Por Manuel Gutiérrez
El camino del dinero es el camino de la Fórmula Uno, aunque incluye un deporte como medio. Pero la tendencia mundial del negocio está claramente apuntando a un modelo que nunca los conocedores anteriores hubieran imaginado, se trata de hacer los sueños realidad, pero al estilo de Walt Disney.
En serio: No sólo la Fórmula Uno está pensando en un parque temático, aunque estudia en que país y con quéenvolturas presentarlo. Es decir, tendremos una “F-1Landia”a corto plazo, algo semejante a lo que sucedió con el imperio de Walt Disney, solo que será un poquito diferente puede llegar a tener casino y juegos de adultos, así como bares, pero también pensará en diversiones de todas las edades.
En Abu Dabhi, la existencia del recinto Ferrari, ha sido un primer paso, es un museo interactivo, una valiosa colección y un aparatoso despliegue de juegos mecánicos, pero mejor dicho de juegos de era digital, mecatrónicos.
Una sillita voladora, o una montaña rusa, sea como fuerepero con los logotipos del cavallino rampante, como parte de la oferta emocional del precursor del que será el primer parque temático que lógicamente incluirá todas las casas del negocio que podrán hacer sus aportes de alta tecnología en el asunto.
Dinero y tecnología la hay por montones de la mano de Liberty Media que está llegando más lejos de lo que se hubiera imaginado: El sistema de creación del monstruo temático, parte de un principio simple: El cine y la televisión mundial, exactamente lo que hizo Walt Disney con sus películas animadas y vivas y con su serie de televisión dominical penetro en la imaginación luego hizo realidad el sueño.
“Drive to survive”, por su séptima temporada, ha dejado de ser espejo de divulgación de los secretos de la categoría, para adquirir por momentos tonos de melodrama. Incluso algunos ya perciben manejos tendenciosos, intereses porque es la F-1. Incluso se especula que Checo Pérez podría salir como villano, veremos.
Y este año, saldrá la película de Brad Pitt, rodada conescenarios reales, encimada a carreras reales de la categoría, con dinero de la F-1 entre los productores una superproducción con mucho realismo que venderá muchísimas cosas y será un escaparate vivo.
La película abrirá cauces de moda, música, estilo, gama alta de vida, lujo y glamour, en tanto no deja de ser un escenario de ambiente deportivo, de competencia, en que 20 sujetos veloces intentan ser el más rápido de la máxima categoría mundial.
La siguente actividad, viene como consecuencia del proyecto central de la F-1, las alianzas con los productores mundiales de juguetes, porque el proyecto es ofertar sueños, para mujeres, para hombres, para niños, sin descuidar a las niñas.
Lego y Mattel, lanzarán los modelitos de F-1, en todas las escalas imaginables, lo mismo que juguetes y una línea de nuevas autopistas, sin dragones, o tiburones devoradores, para plantear a los niños la posibilidad de jugar al Gran Premio, a la par que otros contratantes de franquicia, sean Burago, Maisto, y alguna marca china ofertan colecciones dignas ser conservadas o adquiridas. Las grandes marcas le entrarán al negocio y generarán derechos para la F-1.
Para la F-1, el negocio en realidad apenas acaba de empezar, ya no le basta ser promotor y constructor de pistas, sean el caso de Las Vegas, o Miami, la idea es que arrancarán con una gama de atractivos que consolidarán el interés en el inevitable parque temático.
Me queda la idea que no ser por la inseguridad México sería tal vez el escenario ideal de tal parque, por sus conexiones, proximidad a Estados Unidos, más baratos, pero primero se tienen que arreglar muchas cosas, entre ellas una reforma jurídica que muestra al mundo que el derecho está vigente y se respeta, lo que de no tenerse ahuyentará las inversiones extranjeras.
Los empresarios observan el debate de la reforma judicial, pero se han limitado a señalar que esperan que sea funcional, operativa y equitativa: Un ente de verdadero derecho, no de leyes de señores feudales y partidos, o caciques todopoderosos. Esto nos truena en convertirnos en la sede del parque soñado a la F-1. La otra es la inseguridad galopante que ya tiró a los springbreakers de nuestras playas: Hemos ganado imagen de país enfermo seriamente de inseguridad y de grandes mafias que incluso doblegan al estado.
La categoría, ya tiene una exposición itinerante, pero a la par un tianguis, aunque no esa esa palabra, ellos lo dicen como “Pop Up” es decir tiendas desmontables, de mercados temporales que serán colocados en las ciudades sede de las carreras y que luego se irán a la próxima etapa.
La Fórmula Uno, está lista para incursionar en el mundo digital de los juegos para mayores, con series de carreras denominadas Arcade y otras.
