Por Manuel Gutiérrez
Bienvenidos al Picadillo Circus, que presenta una función muy exclusiva: presentamos un performance de los periodistas que están catalogados como “CRÍTICOS DEL GOBIERNO” en un documento que proporcionará mucho combustible a los cohetes que hará despegar la afamada militante Luisa María Alcalde, que de nueva cuenta no entiende los tiempos ni las formas.
Por algo fue un fracaso como dirigente de Morena y con Andy López Beltrán, corresponsable de los fracasos en dos entidades del norte, Coahuila y Durango… pero resultaba que Andy no miraba para abajo, y Luisa María pasaba a su lado con cruel indiferencia, la que le aplica Arturo Ávila en su telenovela personal, porque sin poder en el partido, el amor acaba.
Simplemente, la presentación de su lista negra abona a los que defendemos la postura de que la figura del derecho de las audiencias es totalmente censura. Luisa se convierte en la estrella del número circense llamado “La Inquisición de Morena”.
Curiosamente, aplicaron el criterio expuesto por Agustín Laje a nivel de “La Batalla Cultural” y la lista presenta el primer nivel de generación de información; es decir, medios con capacidad de investigación, de corroborar datos precisos y convertirse de alguna manera en pioneros y líderes de la segunda capa del periodismo, el segundo orden del que habla Laje, que consiste en los que cubrimos el asunto de la divulgación, acercando al público al interior de los contenidos y asuntos que debe conocer.
El número presenta a Luisa con una capucha color guinda, portando una terrible hacha de doble filo para operar a dos manos, y que blande dispuesta a mutilar cabezas y medios de manera directa e inmediata bajo un esquema que denominó: Anatomía de un ecosistema de amplificación digital. Luego los voceros de Morena salieron a aclarar que no era esa la intención, que fue una finta sin querer queriendo. Ajá.
El número, luego de la presentación de la verduga, pasa al suspenso: la lista de futuras víctimas que, al estilo de la Revolución francesa, deben presentar su cuello para ser separado de su cabeza son los medios de comunicación principales, entre ellos periodistas y analistas que forman el papel de emisores, revelando contenidos críticos para el gobierno y realizando análisis completos por su amplitud y profundidad, siendo motivo de citas, reproducciones o elementos de interpretación de los hechos de la vida pública.
Expansión está en primer orden. Esta revista es precisa, incisiva y completa en trabajos que le dan valor a su análisis económico-político-social; una fuente indispensable para los líderes de este país. Luego el execrable, según Claudia Sheinbaum (que no se ha medido en sus dardos en contra), El Universal. Luego una agencia internacional que a nivel mundial cumple una función determinante al cubrir hechos desde la primera fila, investiga sobre los sucesos que revela y a la fecha ha sido contundente y necesaria como fuente: INFOBAE.
Luisa pide una rueda de piedra y en ella afila el hacha, sacando chispas. Monigotes representativos de esos medios portan un sanbenito amarillo de culpables, de amarillistas, de heterodoxos, como en un auto de fe de la Inquisición en México o en España.
Pero la lista se hace muy larga: Latinus (Carlos Loret, Víctor Trujillo [Brozo], Héctor de Mauleón, entre otros destacados). ADN 40 tampoco es de las simpatías de Luisa María, que espera que los medios se dediquen a repetir alabanzas, cantar loas y a creer lo que los hechos desmienten en cada uno de los asuntos económicos de la 4T, desde los megaelefantes blancos que usted ya conoce, como Mexicana de Aviación Militar, AIFA, Dos Bocas, Segalmex, y así una lista interminable; puede añadir a LitioMx y sumar las empresas militares que, todas con subsidio público, le permiten al Ejército hacer una curva de aprendizaje inadmisible en ninguna economía que se ufane de buscar la eficiencia, porque Morena militarizó este país.
