
Por Manuel Gutiérrez
Mal y de malas está el equipo de F-1 color verde británico de Aston Martin, pero la crisis llega a la fábrica en que se producen los modelos de calle, los autos sport de ensueño y de gran lujo con prestaciones de ensueño y esto es peor que solamente un problema en la competición.
En decisiones de emergencia, los directivos de Aston Martin optaron por colocar un paquete de acciones con un alto descuento por el equivalente de 664 millones de dólares, para no complicarnos con la libra.
Aston, la última representante de la tradición automovilística inglesa, ya que todo ahora es alemán, estadounidense o de plano chino, intenta colocar un paquete de 559 millones de nuevas acciones, a 1.1 dólar cada una, lo que representa un descuento del 78% en el precio accionario al cierre.
El plan estriba en que Aston necesita 752 millones de dólares, en una operación en que participa el Fondo de Inversiones Públicas de Arabia Saudita.
Al fijar un precio tan bajo a su nueva emisión de derechos, Aston afecto a los accionistas que son poseedores de papel de la empresa, y que vieron su descenso inmediato. Esto repercute en la confianza a corto y mediano plazo ya que actualmente perdieron un 13% llegando a cotizar en 4.8 dólares cada una.
Este trago amargo, se originó a que en junio de este año la empresa inglesa llegó a una deuda de 1,498 millones de dólares, debiendo cubrir grandes intereses que desfondaron sus acciones, pero a cambio Ferrari goza de una prosperidad soñada e incluso la alemana Bentley, que tienen buenos dividendos. (BMW compró la otra tradicional marca británica, la Rolls Royce, muy sólida en sus números, hecha totalmente por ingleses, pero con dinero alemán)
La esperanza. La apuesta de Aston, está en la nueva línea por lanzar de autos deportivos, así como el primer modelo eléctrico con grandes prestaciones para estrenarse en el 2025.
Los modelos Aston si tienen demanda, pero entre la pandemia que aisló a China, y la guerra de Rusia en Ucrania, se efectaron las cadenas de producción. Muchos modelos nuevos no podían ser terminados, por falta de piezas como los famosos chips y otras partes complejas.
La disyuntiva de Aston está en seguir con Mercedes Benz, que actualmente es su proveedor de motores, iniciativa a la que llegó por la influencia de Toto Wolf, Sebastian Vettel, y atrajeron al inversionista canadiense Lawrence Stroll. Gran parte de los capitales de estas personalidades terminaron en el equipo de Fórmula Uno y de acciones de Aston Martin parecía un negocio formidable, pero nadie imaginó la pandemia y otros factores.
La influencia de Toto y de Vettel, hicieron que la marca de la estrella alemana invirtiera en el proyecto de Aston. Pero ante los resultados, MB redujo su participación de 11.7% al 9.7% en tanto que la operadora Yaw Tree, de Stroll, bajó del 22% al 18% lo que representan datos que pueden hacer dudar a los inversionistas.
Otros intereses ahora se sientan a la mesa de las decisiones. Por ejemplo para definir la tecnología eléctrica de sus autos, Aston tiene tres opciones: La Q de Mercedes, lo que agregaría más sistemas de MB a los Aston. Los árabes sauditas quieren la opción de Lucid, o una británica que aún no ha sido probada.
Los resultados deportivos de Aston, de media tabla para abajo tampoco han resultado como vitrina irresistible para vender coches, con todo y que se usen autos Aston como coches insignia alternados con el super deportivo Mercedes.
Es decir, la F-1 es para vender Mercedes, Ferrari, en tanto que las marcas que se acercaron con ese fin siguen luchando, una es McLaren, otra, Alpine con su modelo competitivo contra Porsche 911 de 60 mil dólares y cuyo equipo incluso promociona los modelos de calle en demostraciones, lo cual han aceptado Fernando Alonso y Esteban Ocon, no ha sido malo, pero tampoco ha sido tan bueno el negocio como se esperaba.
Alonso por cierto se irá en el 2023 de Aston. Se les fue el relevo de Oscar Piastri, que firmó con McLaren, por no registrarlo, algo absurdo. Por su sitio van: Nyck de Vries, que debutó en Monza, con Williams, Colton Herta, de McLaren Indy, Mick Schumacher, de Hass y otros la prueba será en Hungría. Si no destacan en F-1 es poco posible lograr muchas ventas de autos de calle.
Aston de menos va pagar sus deudas, y reinvertirá en sus nuevos modelos. Si bien las incógnitas son grandes, tampoco se puede hablar de que la última escudería británica, de series significativas no artesanales y que alcanzan a lanzar series de cuatro dígitos en unidades producidas, que aún existen en Inglaterra, salga adelante y se mantenga con ondeando la bandera británica.
Jaguar, va bien con capital chino, lo mismo MG, y otras son propiedad de los alemanes, que podrán dar el golpe definitivo para que Mercedes se haga de la última marca de verdad británica aunque McLaren, se mantiene con éxito con sus modelos que parecen prototipos del Mundial de Resistencia, muy modernos. Aston apela a un toque elegante, un sabor de poder con aire conservador. En las exposiciones de todos modos causan que se pongan los ojos como platos.
Los resultados deportivos del equipo, representan para los nombrados personajes de la F-1 que están perdiendo dinero en lo que parecía ser una aventura muy prometedora, y eso a nadie le gusta. Son por el campeonato de constructores actual de F-1 el noveno lugar con 25 puntos.
Pero los ganadores son los que aceptan el término aventura, aunque por ahora sea tentador mejor salir de la ratonera, siendo el más comprometido Lawrence Stroll, pero Aston seguramente no desaparecerá, aunque ya no sea al cien por ciento británica si ocurre y puede cambiar la suerte.
Porque muchos compran por el solo hecho de tener la Union Jack, como los Mini, agregada en la carrocería, en las luces, que significa calidad perdurable en sus productos, que valen cada libra de lo que cuestan y que por ello van siempre a un rango superior de calidad.
En Ciudad de México, en Polanco hay una agencia Aston Martin, que ofrece el DB11, el fabuloso Vantage e incluso el radical Speedster, Aston privilegia un motor V-12 en sus modelos de Mercedes, cuyas características son una suavidad y un poderío inigualable, una joya con pretensiones de eternidad, en cuanto mecánicamente es posible.
El costo es de 200 mil dólares, es decir 4 millones de pesos mexicanos, es decir no es más caro de lo normal dentro de lo que valen los super carros.
Aston tiene mucha historia, su deportividad a la inglesa contrasta con lo que ofrece Ferrari, es decir emociones pero más serenas. Bentley es también de gran espíritu británico pero en ocasiones le crítican que le ponen partes del grupo Volkswagen, lo que los puristas no admiten porque perturba el espíritu británico con piezas inferiores a su rango.
Fue de las empresas que eran visitadas periódicamente por la Reina Isabel II que sabía bastante de cultura automotriz, quién fue técnico mecánico en servicio militar durante la segunda guerra, aunque siempre el corazón se repartía entre Aston, Bentley, y Jaguar, en el campo con Land Rover, porque las solemnidades eran para el Rolls. Es genuina.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.