El juego y la apuesta, también están siendo considerados como parte de los ingresos: Es decir si Mónaco, tiene su carrera y su Casino, la F-1 también puede tener un elegante y deslumbrador casino en que el gambling se alcance en su máxima expresión, este puede ser parte del parque temático o un modelo itinerante de juegos, como los barcos casino o un gambling móvil que se mueva a la par de la categoría por todo el mundo, un exitosa que las grandes casas de apuestas del mundo estarían encantadas de manejar.
De hecho hay tanto que hacer para consolidar un imperio tipo Disney, como lo está haciendo Liberty, que goza de cabal salud en cuanto a nuevos espectadores mujeres, de todas las edades, jóvenes de nuevas generaciones.
Y que informa al momento de lo que ocurre en Australia, o China. Su abundancia de sitios de información propios del serial, fomentados o reconocidos por la categoría, abren un nuevo abanico importante de acceso a millones de personas, todo está al momento incluso un alud de fake newsinevitables muchas de ellas producidas por espacios mexicanos o sudamericanos.
Incluso la prensa escrita, los libros en papel, los anuarios de temporada, todo ese universo que en México comenzó a aplicarse con cierta anticipación en la Nascar México de Michel Jourdain, desde la Fórmula K, por la abundancia de impresores importantes asociados, harán que los amantes del papel, tengan libros, historias de la F-1, de las escuderías, de las temporadas, biografías de los héroes eternos como Senna, Villenueve, Alan Prost, Jim Clark, Fangio, en fin, tenemos héroes y personajes por país, por época y por resultados.Esto existe pero en un escala de gran emprendimiento, y menos aún regenteado por la categoría.
Esto no será un ramo principal, pero no dejará de tener un amplio mercado y puede interesar a las sociedades editoriales de peso mundial, para entrarle a ofertar una rica historia, un cuento inacabable y una narrativa sin fin. No se han escrito novelas recientes del asunto pero hay un arsenal de temas y autores históricos y anéctodas increíbles. Cada década es envidiable en la categoría.
Si creen que la resaca me atrapó, no es así.
Es simple consulta de los medios internacionales que comienzan a filtrar las ideas comerciales y de ensueño y seducción mundial de la categoría que está dispuesta a tener una ciudad motor donde las carreras vivan por siempre…
F-1 no se cierra a nadie, y en esto ya debe llamar la atención de Disney como empresa mundial, porque va por ese modelo. De hecho sumó a Peanuts, es decir Snoopy y la gama de Charlie Brown sin problemas en Las Vegas. Todos caben en ese universo.
Prácticamente, este monstruo deportivo va a hacer este sueño realidad. La presentación mundial de la temporada actual que está liderando McLaren, con Piastri y LandoNorris, con un Mercedes buscando colocarse, y Ferrari, que está sufriendo en el inicio, siendo descalificado por errores de diseño, son suficientes. Red Bull y la pasión de Max, hay material de sobra. El cambio se siente en todo el mundo.
La noche del América-Atlas, estuve en una reunión de adultos mayores y jóvenes, de clase media y alta: La propuesta de ver el futbol mexicano quedó desterrada de inmediato: “Ese futbol ha dejado de interesar” dijo en forma contundente uno de los asistentes: “Hay que ver como le va a Liam Lawson, con Red Bull, es más divertido la carrera se puede ver esta noche desde Australia”.
Este comentario me sorprendió tanto por inusitado y por el corto tiempo en que el imperio de la F-1 está ganando terreno: Su presentación de temporada o sus premiaciones, o ceremonias podrán ser comercializadas si lo desean, simplemente colmaron en Londres, en el centro CO2, en un espectáculo que tuvo artistas en vivo, como Machine GunKelly, Take That, o incluso la participación de un comediante tipo stand up, Jack Whitehall, que sumaron a sus presentaciones, una despligue supermoderno de luces, efectos, películas de la F-1, la historia y el presente, así como los nuevos modelos de la categoría, todo para 15 mil espectadores cuando pudieron llenar Wembley.
¿Cuánto estaría usted dispuesto a pagar por un show así?
La respuesta será sobre la demanda mundial, porque lo mismo alborota a un jeque, que un magnate chino, – los rusos están en receso por los castigos por la invasión por ahora- pero lo mismo afecta un millonario mexicano que un aficionado pudiente europeo.
La oferta es reducida para el mundo, y estar en una presentación de ese carácter, revela el tamaño del monstruo, y Liberty lo sabe. Una presentación es ya motivo de éxito total.
Todo este boceto, lo externó a Financial Times, que habló con la directora comercial de la Fórmula Uno, Emily Prazer, que simplemente lo que la categoría toca, lo convierte en oro, en escalas de Midas. Emily se encontró operando a nivel planeta.
El asunto de los bares y comidas, tampoco escapa de la visión de la F-1, desde los lugares de privilegio para ver el Gran Premio, pero también ofertando esos productos a los consumidores masivos.
