
Por Manuel Gutiérrez
Iniciaremos con una cita de “La rebelión de Atlas” de AynRad: “Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de aquellos que no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia aquellos que trafican no con bienes, sino con favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos gracias a sobornos e influencias, no por su trabajo, y que las leyes no le protegen contra ellos sino que, al revés les protegen a ellos de usted; cuando repare en que la corrupción es recompensanda y la honradez pasa a ser un autosacrificio….
“Entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse que su propia sociedad está condenada” Ayn Rand.
Pero no lo escribió porque conociera el sistema político mexicano, exacerbado al extremo en la llamada cuarta transformación en corrupción, nepotismo y oscuridad del uso del poder, así como en la eliminación de la oposición y de la democracia, interviniendo en las elecciones de estado.
Escribió reflexionando sobre lo que conocio de forma directa: El marxismo-leninismo en su vida en Rusia, que motivo una de sus grandes obras: “Los que vivimos” en que afronta su individualismo que tuvo que nacer y florecer el país menos conveniente para ello, Rusia, que desde siempre ha buscado un sistema estatal dominante de mentes y cuerpos. “Fue destino y una ironia” nacer y estar ahí.
Ayn Rand, nació en San Petersburgo, el 2.2.1905 y murió en Nueva York, el 6.3.1982. Sin proponérselo creo una revolución filosófica, desarrollando la escuela del OBJETIVISMO, una mezcla de racionalismo, individualismo, enfrentando la vida, sus necesidades y sus preguntas, pero sin imaginar que llegaría su semilla a ser manipulada hasta la creación de una secta a la que desconoció, “Soy filosófa, no una secta” e incluso ser uno de los fundamentos de la Cienciología, pero estas derivaciones son extremas, perniciosas y deformantes de su concepción original.
Estudió en la Universidad de San Petersburgo. Comenzó siendo una lectora romántica de Walter Scott y Alejandro Dumas. Pronto descubrió el cine y estudio como pionera el arte de hacer guiones, en sus primeras estancias en Estados Unidos, escribió un trabajo sobre la estrella Pola Negri, yotro sobre “Hollywood, la ciudad del cine” que forman ya parte del acervo cultural ruso sobre la meca del cine estadounidense.
Su huida de la vida soviética, su lucha contra el colectivismo, contra los postulados comunistas, la definió como anticomunista. Curiosamente, sus trabajos iniciales fueron tomados por el facismo de Benito Mussolini, sin autorización para hacer cine, con marcada tendencia anti-soviética. Luego esos trabajos fueron pasada a Alemania Nazi, que advirtieron que Ayn Rand, no era solo anti-bolchevique, si no que era totalmente rebelde, anti-autoritaria, enemiga de la opresión que representa el socialismo con el estado como guardia e impositor.
Menos liberales que los fachos, los nazis, la prohibieron. Alemania vivía un totalitarismo nacionalista, frente al totalitarismo internacionalista de la URSS y estaban en camino de una colisión inevitable, la segunda guerra mundial.
La creación de una de sus obras inmortales, El Manantial, dió lugar a un bestseller aunque no les decían asi en esa época, y una película, en que logró ser vigilantes celosa de que no alterasen el contenido del libro. Gary Cooper, logró el estelar, aunque forzado. Hay discursos que dice, pero que refleja que no comprende, o menos los siente. Pero algo quedó claro en esa cinta, Ryand buscó no la justificación, sino del desafío del individualismo al mundo, con frases lacónicas, directas, altivas, y finalmente desdeñosas, el triunfo del hombre sobre los sistemas.
Como era racional, no postuló ideas religiosas. Defendía la libertad religiosa como derecho a creer, no por lo que se creía. Básicamente era atea, incluso aunque era de familia ortodoxa judía, no eran muy practicantes. El ambiente soviético y científico, acabaron por separarla de la creencia.
