Por Manuel Gutiérrez.
Como era previsible el caos no se alejó del todo en la sacrificada- otra vez en propósito- república de Siria. El Ejército Nacional de Siria, aprovecha la coyuntura para atacar a los Kurdos, en una operación anti-separatista, con mucho de limpieza étnica, y de seguridad en el nuevo orden.
Turquía en tanto se posesiona de su nueva conquista, en la que permanecerá pero bajo el manto de protector europeo, en lo que los expertos consideran que dará estabilidad al reinicio de Siria, pero con otras características, en que ya no cabrá nada de Putin, ni de Rusia.
Turquía, al tomar esta nueva postura, muestra empaques de ambición, de poderío militar, pero sabe que será un terreno compartido con Israel, que no podrá arrojar a los turcos de Siria,- sin combate-. Es decir, las cosas vuelven a sus inicios, como en el círculo. Se fueron los rusos, los islamistas de Irán, pero ahora están los turcos que no son lo mismo.
Israel en tanto que queda con el Golán, interviene en favor de su seguridad y observa los primeros pasitos de la nueva república que de una vez por todas pinta su raya: Se declara aliada de Ucrania –a cambio de ayuda alimentaria, mínimo- y de una vez por todos pretende ser una república de verdad, con poderes constitucionales, democracia, libertad y garantías, fin de la dictadura de más de treinta años de los Assad en un plazo de dos años cuando menos.
La ayuda de los Estados Unidos, fluye ahora en las últimas partidas antes de Trump.
Los abastecimientos se envían a un ritmo febril. El límite es el 20 de enero. Lo que sucederá a partir de entonces, determinará si Ucrania vive, si Europa se resiste sin entrar en contienda directa, si Rusia por fin acepta un poco de cordura y cede para lograr la negociación, dado que el plan sigue siendo radical: Todo, sí paz pero nos quedamos con los territorios conquistados. Por eso hay una nueva ofensiva de Ucrania en el Kursk, cuando otra vez parecían aniquilados, un símil a la ofensiva de las Ardenas en 1944, pero que pudo cambiar el destino de la segunda guerra, por uno o dos días más a favor de los alemanes. Ucrania juega a la guerra con inteligencia, paga el precio pero lucha por vivir como nación independiente, 400 mil muertos civiles son su saldo, y la destrucción de todo el país.
Putin ha movido por su alianza con Norcorea, los hilos de la carrera armamentista en Asia, acordó ceder aviones Mig 31 y Su 27, ambos biturbinas, con capacidad de volar a 2 mil 500 kmh, y capacidades de carga bélica considerable. No pondrán por encima a Norcorea de su hermana del Sur, dado que se trata de Cain y Abel.
Surcorea tiene F-35, F-15 Eagle, desarrolló incluso su propio jet Golden Eagle F50, y tiene de todo en las ramas militares, no será superada por ello. Pero el que Caín tenga aviones supersónicos competentes y capaces de trabar combate aún con los Generación 4 y 5, hacen temer que se sean capaces de tomar iniciativas, que de hecho nunca han dejado de emprender a lo largo de una paz artificial con diversos ataques suicidas y actos de terrorismo y violación de la frontera, que al menos oficialmente nunca ha emprendido Corea del Sur.
McArthur, como Comandante del Pacífico en la era Truman, tenía razón era el momento de haber peleado en definitiva por Asia, ahora es más complicado, caro y peligroso. De hecho tal vez tengan que hacer una guerra naval defensiva. La presión sobre Taiwan, y los nuevos juguetes que ha dado Putin a Norcorea, hacen que se pueda dar lo peor. La presión subió, porque China omitió darles esos recursos anteriormente, ahora Norcorea puede ser un comodín-incómodo para todos.
Así pinta el nuevo año, al que quisiéramos ver como más estable, previsible, sereno y ordenado, pero no es así. Los vientos de guerra vienen desde Febrero del 2022 cuando se le ocurrió a Putin invadir a Ucrania. La historia está por escribirse con mucha tinta de por medio, esperemos que no sea en narraciones bélicas pero el 2024 estuvo lleno de esos episodios y vino la guerra que inicio Hamas y que Israel respondió con 47500 muertos de los palestinos y una expansión territorial en todas direcciones.
Trump jugará al pacificador, durante un tiempo. Luego advertirá en donde colisionan sus intereses. Europa, ya sabe que se tendrá que apañar como pueda, gastando ya el 2% del PIB en armas, ejércitos o más . Estonia, por ejemplo, retuvo a un barco ruso, luego de mostrar que arrastró el ancla por casi 100 kilómetros en el fondo marino, el barco EAGLE, que ya fue detenido y demandado. Luego rompió los cables de comunicación submarinos del Mar Báltico, y Estonia y Lituania, respondieron enviando barcos a custodiar esos bienes estratégicos, incluso Estonia regaló mil drones a Ucrania, como compensación por los ataques sufridos. Y tal vez por los cables rotos.
