
Por Manuel Gutiérrez
Complicado, costoso y peligroso es el momento actual para Rusia, que tramó sus operaciones de limpieza a 5 dias, y ahora se han convertido desde el día 22 de febrero, en el inicio del quinto año de la guerra de invasión a Ucrania, que en plan ganador amenaza con desmantelar dos grupos de ejércitos de Putin, tanto el Sur como en el Norte, en un giro que en el mes de febrero cambió en forma diametral el destino de la guerra, que estaba pintando bien para los rusos por desgaste.
Sin embargo la población civil, vive una versión nueva del Homolodor de Stalin, cuando el soviet comunista provocó la muerte de 4 millones de ucranianos por hambre, por la ley de las 3 espigas y una aplicación draconiana de la represión. Hoy muchos ucranianos padecen estreches, pero sobre todo el frío puede ser un compañero mortal. Porque Putin intencionalmente corta la electricidad y con ello sistemas de calefacción y están entre menos 15 y 20 grados bajo cero
Casas, edificios, escuelas, hospitales, jardines, calles,destruidas, sin electricidad, agua corriente, tranquilidad, sin noches corridas y serenas, todo eso ha pasado al recuerdo de un evento que acaba de iniciar el quinto año y sin embargo Ucrania lo acepta como una condición para lograr la libertad y la soberanía.
Los soldados ucranianos saben que el momento actual es clave y está a su favor, la suerte de la guerra los reanima.
Pero muchos de ellos llevan con las armas 500 días, no por falta de deseos de descansar, sino porque no hay quién cubra el hueco en la escuadra.
Los soldados ucranianos se han habituado tanto a la guerra que les resulta normal su anormalidad. Es la parte que casi hunde a Ucrania, el haber echado mano de casi todos los recursos humanos disponibles, en tanto en Rusia parecen no tener fin, pese a las cifras de 1.2 millones de muertos.
La asimetría, o desigualdad de los números de la guerra, es favorable para Rusia, pero no la está pasando bien y está recibiendo golpes colosales en su infraestructura energética y militar.
En el año 2025, según Deutsche Welle, la Voz de Alemania, Rusia ha tenido las bajas más altas de toda su historia, con casi 50 mil bajas. El saldo mortal del 2024 fue de 90 mil en ese año. Pero números gruesos del conflicto llegan en algunos medios a citar hasta 2 millones de bajas.
Curiosamente, los reclutas de Rusia vienen de poblaciones pequeñas, no de grandes centros urbanos, y han captado gente no preparada o conectada con la guerra. Porque así el descontento no es tan palpable. Incluso se estima que hay casi 2 mil africanos atraídos a la guerra con engaños.
En 2022, Rusia hecho mano de sus reservistas, incluso del grupo Wagner, los mercenarios de Prighozin, de los expresidiarios que han sido liberados a cambio de servicio en el frente, pero de un millón de hombres movilizados en ese año, se estima que perdieron 415 mil.
Es una guerra mundial a escala, con participantes que eligen bando por ideólogia.
Por ejemplo el chileno Federico Mancilla, y el argentino Meyers, han combatido sin descanso en Donestk, y han escapado por pelo de rana de morir, desde a manos de un dron automático volador, como de los disparos de los rusos.
Pero las historias se repiten con brasileños, colombianos, incluso los hay mexicanos que han optado por pelear ahí y en eso no se escatima la acción, cada participante queda envuelto en una vorágine extrema de guerra para sobrevivir y muchas historias que parecen increíbles.
Existe incluso ya un Batallón Simón Bolivar con sudamericanos e hispanoparlantes, pero incluso DW dice que existe la fuerza Miquiztle, dentro de la 25 Brigada Aerotransportada de Ucrania…en que los combatientes son exsoldados mexicanos.
Los combatientes declaran que “pretenden ayudar a que Ucrania sea un país libre, haciendo lo correcto, ante una tragedia que provocó Rusia ante el mundo y que la gente de bien tiene que responder”.
Altruismo, aventurerismo, codicia, pero una vez que estás en el crisol de fuego, no importa el dinero solo sobrevivir. Los ucranianos tratan con gran respeto a los forasteros que vinieron a compartir su suerte. El chileno por ahora volvió a su casa, para tranquilizar a su madre, pero quiere volver al frente en Ucrania.
