Por Manuel Gutiérrez
Mentiras, solamente mentiras. Es asombroso que la SEDENA y el Gobierno Federal supongan que los alumnos, maestros e investigadores del campo económico no sepan lo que es llamado “punto de equilibrio”, una de las lecciones más prácticas y funcionales de la ciencia económica. Mexicana de Aviación Militar usa este concepto para justificarse de su repetido fracaso, pero lo usa mal.
Ferguson lo expone con amplitud en su Microeconomía, pero es aplicable a la macroeconomía, es decir, desde lo pequeño a lo grande. Consiste en que una empresa encuentra el equilibrio cuando sus costos, su personal, sus insumos y sus herramientas son suficientes para lograr el punto óptimo de productividad y, entonces, de ganancia. Es decir, no más maquinaria de la necesaria, ni más operarios ni administradores que los exactamente justos para que logren el éxito de una empresa.
RETRATO DE UNA CRISIS QUE FORZÓ AL ENGAÑO
Esta aerolínea nació de un capricho del Caudillo López Obrador para, de esa manera, cumplirles a los fieles del Sindicato de Mexicana que lo acompañaron siempre, y de paso para instrumentar otro negocio fallido que gravita sobre el presupuesto nacional y que terminó siendo una golosina para los empresarios militares, que acogieron el regalo y, mejor aún, con combustible subsidiado, con aviones pagados con el erario y con las pérdidas que se sufragan con dinero público.
Pero ya en otras entregas se ha analizado cómo surgió esta idea. La verdad es que Mexicana pierde, por cada día de existir, de 2.5 a 2.8 millones de pesos diarios con pérdidas operativas netas, es decir, anuales.
Observen: El costo operativo de Mexicana fue de 1 mil 175 millones de pesos en 2024, año en que oficialmente obtuvo recursos propios por… 243 millones de pesos. Es decir, ese año su pérdida neta fue de 932 millones de pesos.
En 2025 se repite la historia: costos por 1 mil 403 millones de pesos, ganancias de 462 millones de pesos; su pérdida operativa de ese año es de 932 millones de pesos. Pero sume las pérdidas de cada año. Para este año se espera que pierdan otra vez entre 900 y mil millones de pesos por operaciones.
¿De qué vive? De los tributos que le pagas a la SHCP de México. En 2024 recibió 8 mil 340 millones de subsidio y gastos de capitalización. En 2025 suma 1 mil 140 millones de pesos, y en el año en curso el presupuesto lo elevaron a 2 mil 438.9 millones de pesos para sostener la nómina del personal y los gastos operativos que aumentaron.
¿De cuánto estamos hablando en esta aventura del Estado y los soldados jugando al empresario? Se tiene una cifra de 38 mil millones de pesos entre presupuesto ejecutado y compromisos de compra para el futuro. La aerolínea de los militares se relanza con dinero público cada año, y este se va a un barril sin fondo.
En este mes de agosto de 2026 cuenta con 8 naves operativas en rotación activa. Se dijo que se devolvieron los Boeing 737-800 a los militares y han recibido aviones de Brasil, Embraer birreactores, de un pasillo, con capacidad entre 90 y 150 personas por vuelo.
Esos aparatos tienen buen valor comercial, son de la serie E195-E2 y E190-E2, aunque afectados por el mercado mundial siempre en competencia, ya que existen abundantes aparatos de turbohélice de más bajo costo y mantenimiento más económico: Q400 de Canadá, ATR 72 de Europa, entre ellos; pero el mercado se sacudió con la llegada del Airbus 220, planteado para ganar los mercados regionales.
Inicialmente operaron aviones de TAR con Embraer ERJ 135 y 145, pero bajo esquema de arrendamiento y al parecer ya no los usan.
La flota aspira a crecer y tener 20 aviones nuevos de los E190. Opera principalmente en el AIFA con 19 rutas: Tulum, Mazatlán, Mérida, Guadalajara, Monterrey, el Bajío (León).
Hemos visto videos en que incluso hay vuelos con 2 pasajeros que retozan alegremente en el vacío y flamante avión, pero lo normal es un promedio de 42% de ocupación, máximo un 49%; por tanto, los aparatos nuevos son subutilizados.
