
Por Manuel Gutiérrez
No resultaba muy lógico que Ucrania enviara fuerzas a combatir al Africa, dado que la invasión es en su suelo. Pero hoy descubrimos que el neoimperalismo de Rusia se apodera de países en conflicto de Africa, quedándose con los recursos naturales, oro, diamantes además de poner o quitar gobernantes aliados a modo.
Definitivamente hacer una política colonial en Africa, requiere presencia militar suficiente para sostener la presencia, que resguarde a los ciudadanos europeos o extranjeros, que mantenga las inversiones en sectores básicos a salvo, pero finalmente que de estabilidad y poder a los países africanos que siguen enredados en golpes de estado, levantamientos, asonadas, luchas tribales, luchas de exterminio étnico, en tanto que el general, presidente en el poder es sostenido por la fuerza extranjera sumada a la local, sin importar el pueblo, ni la democracia.

Rusia ya ha sumado países en apuros, de los que espera sacar gran provecho: Senegal, Mali, Burkina Faso, Costa de Marfil, Africa Central, han tomado decididamente el apoyo de Putin, y se han convertido en islas del archipiélago logrado primero por los mercenarios de Wagner, ahora por lo que sobrevivió de ellos, pero comandados por Putin.
Los desiertos de la zona del Magreb y del Sahel, del la región sahariana, ahora son dominios rusos, primero empezaron en 2016 en Africa Central. Luego sumaron otro país en caos, Libia, luego de la muerte y destrucción por Occidente del líder Moamar Kadaffi, apoyando al señor de la guerra, Jalifa Hafter, que pretende dominar Libia desde Tobruk.
Esta región desértica, pero rica en minerales raros, metales y petróleo, y además es una zona estratégica, ya que Moscú puede poner jaque a Francia, Inglaterra y España, desde la zona sahariana.
En el llamado zona sahel, del desierto, Rusia intervino y apoyó a generales inconformes con fuerzas armadas y deseosos del poder. Mali, Burkina y Niger, fueron el escenario de que Rusia decidiera de que lado cayeran los dados en las guerras civiles.

También se han agredado a Sudán, con las fuerzas de apoyo rápido, uno de los bandos de guerra civil. Precisamente a los contrarios fueron los auxiliados por Ucrania en el afán de estorbar el crecimiento de Rusia en la zona, pero carece de medios para una presencia prolongada, fue más acción de propaganda, que real para influir en la zona.
Rusia ocupa el espacio que deja Europa que se cansó de tener que mantener presencia militar sin explotar o no recibir la retribución necesaria de estar presentes interviniendo en esos países. Esto precisamente afecta a Francia, que ha buscado negociar con gobiernos inestables, dudosos y así no es posible. Es decir una relación diplomática-comercial, es poco posible. Los países africanos metidos en el deporte de guerras entre ellos, demandan armas, asesorías y mejor aún soldados europeos que parezcan mercenarios, independientemente de los que trabajan en esa zona, buscando el mejor postor, por si está desempleado y sabe de armas y artes marciales.h
Macron, con ese plan se presentó en la República del Congo, pero la sorpresa es que fue recibido el mandatario francés con el grito de “Francia asesina, Putin salvador” es decir la falta de fuerza que Francia ha pretendido mostrar, para relacionarse en plan civilizado con los nuevos países africanos, ha resultado contraproducente, provoca rencor, sensación de abandono y de que en muchas ocasiones lucharon los franceses, para nada.
Wagner en tanto se asegura el pago de sus elementos y municiones. Se asegura de los diamantes en Africa Central, o del oro de Mali y Burkina. En Niger, las marchas alentadas por dinero de Moscú y caudillos aliados a Putin, marchan cantando consignas contra Francia, y alabando a Putin que es visto como tabla ganadora de la nueva junta militar en guerra civil.
Anteriormente, Francia justificaba su presencia militar como una contención del jihadismo, que ahora cobra nuevos bríos en Africa, con las compras de Marruecos y Argelia de gas y petróleo por Europa, en substitución de Rusia.
España, con menor presencia también sale raspada y con los minutos contados para retirarse de estos escenarios demenciales. Pero no Rusia que ve la posibilidad geopolítica de amenazar el sur de Europa.
España, todavía presente duda de lo que debe hacer. Africagenera problemas de migración, pero no sólo de nuevos grupos extremistas del Islam, sino también son zonas en que están operando grupos narcotraficantes que tienen armas pesadas y antiaéreas, y sus tropas particulares para garantizar el tráfico de drogas.
España ha invertido 880 millones de euros, pero sin presencia militar su ayuda a Senegal y Mali, se perderá en el olvido. Un grupo de 140 soldados son la última huella de vida europea, pero la autodeterminación de los africanos, los arroja en brazos de un nuevo imperialismo, o a un caos de guerras intestinas sangrientas, sin madures, sin estructura, siguen siendo menores de edad, pero ya tienen al nuevo padre Putin.