“He visto cosas y vivido situaciones que jamás se creerían, pero las más lamentables es perder a mis compañeros, como el colombiano “Coyote” José Luis Lugo, que murió en marzo del 2025.
“ A pesar de la guerra, mis compañeros y yo vemos la vida con felicidad, entendemos que hoy somos, y mañana no sabemos si estaremos vivos, pero cada momento lo atesoramos más que los están lejos del frente” en un claro fenómeno de Hermandad de Armas.
Meta, el chileno explicó que cada combatiente sobre todo extranjero lleva una granada en el bolsillo y una arma de mano. “Prefiero pegarme un tiro que caer en manos de los rusos. Morir así es mejor”.
Como extranjero enfrentaría pena sumaria de muerte y probables torturas horribles y no quiere exponer a los suyos: La guerra es global y no termina en Ucrania.
Para el brasileño Sandro Silva, de 37 años, estar en Ucrania es algo natural, luego de vivir en diversos países, durante doce años. “He aprendido de política, de historia, para entender lo que un líder loco como Putin es capaz de hacer. Yo no puedo quedarme con los brazos cruzados, pensé e que tengo las capacidades, hablo inglés, me importa mucha gente que conozco en Ucrania, y no soportaría no haber hecho nada” declaró a DW de Alemania.
“La propaganda rusa es basura,- sigue Sandro Silva- sítenemos un salario, pero es poco dinero, De hecho, cuando esto comenzó no había dinero, y llegaron 20 mil voluntarios para ayudar, hoy somos parte del Ejército de Ucrania, pero no es verdad que vengas y si vives, puedas regresar millonario, lo que sí que la guerra me ha cambiado, pero si lo que ves aquí no te conmueve, es que no eres humano”.
“Casi todos te dirán cosas de la libertad, de luchar contra una tiranía que quiere imponerse por la fuerza, pero en realidad sentimos que estamos haciendo un mundo mejor” dijo el brasileño a DW que combatió en los episodios de Severodonestk, estuvo bajo fuego de morteros, en edificios bajo el fuego de tanques, y explosiones a cien metros de su lugar, incluso bajo un tanque que le paso por encima y salió ileso.
“Putin quiere hacer una nueva URSS en vez de tratos de comercio, prefieren bombardear, conquistar, quieren el sur, quieren expoliar el suelo de Ucrania, por eso tomaron desde 2014 Crimea, y todos en Ucrania entendieron que no se detendría.
“ Por eso tenemos que parar a Putin, ya está envejeciendo, pero quiere más poder, luego seguirá con Bielorusia, o con los Bálticos, y no queremos ver eso, ya soportamos mucha destrucción. Pero nadie conoce su fuerza mental, hasta que no vive una experiencia como esta, pero ya estado en todos los frentes y pienso seguir”.
UNA DOCTORA DE COMBATE.
La historia que refleja porque va el quinto año de guerra sin que se rinda Ucrania, está en el caso de la médica ViktoriaHoncharuk, expuesto en El Mundo.
Era una doctora exitosa con oficina en Nueva York, en Wall Street a cargo de la financiera Morgan al cuidado del personal financiero. Ahora es una de tantas rubias en uniforme.
“Podría estar en Nueva York, pero necesitaba salir de ahí, volver a mi país y ayudar. Si no se está dispuesto a luchar en serio, mejor aprender a hablar ruso.
“La comodidad o el miedo, no son excusas válidas. Desde diciembre del 2022 ya estaba en primera línea del frente, luego de un curso de medicina táctica. He visto heridas que desafían la imaginación, conmigo vino mi hermana y solo quedamos ella y yo, de la unidad con que comenzamos. Ahora, soy parte de la III Brigada de Asalto, y voy a seguir ayudando.
“Me encontré con un soldado que me miró y me dijo tú me salvaste la vida en Avdivka, nunca olvidaré tu cara” con eso estoy recompensada.