Mientras Volaris, Viva y Aeroméxico promedian llenos o porcentajes de 88% de ocupación, Mexicana vuela solita. Su significación para México es de apenas un 0.7% del mercado nacional.
Esto lo presentó el “perverso” diario El Universal en estos días, pero son temas recurrentes de las revistas y fuentes especializadas.
Ante el desplome del proyecto, se cambió la intención, ya que iba a ser una aerolínea transversal que proporcionaría el servicio a aeropuertos de ciudades que no son de primer orden, pero que de esa manera lograrían cierto desarrollo económico, por ejemplo Colima, Xalapa, Coatzacoalcos; sin embargo, la aerolínea militar tomó un perfil de competir con el sector privado.
La narrativa presidencial y de la propaganda morenista es que la aerolínea efectivamente pierde dinero porque no ha logrado “el punto de equilibrio”, pero cuando tenga los 20 aviones lo hará, logrando la rentabilidad en forma milagrosa, automática, inexorable.
Pero para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo. Veamos el caso de AeroBalam, que es un proyecto regional de Chiapas para impulsar el turismo y la comunicación, y es una aerolínea de un solo avión, un simple Cessna 208 Caravan para 9 pasajeros, pero ha resultado rentable, con un manejo por ahora positivo y un ejemplo de cómo hacer las cosas.
El primer punto es que tiene tarifas muy atractivas y vuela a donde lo necesitan, es decir, privilegia el Mundo Maya y sus lugares de interés. Incluso en Chiapas, Tapachula son destinos regulares, pero también opera como aerotaxi, extendiéndose a Huatulco, Oaxaca. Los boletos son accesibles y, con un solo avión partiendo de la base de Tuxtla Gutiérrez, es totalmente rentable.
Entonces, el punto de equilibrio se puede lograr desde un solo aparato, y es una mentira lo que esgrimen en defensa del proyecto de Mexicana de Aviación. Incluso el propietario es el Gobierno del Estado de Chiapas; es una paraestatal voladora.
Es decir, esa aerolínea nació de la necesidad, tuvo demanda, tenía mercado, fue resultado de un buen estudio económico y de mercado; adquirieron un aparato muy resistente, durable y fácil de mantener en términos aeronáuticos. Ahora están proyectando ampliar sus servicios, pero no demandan que Chiapas los subsidie, para nada. Se llama “AeroBalam”.
Mexicana vive una falacia: una flota de 20 aviones sigue siendo reducida aun para el mercado mexicano. Lo que buscan es un número determinado de aparatos que consigan bajar costos de mantenimiento, pólizas de seguro, nóminas civiles y militares.
Volaris opera 130 aviones de Airbus y de Boeing; lo mismo Viva, que tiene más de 80 y, sin embargo, desean fusionarse para establecer una red operativa en México y aprovechar mejor el potencial y la demanda nacional. Sin embargo, chocan con la posibilidad de ser vistos como un monopolio, pero su visión es fortalecerse ante la competencia de las aerolíneas norteamericanas que disputan buena parte del pastel. Este asunto tiene muchos ángulos, pero es otra su problemática.
Mexicana además compite en forma desleal, como un holding. Es decir, está subsidiada por el Gobierno, y lograr el punto de equilibrio es una fantasía porque no habrá manera de recuperar los 38 mil millones de pesos invertidos en crearla. Tiene subsidios en la turbosina y tarifas preferenciales en el AIFA. O sea, Aeropuertos y Servicios Auxiliares pasó a manos del Gobierno y este a los militares, y la aerolínea es un apéndice del mismo Gobierno.
Por tanto, cuando llegue el avión número 20, Mexicana seguirá perdiendo, ahora más dinero. Operar aviones medio vacíos no duplica los ingresos, los hace insuficientes. De hecho, sin el dinero público no podrán pagarle a Embraer; nuevamente los genios hicieron mal los cálculos y el Caudillo hizo lo que imaginó, no lo que la realidad recomienda y los expertos en la economía y en el ramo aeronáutico.