Pero el asunto purista nadie lo desdeña: “Nuestro deporte, hay que tocarlo, venderlo, olerlo, sentirlo” en un magno esfuerzo de interacción, todo con la mira a ser una cumbre del entretenimiento. Lo principal es, será y lo define lo que ocurre en las carreras.
Javier Lamadrid, piloto mexicano que vive en Nurburing, en Alemania, por largas temporadas y compite ahí, fue el que me enseñó la idea que el automovilismo se “ Se huele…si tiene su aromas propios, se toca, se siente” y tenía mucha razón. Incluso estos aspectos son de importancia para la categoría.
La idea del parque temático, incluso engloba una instalación diversa de hotelería super completa de categoría mundial, porque simplemente la existencia de un Gran Premio tiene una repercusión inmensa en el turismo de un país sede, México lo sabe y por ello la 4T no se mete con la F-1 que era criticada como fifí al inicio. Y la F-1, todo lo puedaglobalizar e incluir.
En 75 años de vida la categoría está acabando de nacer.
Recuerdo a Hugo Desdier, el periodista de 8 Columnas que cubría a nivel mundial las justas y en sus pláticas siempre veía esto como solamente un deporte, con repercusiones comerciales, grandes patrocinios, dinero, etc, pero un deporte de una minoría.
Pero las ideas de Liberty están por encima de todo lo que puedan suponer. Nunca, ni Hugo soñó lo que se traen entre manos.
Disney va desde el simple ratón, y el patito, hasta el mundo de Stars Wars, o de Marvel. Y sin duda puede ser que pronto aparezca su firma en uno de los costados de alguna escudería importante, porque el camino de Liberty, es ya tan amplio, que el concepto de comercializar, es de escala mundial, del detalle a cifras inmensas. Les importa desde un dólar a los millones.
Hot Wheels, va a regresar de esa mano. A la par, los juegos de carreras digitales o en el celular, y franquicias de todo tipo.
Para Finacial Times, el asunto se llama “Disney-versificación” que incluye desde los niños a los ancianos, a las mujeres de todas las edades y aguas: viene la autecouture, que proponga la categoría: (Alta costura, alta moda, al estilo París, Milán, Sanghai, Nueva York, Londres) simplemente porque Mercedes ya la tiene como parte de su escudería, pero el monstruo se va comer todo y todo le interesa.
Esto significa que ser un piloto de la cola de la Fórmula Uno, sin ganar un miserable punto, va a valer millones en participaciones. Los equipos tendrán que tener una estructura que absorba esos nuevos aspectos: Enzo Ferrari, sin duda pondría ojos de plato, sin creer lo que está sucediendo.
El nuevo mundo, tendrá sueños hechos realidad, los hará la F-1 y pretende que sean para todos, pero no puede olvidar una verdad fundamental y diferenciadora: Es un deporte, con todo lo bueno, con todo lo eso significa.
Combinar ambos sentidos, mantenerlo como cimiento de toda una superestructura billonaria, sin que se convierta en un esperpento, en algo que no sea competencia irreal, es el gran reto.
La F-1 está en una buena racha sin duda, y sus planes son inmensos. El espectáculo en realidad puede no serlo tanto, por lo que Liberty buscará que los veinte sean gladiadores con posibilidades de ceñirse la corona de laurel, otro de los ocultos anhelos que distinguen a esta organización, con su modelo americano, porque los monopolios no son emocionantes, quieren alternacias y nivelación, sin que los esfuerzos de cada escudería se demeriten.
¿Hay riesgos? Claro que los hay. Y puede haber errores catastróficos.
El simple camino al mundo Disney, puede para muchos puristas, representar ya una desviación total de la verdad de la F-1.
Incluso olvidan una cosa una invitada que hace tiempo no asiste por fortuna a la F1: Es un deporte de alto riesgo, que puede ser mortal. Para los ánimos descafeinadores de estos tiempos, de muertes sistemáticas, guerras pero no quieren deportes de alto riesgo y su cuota ya se habían criticado carreras como París Dakar-F-1, desde esa premisa del riesgo.Paradojas de una formación nueva era de contradicciones marcadas: Sin riesgo la F-1 no vale nada.
Pero hasta la muerte, puede ser romantizada, elevada al sitial de los héroes, más en el estilo americano: Como sea, juegan con ambiciones formidables, pero con riesgos: Los aficionados sabrán cuando la F-1 se haya convertido en un carrusel, sin chiste y en ese momento puede morir o ser desplazada por otras series menos favorecidas sean de RallysMundiales, de Resistencia; o incluso jalarlas, para llevarlas al olimpo de los sueños, en un todo incluido, nadie lo dude porque todo puede caber en su temática.
Nadie les niega que piensan en grande. Bernie Eclestonne, se ve como un empresario inocente en comparación a las dimensiones y hasta la conquista del metaverso, que se propone la F-1 nunca se había visto nada semejante, incluso la FIFA lo hace, pero no llega tan lejos.
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