La vida da vueltas, incluso en la guerra Viktoria ha encontrado un novio voluntario de Venezuela. Dice: “Los riesgos se han incrementado, se han vuelto letales, pero la ayuda en un momento decisivo puede ser la vida de un compañero hay que evitar que se desangren. Y me impresiona el valor que tienen cuando les dices que han perdido una pierna…y bromean acerca de las prótesis e incluso preguntan si podrán seguir en la guerra”.
“He sufrido ya tres conmociones cerebrales por las explosiones cercanas…pero si siguiera viviendo en Nueva York, no podría mirar a mis futuros hijos a los ojos. Como les explicaría que permití que se perdiera Ucrania, mejor cumplir con mi deber. Viví una buena vida, sé que mi puesto sigue esperando en Nueva York, pero mi lugar está en Ucrania, si vivo tal vez regrese, pero habré cumplido mi deber y si no, pues viví una buena vida”.
Más que las armas, misiles, tanques, aviones, son las personas. Ucrania no tiene tantas como quisiera en comparación a Rusia que derrocha miles de vidas en sueños imperiales. Pero esta es la mejor explicación de cómo se llegó al quinto año de guerra, pese a que Rusia había ocupado toda Ucrania.
Resulta extraño pensar en honor, deber, libertad, como conceptos por los cuales se viva o se muera.
Rusia templó a Ucrania al fuego para su desgracia, pero el acero surgió integro, resistente y filoso, no se rindieron entonces: NO lo harán en el quinto año y menos ahora que pueden anotarse triunfos estratégicos importantes y que han recuperado 300 kilómetros de territorios perdidos, que Rusia pagó con miles de muertos, para nada y todavía dos grupos de ejércitos en grave riesgo, al cambiar Prokovsk, intencionalmente por una victoria inesperada en Zaporiya, pero todas las noticias son adversas hoy para el Kremlin, sea en Jarkov o en todas partes.
Y adicionalmente los misiles Flamingo, de aspecto rudimentario pero certero de Ucrania, le pegaron a la fábrica de los Oreshnik, hipersónicos, otro golpe impresionante a 1,400 kilómetros de la frontera.
Por otra parte, el ministerio de guerra de Ucrania desmintió oficialmente que los pilotos holandeses, belgas y estadounidenses estén operando sus aviones F-16 y Mirage.
Indicaron que por el daño que causaba esta versión en el ánimo ruso, la toleraron pero no hay un solo piloto extranjero en sus fuerzas, como operador en combate.
La aclaración puede ser peor, por la prodigiosa maestría con que han logrado dominar estas aeronaves y cuando tengan los Grifos de Suecia, la tormenta será mayor.
Con un poco más de ayuda en el V año, el panorama bélico puede aclararse totalmente, y ante la eventual derrota, Trumppueda cambiar otra vez su enfoque, porque a nadie le gusta comprar derrotas.
Putin aunque no lo pueda admitir, está en riesgo como su país, de vivir una derrota que ya se comienza a admitir en la sociedad rusa, incluso en la Duma, pero llevaron todo demasiado lejos, sin retorno, por eso las negociaciones de paz no avanzan, primero porque Putin las deseaba en plan victorioso.
Expulsando a Zelensky, incluso y tomando el gobierno de Ucrania, pero ahora con problemas en un frente fisurado, y en alto riesgo tampoco puede aceptar, porque deja la victoria a los defensores y todo cambió en un solo mes febrero, en que comenzó el quinto año de guerra, nadie esperaba esto, pero sueña expandirse a Europa.
Al contrario, Ucrania sigue firme en un propósito difícil de entender en nuestros días de apoltronamiento, derrotismo, decadencia moral, comodidad y egoísmo, morir por la Patria o vivir luchando por ella para otras generaciones, como los 300 griegos de Leónidas, en el paso de las Termopilas, ante el poderío inmenso de Jerjes de Persia.
Su gesto no fue inútil, salvaron la cultura griega que pasó a Roma y luego dio forma a Occidente…Sólo 300 espartanos hicieron historia, eliminados por una traición. Contuvieron cientos de miles de guerreros de Asia, y finalmente ganaron el futuro del que recibimos ese resultado como herencia. Si hubieran pensado solo en ellos, Grecia hubiera sido borrada del mapa.
Hoy los leones no están en Termópilas, están en Ucrania año V.
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