Es decir, volar en Mexicana de Aviación debería ser gratis. Lo hacen en slots del Gobierno, en aeropuertos del Gobierno, con combustible del Gobierno, y el costo del pasaje se subsidia también; por eso pierden 2.5 millones al día. Lo mejor que pueden hacer es vender los aparatos que gozan de buen mercado mundial y quitarse de calenturas, y empezar como lo hizo AeroBalam: respondiendo a la demanda. El asunto es la demanda, no el número de asientos que puede ofrecer.
Es el mismo error calcado del Tren Maya, sin densidad de usuarios, sin demanda real entre ciudades desarrolladas que implicaran actividad intensa, salvo Mérida-Cancún. ¿Pero qué diablos tuvo que ir a hacer hasta La Chingada, sobrevalorando las especulaciones inmobiliarias de la familia real y de los cercanos al poder? Crear una demanda artificial es la mejor forma de quebrar un negocio.
Las Vegas, por ejemplo, era un punto en medio del desierto. Un gánster, Bugs Moran, tuvo la visión de implantarle hoteles lujosos, casinos, juego, placeres, albercas y un mundo de ficción. Pero Las Vegas era un punto intermedio para llegar a Los Ángeles en rutas al Medio Oeste.
Es decir, existía una demanda de un punto de descanso, sobre todo por carretera; pero con la inversión y los shows espectaculares crearon una demanda sobre una base real, generando una ciudad que industrializó el entretenimiento, el juego y el pecado. Pero no fue una ocurrencia como por ejemplo que, de Coahuila a Chihuahua, en un punto olvidado en medio del desierto, hicieras surgir una ciudad turística en pleno desierto, demandando energía, alimentos, servicios, agua (mucha) y una comunicación completísima de todo tipo.
Quizá deberían revisar la época en que la familia de Venustiano Carranza creó una ruta de camellos en México que funcionó perfectamente en el siglo XIX porque respondía a una demanda real de pasar mercancías entre ciudades como las de Coahuila y, por ejemplo, Camargo o Chihuahua, y logró el punto de equilibrio.
Es sin duda bonito jugar a hacer aerolíneas, trenes, navieras, pero deben sustentarse en criterios técnicos. Después tienes que estar mintiendo con eso del punto de equilibrio cuando tengan 20 aviones… sin duda una frase para el informe, pero en realidad otro boquete a un presupuesto que está sufriendo sin suficientes medios y que ha obligado a recurrir a las Afores de los trabajadores para cubrir los subsidios crecientes a estudiantes, alumnos de primaria, tercera edad, mujeres y otros grupos, ciertamente ya consagrados en calidad de prestación de ley; pero para cumplirla, el Estado requiere dinero, y este se logra siendo eficiente.
Y si no, que privaticen. Ha sido un ciclo interminable de la economía mixta mexicana, pero ese tipo de obras y la aerolínea, la verdad, fueron concebidas como una ocurrencia que después es nefasta para el erario, y los recursos se volatilizan sin resultados.
El Sector Público tiene muchos economistas capaces, pero no los escuchan y les piden modelos ajustados a las percepciones ideológicas, los fines políticos o los caprichos de los gobernantes; por ello luego viene el fracaso. Pero nadie le dijo que no a López Obrador; tal vez sea tiempo de que el gobierno de la 4T (o 5T, como le dicen ahora) reflexione y adopte medidas saludables con su juguete de Mexicana de Aviación Militar. Definitivo: “un soldado en cada hijo te dio”, pero de ahí a que se convierta en un corporativo o empresario, eso es otro asunto, y lo recomendable es estar haciendo lo que sabes y lo que debes.
Claro, en caso contrario se puede ver Con el Pueblo, Por el Pueblo, Para el Pueblo en la gran gama de canales oficiales, con reflexiones profundas de Claudia Sheinbaum, que me parece que no sabe economía, y habrá que ver qué tipo de paquete económico envía para el 2027. El dispendio en comerciales del informe, en discursos y en una aplanadora de propaganda pretende ocultar las verdades como las que leyó hoy sobre Mexicana de Aviación, que va al punto de quiebra, no de equilibrio.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.








