En plena Fase 3 del Covid-19 el fin de semana pasada tuvo su primer gran diferendo con el líder del Grupo UdeG Raúl Padilla y con la universidad, pleito que perdió; los contagios de Covid-19 casi se acercan a los mil, porque van 845 casos; los muertos casi llegan a 100 porque van 81 reconocidos; el gobernador está advertido que se acercan dengue e influenza; Alberto Uribe, el funcionario jalisciense cercano a Marcelo Ebrard y despachando en la Secretaría de Relaciones Exteriores ya alzó la mano para competirle a Movimiento Ciudadano el 2024; al mandatario la gente lo ignora en sus restricciones, le toman calles, tianguis, bares, iglesias; la IP está furiosa porque los engañó con la reactivación fallida de hoy lunes; las madres le tomaron las calles el 10 de mayo exigiendo ver a sus hijos desaparecidos o levantados en Jalisco y el presidente de Guadalajara Ismael del Toro ya trae su propia agenda antipolitiquería.
Además, en el Gobierno del Estado de Jalisco no tienen ni un miserable peso para enfrentar los retos de la administración. Alfaro dilapidó el dinero público en comprar pruebas para detectar Covid-19 que no sirvieron, que estaban desproporcionadamente caras; derrochó en equipar hospitales privados como el de la Universidad Autónoma de Guadalajara; le dio dinero a sus cuates para pagar las nóminas como fue el caso del notario José Luis Leal Campos, hijo de José Luis Leal Sanabria; en el Centro de readaptación social de Puente Grande están contagiados decenas y decenas de reclusos; la gente está sin trabajo y con hambre mientras él se advierte sin ningún problema: bien comido y bien vestido.
Hoy lunes 18 de mayo, el periodista Gabriel Ibarra le da una lección en su semanario Conciencia: dedica su portada a alguien que ni en el mapa veíamos algunos y que levanta la mano para contender con grandes posibilidades en el 2024 por la gubernatura de Jalisco mientras él tiene solamente a Ismael del Toro, presidente municipal de Guadalajara que está todo hecho bolas, tanto con lo que dice, como con lo que no hace, porque no hace nada.

Bueno, del Toro no es capaz de pintar en las encuestas de los 20 alcaldes más destacados del país que hace Massive Caller y que publicó hoy con fecha de ayer.

Gabriel Ibarra en Conciencia, decíamos, da en el clavo: Alberto Uribe está listo. Además, presenta análisis del conflicto entre Enrique Alfaro y Raúl Padilla que hace Mario Ávila.
Mural es terrible con el gobernador hoy lunes. Nadie le hace caso.
Este es el panorama. Viene lo peor y la gente lo sabe. Solo el gobernador Enrique Alfaro no ve dónde está parado.
@ivangarme
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