Por Manuel Gutiérrez
Las guerras, como las enfermedades infecciosas, se comportan de diversas maneras y modifican sus comportamientos, crecen. La guerra ahora se ha extendido a un nuevo choque que ya existía pero que ya se oficializó, entre Irán, que está en guerra con los Estados Unidos bajo frecuentes bombardeos, y Ucrania, que convirtió el Mar Caspio en un inevitable nuevo frente de guerra.
En realidad, no es un mar, pero es bastante grande como para tener olas, navegación de gran calado y un comportamiento semejante al de un mar. Tiene 371 mil kilómetros cuadrados, más o menos es igual a la extensión de Japón y es un lago que tiene bordes con Europa y Asia, con una profundidad de 1,025 metros, lo suficiente para implosionar algún submarino. El agua es salobre, pero no similar a la marina, y este lago es alimentado por el río ruso Volga.
El problema es que está como frontera con Rusia, Irán, Azerbaiyán, Kazajistán y Turkmenistán, que son países independientes de Rusia, antes parte de la URSS y, un detalle interesante, lo mismo que Irán, son musulmanes y ahora es una ruta de comercio vital.
IRÁN YA ESTABA METIDO EN LA GUERRA
Mis lectores se habrán percatado de que Irán ya era parte de la guerra, aunque no con militares de manera directa, sí con asesores, con intercambio de inteligencia, y sobre todo con la cesión a compra o como apoyo solidario de misiles y de drones; los Shahed cubrieron el hueco de Rusia, que no disponía de drones, desde el inicio de las hostilidades.
Con los problemas del conflicto entre Israel y Estados Unidos con Irán, la ayuda disminuyó, se dificultó, pero Irán entendió que Ucrania es ya enemiga. Las represalias de Ucrania han sido disparar drones y misiles en diferentes océanos contra buques iraníes que estiman transportan suministros militares, incluso petróleo fantasma.
Sin embargo, CNN da cuenta puntual de que el Mar Caspio se ha convertido en frente de guerra al atacar dos cargueros iraníes con destino a puerto ruso, que salieron de Irán, y que fuentes de inteligencia señalan que también atacaron un barco de guerra, lo cual reconoció el presidente Zelensky, quien afirmó que era una lancha de misiles de Rusia.
Irán dijo que sus barcos transportaban hierro del puerto ruso de Astracán con destino a Anzali, en Irán. El Ministro de Exteriores de Irán procedió a amenazar a Ucrania: “Una peligrosa aventura que no quedará sin respuesta de nuestra parte”.
Lo interesante es que el conflicto de Irán con Israel y Estados Unidos causó el bloqueo del golfo Pérsico, así como del estrecho de Ormuz, lo que destacó al Caspio, que permite mover carga y luego por ferrocarril llegar a China, al Asia Central, incluso a Europa del Este.
Para Irán, el Caspio es un complemento estratégico. Dado que Ucrania busca controlar el Mar Negro y el Mar de Azov, así como otras rutas navales de Rusia, era cuestión de tiempo activar el conflicto en el Caspio, porque es tan válido como una vía férrea, porque es una vía de transporte que aumentó de importancia para el acero, el grano, petróleo y gas que se llevan al Mar Negro.
El control de este lago, a cargo de Rusia y de Irán, libera de ataques esta ruta por ahora de parte de la marina estadounidense, lo que aumenta su valor.
Ya anteriormente el buque Port Olya 4, de bandera iraní, fue hundido transportando drones Shahed y municiones de Irán.
El Departamento de Estado tenía reporte de transporte de misiles de corto alcance CRBM por medio de este barco, por lo que se teme que haya entregado a Rusia misiles iraníes Fatah 3 que se usan o usarán en breve contra Ucrania, pero no de ese cargamento que reposa en el fondo.
Los ataques en el Caspio reflejan la nueva capacidad de lanzar ataques a largas distancias de drones y misiles de Ucrania. Esto refleja un reconocimiento que incluso llegó a ser asunto de la agenda del Consejo de Seguridad de la ONU por el suministro de armas a Rusia de parte de Irán, que ha recibido apoyos de informes de inteligencia ubicando bases e instalaciones de los Estados Unidos en varios países del Medio Oriente, una respuesta al estado de guerra; pero desde antes ya existía esa colaboración estrecha con Rusia, pero al ser atacados, lo que básicamente significa que llegaron los iraníes al punto de encuentro de la capacidad de fuego de Ucrania.
Sin embargo, Irán no ha firmado un pacto de alianza militar, pero de facto los nuevos comandantes de Irán han confirmado las excelentes relaciones y ayuda mutua con la Rusia de Putin. El acuerdo es una mera formalidad, porque Irán y China son actores tras bambalinas de la guerra en muchas formas.
HAGAN FILA: COREA DEL NORTE
La lista de participantes en el conflicto de Ucrania se ha ampliado por la injerencia del pacto militar de alianza entre Corea del Norte y Rusia, que ratificó el líder absoluto Kim Jong Un tras la inauguración de un cementerio, así como una estatua y memorial en honor de los caídos en la campaña militar de Rusia contra Ucrania.
Corea del Sur vigila en tanto las expectativas de su incómodo vecino, que está por añadir otros 30 mil soldados norcoreanos de refuerzo para Putin, en una colaboración que genera un casus belli con este país y Ucrania.
Zelensky afirmó que Rusia hace preparativos para recibir estos refuerzos en la región de Vorónezh a cambio de recibir misiles balísticos rusos, que multiplicarán las plataformas de lanzamiento, lo que implica que Rusia está mejorando las capacidades militares de Norcorea, generando una amenaza seria para todos los países de Asia que estén dentro del alcance de los misiles norcoreanos.