Aristegui Noticias tiene un lugar descollante (Adela Micha); Luis Cárdenas, recientemente corrido por presiones del gobierno y que encontró chamba nueva en 3 horas; Leticia Robles de la Rosa, de Expansión; Ciro Gómez Leyva; Raymundo Riva Palacio, columnista que ha merecido ataques de la mañanera (señal de su valor informativo); Pedro Ferriz; Carlos Alazraki… todos ellos afamados personajes de la comunicación que han denunciado a la 4T y que no han sido derrotados en alguna réplica, porque no mienten en sus críticas.
Hurgan en su pasado buscando errores profesionales que los satanicen hasta el presente, pero no logran con datos precisos desmontar la narrativa contraria.
Dentro de estas celebridades está el organismo de Amparo Casar, brillante analista e investigadora de diversos temas; se trata del organismo Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, que efectivamente provee de datos sólidos sobre los errores oficiales, las corruptelas y enumera los fracasos que se intentan ocultar, como el Tren del Istmo, los derrames de petróleo y la ruina financiera de Pemex… entre otros, además de denuncias de negocios ilícitos de la gente del poder.
Un apartado especial lo tiene un grupo de políticos y dirigentes de partidos que dan visibilidad a los problemas denunciados; la lista comienza con Alito Moreno, Jorge Romero, Rubén Moreira (asiduo visitante de Jalisco, muy aclamado en sus pasos a la tribuna), Lilly Téllez, Alessandra Rojo de la Vega, Damián Zepeda, Elías Lixa, Maru Campos… personajes que un día sí y otro también se llevan encabezados por sus denuncias o declaraciones que exhiben la falta de transparencia, la opacidad y la nula rendición de cuentas.
Morena se distingue por arropar a sus pillos que públicamente se han involucrado en escándalos relacionados con los cárteles del crimen organizado, o en actos en que han operado las figuras del fraude, enriquecimiento ilícito, colusión y conflicto de intereses.
La larga mano de Luisa María alcanza incluso a dos expresidentes; los nombres lo dicen todo: Felipe Calderón (alias “Culpable de todos los males”) y Vicente Fox (igual).
Asimismo, sin admitir lo que es la gran red de bots y manipulación del gobierno denunciada desde el sexenio anterior por prestigiados investigadores del ITESO, la verdugo argumenta que existen 34 cuentas de ataque, perfiles en redes sociales y una red automatizada de 560 mil cuentas que, según Luisa María, difunden y replican estos contenidos.
Me acabo de pinchar un dedo, y sí sale sangre roja. No soy un bot. Ni mi medio, La Voz de Jalisco – A Fondo Jalisco, son obra de robots, Cíborgs o de gente asimilada sin cerebro.
El único chiste nuestro es la crítica puntual, buscando que sea certera, justa y ecuánime sobre errores, deslices, denuncias y cosas que alimentan la sensación de que la 4T vive una corrupción a alto volumen, superando en todo al PRI del pasado.
También podríamos presentar una antilista de personalidades de la 4T que han hecho hasta lo imposible por meter la pata y hacer quedar mal al partido en el poder, a la misma censuradora presidencial y a su títere, Luisa María Alcalde.
Simplemente este tema y el Picadillo Circus no existirían de no provocarlo semana a semana con sus desatinos en todos los sentidos, sumados a posturas de impunidad y cinismo. Revisar cada número de la pista es evocar un magno error de ellos mismos.
Primero debería Luisa María empezar por censurar a sus propios correligionarios, que no hacen caso de las admoniciones de Ariadna Montiel, del INE de Taddei (de caricatura) o de la misma censora del Palacio de Hernán Cortés… simplemente entre el Caudillo y sus obras, y la gerenta actual, no se dan abasto en errores que anulan la posibilidad de hacer crecer al país o fortalecer la democracia, abonando más bien a la autocracia.
Simplemente, el error de la semana comprobado con todo lujo fue la Megafarmacia, todo un engaño de 17 mil millones de pesos, sumado a las imperfecciones de las obras trenísticas que distinguen al sexenio pasado y al actual.