Creía en la libertad individual como bien supremo. Es decir, un ser libre puede hacer eutanasia, consumir drogas, o pornografía, como adulto, pese al daño que le causen, y no era partidaria de esos excesos destructivos, pero si del derecho a elegir y acceder a ellos, pese a lo auto-destructivos. Esto le generó grandes enemigos y profundas críticas en los medios universitarios e edesbordante de la forma de pensar de una sociedad moderna, no hacía el altruismo, que desdeñaba, sino a una forma más pura de realización, del yo individual.
En materia del amor, mientras todos los autores habla de la capacidad de sacrificarse por la otra persona, Ayn propone lo contrario: “El amor es la expresión de los propios valores, la mayor recompensa que puede ganar por las cualidades morales que ha alcanzado con su carácter y su persona, el precio emocional pagado por un hombre, es la alegría que recibe de las virtudes de la otra”. “El amor desinteresado es una contradicción, significaría que no tiene interés personal en el objeto de su amor. La verdad es amor romántico es profundamente egoísta, es la unión de mente y cuerpo que ambas personas persiguen por su propia felicidad y es profundamente exigente”.
Primero es decir yo, para decir te amo. Ahora bien Rand, fijo sin querer muchas pautas del pensamiento occidental, y uno de sus medios fue Gary Cooper. Sin comprenderla, la exaltaba. Era una epopeya del individualismo, de la fuerza mental interior, de una voluntad indomable, y eso hizo muchos western, novelas y una pensamiento popular, generalmente aceptado. Y una muestra de eso fue “A la hora señalada” High Noon, que marcó la era, incluso puede caber John Wayne en este estilo.

Rand es una reencarnación de Montesquieu, de Rosseau, modernizados y llegó a la cúspide en el libro “La rebelión de Atlas” titulo que sugirió el marido de Ayn, el devoto FrankConnor, que yace junto a ella en el panteón y que era de alguna forma un díscipulo.
La “Rebelión de Atlas” es antecesora del Ogro Filántropicode Octavio Paz, y en ello acertó a profundidad Rand, que presentó un concepto osado: El estado es malo, el individuo es bueno, la iniciativa privada es buena, el estatismo económico es malo, su observación parte de los años 1946 a 1957 en que cataloga a los gobiernistas como parásitos saqueadores, y a los que generan bienes y riqueza, como no saqueadores.
El intervencionismo del estado, que llegaría a subsidiar al estilo de la 4T capas de población para conservar el poder sobre los individuos, a cambio de un subsidio, o de las formas modernas del estado benefactor que confluyeron en la mente de Octavio Paz, como El Arco y la Lira, pero sobre todo en “El ogro filantrópico” que es ogro real, pero su filantropía se la cobra con creces en libertades, prosperidad y en meter su cuchara en toda la esfera de la vida.
“La rebelión de Atlas” (Atlas se rebela a seguir cargando el mundo) causó un impacto tremendo. Para entonces comenzaban las corrientes izquierdistas en las universidades americanos, que encontraron en este concepto anti-socialista una fuente de foros de debate interminables, pero se sazonaron con la utopía del mundo marxista, que fue cayendo ante las verdades de su opresión y miseria, con Soljenitsyn en el Gulag o las evidencias de fracasos latinoamericanos de la revolución en el caribe.
“Hippie de derecha” suelen llamarle a Rand. Su nombre real, es Alisa Zinovieva Rosenbaum, en el realidad fue una liberal muy profunda, moderna y de moda actual. Su aportación fue un grito sagrado por la libertad humana, en síntesis.
Se la llevó bien con varios presidentes, incluso difirió con Reagan, al que polemizo por ser más tradicional como conservador, fue maestra admirada del judío economista Alan Greenspan, que manejo el mundo económico durante más de una década en su era, como secretario del Tesoro de los Estados Unidos, y del Banco y Reserva Federal, influyóen los nobel de economía, Ludwig Von Mises, y Milton Friedman, con sus bases de Adam Smith y su capitalismo esencial.