La petición de Moscú pretende paliar las enormes bajas que ha sufrido el ejército neozarista de Putin, que ha tenido 225 mil bajas en menos de 7 meses en este año, en tanto que Ucrania manifiesta por portavoces oficiales un ritmo de 30 a 40 mil bajas mensuales, lo que supera la capacidad de reclutamiento de Rusia. Norcorea aparte aportó 20 mil operadores, trabajadores para la industria, la construcción y personal de ingeniería para apoyar a Rusia; si se concreta el envío, estará acercándose a 100 mil hombres dispuestos en ese país y en el frente de guerra.
Rusia, por su parte, inició otra leva, una campaña de reclutamiento para intentar aportar otros 500 mil hombres al servicio de los frentes de guerra, lo cual causa repudio entre la población y terror de ser reclutados.
Su ejército tiene actualmente 2 millones 400 mil efectivos, de los cuales 1.5 millones son verdaderamente militares de vocación y profesionales. Se teme que los nuevos reclutas se envíen al frente mal preparados, lo que genera altos índices de bajas; pero ese tema nunca le ha importado a Moscú mientras sostenga las ofensivas, y ha logrado causar daños en unidades blindadas y sus fuentes oficiales anexan dos poblaciones en sus recientes éxitos.
Pero no son resultados que modifiquen el estado de la guerra en que la iniciativa se sostiene por parte de Ucrania desde abril de este año.
Actualmente se tienen 14 mil combatientes norcoreanos activos, pero desde 2022 han llegado estos combatientes que aportaron miles de soldados en la batalla de Kursk en 2024-2025 y que se estima tuvieron 2 mil bajas en esos despliegues, y han seguido usando a estas tropas de manera inadecuada. En otras entregas advertimos que eran tropas de montaña, con habilidades especiales, pero en Rusia se usan para romper el frente, desaprovechan sus grandes habilidades.
La Ministra de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, Choe Son Hui, según Infobae, se reunió con el presidente Putin y su homólogo Lavrov, en donde Pionyang expresó su apoyo inquebrantable a la causa de Moscú, destinada a eliminar la causa profunda del conflicto ucraniano y a continuar presente con todo en la guerra mientras Rusia persista en ese fin.
Para los alarmistas que ven la tercera guerra mundial cercana, hay dos indicios interesantes: China Popular ha multiplicado su ayuda a Irán, incluso les cedió 400 lanzadores de misiles antiaéreos; la guerra en el Medio Oriente le ha permitido económicamente a China fortalecerse, obteniendo rebajas en petróleo ruso y, a su vez, consolidando su presencia mundial. Más bien estamos en el prólogo de la tercera guerra mundial, solo le falta a China lanzar sus propias aventuras.
Sin embargo, la aventura bélica de Norcorea ha tenido un elevado costo. Mientras se anima a sus soldados a no rendirse y a suicidarse antes que ser capturados, el premio es la membresía del partido oficial, que permite acceder a educación, vivienda y servicios médicos, por lo que muchos norcoreanos optan por arriesgarse favoreciendo a su familia.
Pero ya se ha necesitado hacer un suntuoso mausoleo que sirva de consuelo a los norcoreanos que quedan abandonados a miles de kilómetros de casa, en restos expuestos en una guerra que solo favorece los arrestos imperiales de Kim Jong Un, que obtiene desde alimentos básicos hasta nuevas capacidades bélicas que puede hacer sentir en Asia. En el cuerpo escultórico ondean las banderas de Corea del Norte y la de la Federación Rusa.
Por ahora, Corea del Norte se suma a los enemigos de Ucrania, sin declaración oficial de guerra, pero la verdad no hace falta porque los contactos entre esas fuerzas ya están activos desde hace más de un año.
En tanto, Inglaterra, con su nuevo primer ministro Andy Burnham, asumió el cargo el 21 de julio y fue recibido por su majestad Carlos III, quien lo instó a recuperar la estabilidad y la fortaleza de Inglaterra; así, el llamado “Rey del Norte” y de “Mánchester” tomó una posición que anhelaba y que podía obtener desde hace mucho: dirigir el destino de su país.
El primer estadista en visitarlo, por razones obvias, fue Zelensky, quien acudió al 10 de Downing Street y logró ratificar el compromiso de alianza entre Inglaterra y Ucrania al cien por ciento; incluso, como es su costumbre, llegó con su pliego petitorio de recursos para una guerra que no acaba. Para Ucrania el apoyo británico es indispensable.
Por otra parte, Trump dio por perdidos los acuerdos de Anchorage, Alaska, que anunció pomposamente en una visita de Putin y que pretendían entregar a Ucrania, cercenarle el territorio y, sin estar en la Unión Europea ni en la OTAN, quedar ausente de tener fuerza militar; prácticamente Trump les entregaba Ucrania amarrada con un moño rojo, lo que nadie en Europa o en Ucrania aceptó. Trump optó por retirar el apoyo a Ucrania, solo declarativamente amenazó a Putin con más sanciones o incrementar la ayuda militar.
Hoy el mismo Trump advierte que la guerra cambió de rumbo, y que las próximas negociaciones de paz tienen que incluir a Europa, que sigue sosteniendo a Ucrania en el vacío que dejó la ayuda estadounidense. Salvo amenazas que está muy lejos de cumplir, solamente lo que su antecesor Biden implantó como sanción a Putin permanece; pero los acuerdos se hacen con la parte que lleva la delantera, y por ahora no está en Moscú, sino en Kiev, que siguen sosteniendo un intercambio de misiles y drones noche a noche.
Y la guerra ha llegado al Mar Caspio, incluyendo a Irán, en una guerra que no tiene fin próximamente. Los resultados militares serán determinantes y, cuando sean indiscutibles, darán paso a negociaciones de paz.
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