La influencia islámica en Africa, crea serios problemas ya. España está bajo amenaza y Europa, por los nuevos radicales islámicos que pueden hacer del golfo de Guinea, otro Yeméninestable con el apoyo de Rusia e Irán, pero también China ve la oportunidad y ya se hace presente, apoyando sus cartas aliadas. Esto es otro foco potencial de riesgo para Europa, aún ya sin posesiones, ni explotaciones naturales de los recursos africanos. Incluso el embajador de Francia tuvo que estar refugiado y salir huyendo a su país.
El problema es que la UE no ve la necesidad y el costo de volver al Africa, ya que el colonialismo es demandante, a no ser que sea una incursión pirata, para solamente saquearles las riquezas naturales a los alterados africanos.
Un mapa de total anarquía. Las independencias resultaron partos prematuros y salieron monstruos. El problema es quién va a pagar por volver a conjurar la zona, convirtiéndola en área segura, democrática y con economías sustentables. Francia intento caer bien en Africa devolviendo tesoros históricos y bienes en sus museos, de procedencia del continente negro, pero el vínculo se ha destruido o se está evaporando en el calor ecuatorial.
Vuelvo a recordar al autor militar de la trilogía de Los Mercenarios, los Centuriones y los Pretorianos, Jean Larteguy, que vaticinó todo esto.
Gracias en los sesentas, a las acciones militares de Bélgica, Francia, se logró que Argelia alcanzara cierta madurez como país. Incluso en Congo, en que también Cuba con el Che, fueron peones de la URSS de entonces, pero la CIA les permitió salir del Congo, en lugar de exterminarlos.
Eso vendría en Bolivia, después de la traición de Fidel que envió a Ernesto Guevara, a hacer una guerrilla sin apoyo, y con Banzer y otros militares feroces bolivianos, que no respetaron el status estelar del Che, y lo mataron, pero regresemos al Africa, que no tiene ya ni a Tarzán.
Larteguy advirtió que no jugaran a lo tonto, con el valor y las vidas de sus militares y después fueron capaces de amenazar hasta con golpe de estado militar y nacionalista a las veleidosas autoridades francesas que buscaban coquetear con los rebeldes, esto en los Pretorianos. Los militares saben cuándo los políticos nada más los utilizan y desechan y en arreglos traidores entregan las guerras, al enemigo alentado en esa época por la URSS y China.
Las retiradas son eso, huidas y en ellas queda enojo, abandono y vínculos rotos.
Las zonas de anarquía son otro frente para Rusia que llena el vacío de Francia y de España o Bélgica, de toda Europa. Las guerras coloniales son un recurso para Putin, y en ese sentido va a explotarlas, pero la inestabilidad de la zona, generan riesgos para toda Europa y no le importa cuantastumbas rusas deje en esa región.
En ese sentido citamos a Rudyard Kipling, premio nobel de inicios de siglo pasado, autor de “Kim” y otros penetrantes estudios coloniales, de gran emoción y contenido histórico porque las colonias se mantienen y se conquistan con sangre,visto que Africa sigue en el atraso, la dependencia y la división tribal.
Kipling le diría a los jóvenes de Europa y del Mundo, en su inmortal poema Si.
“Si todos te reclaman y ninguno Si puedes rellenar un implacable minuto con sesenta segundos de combate bravío.
Tuya es la tierra y sus codiciados frutos.
Y lo que es más, ¡Serás un hombre, hijo mío!.
Los modelos actuales de formación, por eso están en revisión, no son operantes en tiempos de guerra, como tampoco la conciencia y la determinación para enfrentar al imperialismo actualizado de Putin. No importa que no quieras la guerra, te la llevará hasta tu domicilio y las premisas actuales no sirven ante esa realidad, por eso suena tan extraño y vigente, Kipling, porque supo que la guerra es un costo de la vida, la libertad y esta generación debe el precio que ahora Ucrania paga por Europa y el mundo libre.
Putin, es un señor de la guerra, Kipling lo consideraría un contemporáneo, lógico y perfectamente cuerdo, un antagonista de la gran Rusia, opuesto para la visión de Inglaterra –por eso narra la gran partida, la guerra de la India y Rusia, como colonia de Inglaterra-, para su época de voluntades de hierro y hambre de gloria y conquista que son los motores de la historia, otra vez aunque nos educaron para una era diferente, complaciente, decadente y lejana, con la paz postulada y el gran peligro, muy cierto.
La historia refleja que ese costo se tiene que cubrir de una manera u otra…Putin no teme ser considerado imperalista, colonialista, ni guerrero. Occidente le teme hoy hasta a usar esas, las palabras, políticamente incorrectas.
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