistas, pero como común denominador, ambos mienten alegremente a sus pueblos, suponiendo que todos son unos descerebrados.
Claudia Sheinbaum hizo malabarismos en su mañanera. Que no sabe si se continuará regalando petróleo mexicano a Cuba. Para ello dijo: “Pemex es soberano y tiene contratos con Cuba, unos comerciales y otros de ayuda humanitaria; por la interpretación de una noticia aparecida en un diario, dijeron que suspendía indefinidamente la ayuda petrolera a Cuba…
“Pero depende de Pemex, si Pemex sigue con su ayuda humanitaria o si prefiere seguir ‘vendiendo’ petróleo a Cuba… pero no depende de mí, depende de Pemex, que es soberano”, y así estuvo haciendo lo que Cantinflas hacía exitosamente en sus películas: enredar, enredarse y decir mucho, pero sin decir nada.
“Qué bueno que me preguntan eso, para hacerles una aclaración”, aunque la aclaración no aclaró nada.
Quizá hubiera sido mejor preguntarle de la respuesta de la República de Corea del Sur, que debe haberse sorprendido de la preocupación presidencial mexicana por tener más conciertos del grupo BTS de pop coreano, que es aclamado por millones de jóvenes en México, y antes que masacres sin fin en todo el territorio nacional, sean en Salamanca o en Sinaloa, prefiere que la PROFECO multe a los promotores de los boletos de esos espectáculos; incluso halló tiempo en su ajustada agenda nacional para hablar con OCESA, con Alejandro Soberón Kuri, de la Corporación Interamericana de Entretenimiento… porque se ofertan 150 mil lugares para seis millones de jóvenes interesados en asistir. Resultado: se habla de boletos a costo de cien mil pesos… cómo no se va a preocupar nuestra mandataria.
Fue un miércoles 28, día de la muerte de Lamberto Quintero, el corrido aquel que cantaba Antonio Aguilar, y del que hizo películas. Un día lleno de pendejadas oficiales, sobre todo a nivel presidencial.
Por ejemplo, se emitió el dictamen (¿?) y se concluyó que el accidente del Tren del Istmo fue por exceso de velocidad. La necesidad hizo que la 4T rápidamente fabricara chivos expiatorios; el exceso de velocidad cubre la idea de que la vía se reparó y preparó adecuadamente, por lo tanto el culpable es el maquinista, que no se habla que sea personal de la Marina-Armada de México, y tanto a él como al garrotero (un garrotero ferroviario hace diferentes funciones, entre ellas vigilar el convoy en marcha, asegurarse de sus uniones y de que los sistemas de frenado estén coordinados) también marchará como culpable nacional del accidente de 14 muertos.
El gobierno federal, en su inefable justificación, arguye que el maquinista del Tren del Istmo carecía de licencia de conducir trenes, pero entonces ¿cómo la Marina lo toleró?, y las autoridades como la fantasmagórica Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI), que sustituyó la inútil agencia —solo para hacer negocios privados— Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, antes sectorizada ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, lo que marca un mar de confusiones. ¿Y la Marina entonces qué hace ahí?
Pobre maquinista que creyó en la certeza de la mañanera de que el Tren del Istmo fue bien construido, aceleró y pagó. Sus defensores tendrán que ayudarle, porque el crimen culposo colectivo no es un cargo ligero y será el pararrayos nacional para defender el sistema ferroviario oficial; pero si estaban con pendiente el burócrata dorado, Adrián Lajous, que no dio nunca la cara ni versión alguna del mortal accidente colectivo.
Y este funcionario gris, pero áureo, será el que encabezará la construcción, en la era Sheinbaum, de tres mil kilómetros de vías nuevas en el territorio nacional y facultades ordenadoras y de intervención que hacen palidecer a los trenes de antes, que funcionaban mejor sin tantas regulaciones.
Total, que no entendí si seguiremos regalando petróleo a Cuba, que es la verdadera intención de la presidenta, que sale ahora con que Pemex está por encima de ella. Ridículo: Pemex siempre ha sido la caja chica presidencial, no me vengan con que la ley es la ley.
Pero su hermano izquierdista Petro, en la inauguración de un hospital de San Juan de Dios, en Colombia (no sabemos si tendrá médicos, medicinas o todo será teatral, al estilo de las inauguraciones Sheinbaum en México), se supo que entre los gastos injustificados de este señor presidente exguerrillero estuvo el de asistir a una casa de buena nota (antes decían mala), pero supongo que las modelos eran superlativas, o los modelos, por aquello de la diversidad que se les da tanto a los transformadores.
Y pues gastó 40 euros sin justificación alguna en esos asuntos non santos.
Esto lo llevó a hacer una airada declaración: “Le digo al periodista chismoso…
Yo hago cosas muy buenas en la cama y pienso que nadie se olvidará de mí porque soy inolvidable, y yo no lo cuento porque el poder (político) no se puede meter en la cama.
“Yo creo que Jesús hizo el amor, a lo mejor, con María Magdalena, y la mujer lo apoyó hasta el último momento y él no murió como Bolívar, murió rodeado de las mujeres que lo amaban”.
Mientras Colombia padece crisis económica, de seguridad nacional, de problemas externos por la amenaza de Trump, el socialista Petro pregona versiones infamantes para muchos creyentes y ministros religiosos, salvo que lo aprueben, sobre la vida sexual de Jesús.
Anteriormente destacó este presidente demagógico sudamericano por externar conceptos que escandalizaron a las feministas, por su enfoque patriarcal, agresivo y denigrante de la calidad de la mujer, en que hizo una alegoría de que la mujer debe combinar su cuerpo y cerebro, en lugar de medirlas por “groserías”.
Obviamente, las declaraciones en Bogotá del presidente Petro, comunista, generaron un alud de controversias al considerar que sus citas son inapropiadas para un presidente.
Sí, los mandatarios populistas tienen mucho en común. Una finge, miente, dice que no sabe y hasta delega sus superpoderes en Pemex; el otro presume sus jactancias en la cama y de paso lleva de manera irreverente, iconoclasta, el enfoque a la vida de Jesús, lo que implica un severo ataque difamatorio sobre su relación mística, amistosa y real con Magdalena, a quien redimió y convirtió en discípula y está catalogada como santa, convirtiéndolo en un sujeto común, tachado por la naturaleza del pecado. Mejor les dejo a ustedes, lectores, el comentario.
Estos son los mandatarios que nos toca padecer. No solo Putin, no solo Trump: los populistas también cuecen sus habas. Las declaraciones fueron reveladas en XEW, en el noticiero de Loret, y lo de Jesucristo apareció en diversos medios colombianos. Nadie lo presionó, lo obligó o lo engañó para hacer sus declaraciones que, en plena jactancia, reflejaron qué clase de mandatario padecen los hermanos colombianos.
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