El colmo, fue cuando su pensamiento objetivista se convirtió en un culto iniciático, por Nathaniel Branden, que sin ella, pero en su nombre, postuló un principio de liderazgo racional, un sistema de pensamiento éxitoso en la vida y gratificante, eso se sumó a las bases de la Cienciología, actualmente en decadencia y que fue un sistema de explotación de las élites mundiales, y finalmente repudiado. Rand siempre se desmarcó de esas “escuelas”.
Su influencia, su acierto como filósofo es permanente. Incluso actualmente está más viva que nunca, y su influencia se siente desde San Francisco en Silicon Valley, en el emprendurismo, hasta en Washington, en que Trump, intenta basar muchos de sus argumentos en su individualismo y sus principios, es la más grande pensadora del conservadurismo estadounidense que no sigue la tradición, pero su influencia marca una frontera en ese pensamiento.
Paul Ryan, presidente republicano de la cámara de representantes, en la era Trump, regalaba dos libros: La rebelión de Atlas, y el otro el del economista FriedichHayek, “El camino de la servidumbre”. Los ministros de origen hindú de Inglaterra, abrevaron en el pensamiento de Rand y este forma parte del plan de estudios de high schoolde Inglaterra, actualmente tanto como “El Señor de los Anillos” de Tolkien, que marca una ideología de principios del siglo XX que muchos encuentran símbolos de formas totalitarias a las que se combate con su signo, el anillo del poder, en un viaje de autodescubrimiento, de conquista y de voluntad racional.
Los republicanos que se acercaron a Rand, rápido resolvieron su enfoque ateísta. Se declararon seguidores de Santo Tomás de Aquino, con lo que conquistaron con ideas randistas las resistencias de su pensamiento crítico. En tanto, la Rebelón de Atlas, es un libro muy recomendado por los altos mandos de la CIA y lógico del FBI, y el libro favorito de Trump, es “El Manantial”.
Demasiado a la derecha, demasiado crítica, muy inteligente y profunda, la autora del objetivismo, sigue influyendo en el mundo, sin proponérselo. Incluso Maggie Simpson, en la serie de los monos amarillos, tan popular dedicó un número completo a cuestionarla: “Un día en la guardería” en que en fondos, se pretende satirizar su pensamiento, que resulta terriblemente atractivo al reproducirlo Maggie Simpson, tal vez más consagratorio que opositor.
Eso tuvo Ayn Rand, ser un emblema de inspiración, libertad, y también por su influencia de Nietzche, de un nuevo tipo de –humanidad- que sea capaz de resolver las grandes preguntas, con sistemas orgánicos que no menoscaben la libertad individual. También vivió una pasión con sus críticos, pero nunca pasó desapercibida y sostuvo sus opiniones en escenarios adversos.
Su era, en realidad acaba de empezar, y muchos sin saberlo son sus seguidores. Y estados populistas y dominantes, detestan sus textos, un manantial de ideas frescas opositoras, a las dictaduras y en ello aparece por ejemplo William Buckley Jr. que defiende el orden moral, económico y la satisfacción humana, desde el lado conservador.
Sin ser economista, fijó rumbos, como literata y cineasta modelo masas; todo por su talento individual. Como ejemplo, el actor Gary Cooper, habló por ella, ella cargó sus contenidos, le dio valor a su estilo, a su interpretación y a su mensaje, aunque al concluir la cinta “El Manantial” nadie quedó satisfecho de lo logrado, la cinta triunfo, pero dejómuchos ángulos sin comentar, rebasaba la capacidad crítica de entonces y es un reto actual comprenderla en su cabalidad.
Ayn dijo entonces: “Lo bueno de la película, es que muchos leerán el libro. Eso es suficiente”. Debe buscarse su filtración en el pensamiento actual, destacarlo y relacionarlo con otros filósofos, estadistas y economistas, educadores y reformadores de ideas, contiene muchas coincidencias, mucha luz y audacia del pensamiento moderno incluso me atrevo a pensar en la escuela del Hyperión, con Emilio Ugalde y Leopoldo Zea y muchos pensadores mexicanos salidos del Vasconcelismo: Ayn Rand, admirable y desconocida y vigente para este siglo y el venidero.
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