Vamos, ni con candiles versallescos en la estación del Metro se subsana un crónico malestar, pésimo servicio y un mantenimiento que omite con seriedad lo necesario para que las cosas sigan funcionando. Y esto alcanza hasta al H. Ejército Mexicano, cuyos helicópteros, aun los Black Hawk, hacen caídas forzadas y piruetas para no estrellarse en Tamazula, Jalisco. Más que dudar de la destreza de los pilotos, dudo de los fierros, las refacciones oportunas y el uso presupuestal adecuado, que puede evaporarse con el calor… ajá. Espero que tengan una Contraloría efectiva.
El acto, en tanto, de Luisa sigue. Pero ante la multitud de futuras víctimas, pide ayuda a gritos: entonces entra Molécula, ahora aplicado como payaso de circo, y le entrega una pavorosa sierra electromecánica, una McCulloch, hasta con el comercial, apta para cortar hasta el árbol de la Noche Triste en unos segundos.
Claro, este ya fue cortado por las palabras de la dama que dice ser la presidenta de todas, por sus declaraciones que le privan de significado histórico real al llamarlo la “Noche Victoriosa”.
Porque lo que se rememora en el sitio es el llanto del conquistador, que aprendió de sus errores, de sus ambiciones, y que regresó en una operación anfibia de grandes dimensiones a dar jaque mate a Tenochtitlan con medio millón de tribus diversas oprimidas por los aztecas… porque aún no existía entonces México.
Así dejamos el acto de Luisa María que, en lugar de dar credibilidad a las versiones de inocuidad de la iniciativa manipulada por el gobierno del derecho de las audiencias (forma censuradora), contribuye a evidenciar un furor persecutorio de la prensa libre; y no entenderlo es no comprender la mecánica de la democracia: la prensa se hizo para criticar y denunciar, ese es su fin.
SALVADOR CARO: OTRO APORTE PARA LA CORRUPCIÓN
Y busquemos la muestra de la semana. Tenemos al político Salvador Caro, que
de furibundo priista se volvió de MC y gozó de las mieles del poder; luego su ambición inmensa lo llevó a buscar más todavía, en donde formar parte del partido confiere licencia de pirata, de ladrón, patente de corso. Ahora es todo un Señor de Morena, un Lord Jubilación, con documentos apócrifos.
Porque el CODE está loco y no se percató de que contrató y explotó a un chaval de 10 años, y al extender el documento avala que Salvador ya desde entonces mascaba tuercas y escupía tornillos, si quieren creerlo.
Salvador quiere una gran pensión de todo lujo, porque él no va a andar limosneando al estilo de Marx Arriaga, que quiere volver a tener la chichi oficial y poder hacer frente a sus compromisos mercantiles, que supongo no aplican a los Lords de la Nueva Escuela Mexicana, mucho menos a Lord Jubilación.
Salvador Caro, que no fue bueno ni para dar la cara en una justa y oportuna aclaración, porque la verdad le valen madre los votantes; solo importan en el momento en que su disciplinado cerebro los haga llenar planas de Morena, para eso los entrenan, y sus bolsillos de dinero.
Y claro, nadie le niega el derecho a jubilarse y a recibir la merecida prestación por su vida al servicio (de sí mismo) bajo las siglas del PRI, MC y hoy con los de Morena, a los que les pasa la factura del oprobio.
Salvador Caro se presenta en Picadillo Circus con traje de vagabundo, con un sombrero hongo destacado y un cinturón de lazo, estilo Cantinflas, y su pantalón presume parches.
Su número no es original: ya lo hizo Marx Arriaga, que pretende cobrar fortunas al Estado por desmadrar la educación.
La maldad sin duda es del CODE, organismo villano que presume un montón de medallas en todos los deportes, éxitos formativos por montón de los jóvenes y una enorme trascendencia deportiva (incluye mujeres), y que sin duda quiere tomarle el pelo al sufrido Lord Jubilación.
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