Recibimos un mundo con armas listas, voluntades de guerra, y posibilidades de definir situaciones geopolíticas mediante la guerra, una más de las maniobras políticas contempladas por Maquiavelo, incluso por Von Clausewitz, o hasta por los pensadores Chinos. Nada nuevo bajo el sol. Dictadores que emprenden en espera que el miedo paralize las reacciones, pero que no contaban con las respuestas parciales, incluso a destiempo que tuvieron Europa y Estados Unidos, cuando algunos expertos dicen que la OTAN se ve agresiva contra Rusia… lo considero algo humorístico, porque retrasaron los misiles, los aviones, los tanques, limitaron su uso hasta el último momento mientras los ucranianos siguen muriendo en el frente y pelearon como no queriendo enojar a Rusia. Algo absurdo pero así son las democracias contra las dictaduras resueltas.
Anne Applebaum, como historiadora me parece resolutiva: “Es la hora de derrotar al imperialismo de los autocrátas, para que la democracia viva”. Entenderlo cuesta trabajo, falta saber cómo lo interpreta Trump, cuyas determinaciones pueden ser más costosas al final del día. Lo que resulta increíble es como el mundo se volvió a meter en esos problemas.
La causa es que los políticos no saben historia y creen que empieza con ellos el nuevo libro. Y los errores y ambiciones de siempre se repiten: territoriales, políticos, económicos, y ponen en el tablero a los intereses del mundo y llegan a la solución política final: Las armas. Creo que nada se ha aprendido, nadie leyó a Hillaire Belloc, Cornelius Ryan,Alan Bullock, porque Arnold Toynbee, Fukuyama, Applebaum, se desgañitaron previendo el futuro, porque caemos en las mismas trampas, aunque las guerras cambien a robots, siguen siendo iguales.
Hemos inaugurado la era de los drones, de los tanques automáticos sin tripulantes, los drones marinos, la destrucción sigue avanzando, las ideas sin embargo permanentes son ignoradas, los principios, y el derecho, pero es algo que en Roma lo sabían, por ello decían si quieres la paz, prepara la guerra pero sobre todo mantente alerta intelectualmente, defiende tus ideas en forma consistente para que protejas la libertad, la democracia, la justicia social sin un marco estatal de represión, no claudique mentalmente. La derrota asume muchas formas, de inicio la idea de la negociación en condiciones desiguales, de la cesión de bienes para apaciguar a los feroces, luego se produce la semilla de la guerra otra vez.
Y la guerra llega, ganarla es lo primero, porque no hay substituto a la victoria, dijo McArthur y tuvo razón, cuando lo obligaron a dejar el virreinato que tutelaba a toda asia, y ceder sin derrota, Corea del Norte, luego Vietnam, Laos, Camboya y una estela de muerte tan ancha como cifras de seis ceros y un 3 tan solo en Camboya, con el tristemente célebre Khemer Rojo y a parte el saldo de Vietnam.
Aplazar, dejar a medias, sepultar por un tiempo las intenciones, solo recrudecen a tiempos posteriores los rencores y ambiciones pendientes. Cuando terminó la segunda guerra mundial, todos supimos que había comenzado la tercera guerra mundial, en forma de guerra fría, guerras asimétricas, guerras populares de liberación, que siempre terminaban atando a un país a intereses ajenos, y no se resolvió nada. El margen de seguridad del reaganismo, y de Margaret Tatcher, no se valoró, todo se dejó pendiente por ejercicios de acercamientos y pacifismo que resulta mortal con enemigos resueltos y el costo fue la resurrección del imperialismo zarista, que quiere otra URSS sin soviets.
El pacifismo suele ser más seguro garante de la siguenteguerra, normalmente. No porque así lo prefiera, sino porque la inacción, genera ventajas y estás animan a emprender las jugadas de riesgo.
Eso es lo vivimos ahora, lo que veremos cómo se resuelve, aunque en ocasiones las mayores crisis, son preludio de las soluciones y no al contrario pero llegar al siguente día, puede ser por medio de un día muy largo y sinuoso.
Ninguna narrativa, desde la Iliada, está a salvo de ello. Troya es un ejemplo de un pretexto de guerra partiendo de una querella de alcoba, con la bella Helena, hasta eliminar al principal competidor comercial de Grecia. Y hasta los dioses tomaron partido, apostando por Aquiles y Héctor, y todo terminó con un solo ganador, luego del caballo del engaño. Esperemos comprender lo que suceda, y que la marejada marcial, no nos lleve a dónde no debemos ir, aunque a veces es mejor comprometerse con el bando correcto, y no quedarse fuera.
Eso aprendo leyendo la historia del Escuadrón 201, “Los últimos héroes” de Gustavo Vázquez Lozano, que nos dio por lo menos acceso a la mesa del lado de los ganadores, en una situación parecida a la actual, al margen que fueran los mejores o no, eran los que iban a marcar el destino mundial desde hasta 80 años, no hemos estado en paz, pero ahoraestamos en menos paz que nunca y todos necesitaremos a los héroes y gobernantes que sepan colocarse en donde más le convenga a México más si los choques suben de intensidad, y el momento es muy tentador para los autócratas como Putin o Xin Ping.
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