Por Manuel Gutiérrez.
Dijo un matador para Notisistema, sobre las reformas impuestas por la gobernante de la Ciudad de México, Clara Brugada, que a la fecha solamente se ha destacado por este enorme yerro, el de prohibir inicialmente y luego reordenar la fiesta brava, de tal modo que hará un mejor favor prohibiéndola, que realizando el engendro que propone.
Dijo el matador “Es contrario al sentido del rito, que no conoce, que no comprende. Pero dijo que gobernaría para todos, pero a los taurinos no nos consideró nuestra opinión”.Dijo el representante de la parte antagónica interesada esencial en la decisión que fueron marginados.
La idea de los grupos políticos que controla la jefa de gobierno de la CDMX con el nefasto partido verde de Sesma, son los que consideran un campo de exterminio la plaza de toros, animados de gran ideal de evitar el dolor a los animales, los cuales siguen sufriendo en todas partes y en todas las escalas, y en mismo rastro de la CDMX es un templo de descuartizamiento sin honor y sus hamburguesas ricas, y sus cortes favoritos, servidos sin recato a los carnívoros defensores de la maldad asumida en la crueldad contra los animales.
Doble moral, sin duda. Pero primero definamos que es el toreo: Es un acontecimiento ordenado por la autoridad, en que se prescriben los tiempos y normas de una faena, no le permiten una pistola al matador, usa tanto con capote como muleta, y la suerte de muerte que no es permitida en cualquier forma, sino en forma precisa en el hoyo de las agujas, que causa una fulminante muerte por estocada mortal. Parece que quieren lograr una sociedad sin dolor, ni valor.
La presentación del diestro está ordenada como su traje, la chaquetilla corta para evitar que lo enganche el toro, el traje de luces o en sobrio traje de toreo ranchero, con menos brillos, pero con mucho de andaluz. Y el tiempo de la faena estimado en promedio en 20 minutos, que la autoridad urgen para determinar si la suerte se consuma o se anula.
El animal apuesta y en ocasiones gana y acaba de ocurrir en Guadalajara en la Plaza del Progreso, con Guillermo Hermoso, que un gran público se metió con ganas a pedir el indulto del astado, que regresa con honores a su ganadería. O gana, enviando a cirugía al matador para que lo reconstruyan.
La propuesta de estos trasnochados románticos es que la corrida dure 10 minutos, que el animal se regrese vivo al corral y luego a su ganadería multa de 400 mil si perece por alguna razón durante la “corrida”.
Error grave: Un animal tiene un registro mental de la actividad del toreo, por ello se prohíbe que los aventureros se atrevan a foguearlos en los corrales, dado que los hacen mañosos para la corrida formal, e incluso muy peligrosos. El toro debe seguir sus instintos no un aprendizaje, es casta, no memoria.
Por tanto, solamente quieren que el toro, sin la emoción de la muerte simplemente salga a dar unas vueltas y si apetece, pasar por el capote, para luego regresarlo al corral.
La suerte de banderillas, arpones filosos que se encajan en parte musculosas del animal, como acicate de la embestida, como adorno de la faena, quedan suprimidas. Las nuevas generaciones de campos de exterminio por el crimen organizado no toleran la tortura….animal.
Esta especialidad enfrenta al hombre contra el toro, sin distractor del capote. Es una aproximación y toda la defensa del diestro va en la velocidad de sus piernas. Si logra acercarse y clavar el par, merece ovación, el toro sufre una lastimadura, que no puede ser mayor a 3 intentos de mismo o de los alternantes. Si al picarlo el toro reacciona, solamente la carrera del banderillero pueden salvarlo. Es un duelo equitativo al 50% de las probabilidades.
Tan artificial fiesta descafeinada de Clara Brugada, que no merece ese nombre; mejor prohíbala. Que finalmente la fiesta sobrevivirá de alguna manera porque existe afición y en el hombre y algunas mujeres afición para arriesgarse, aguantar el paso, el temple y buscar la gracia y la estética en fugaz lance del paso del astado y esto nadie lo va evitar mientras existan toros y hombres y mujeres de valor.
Las cornadas son reales, son mortales en ocasiones preguntar a Manolete, pero el toro tiene un paso con honor, aunque lo ignore, a morir sin probabilidades de supervivencia en un rastro, sin una oportunidad de representar un simbolismo y ganarse el derecho de vivir por apto o por lo menos de salir del mundo en forma más decorosa que los centros de matanza.
Simbolismo que habla según algunos taurinos como la lucha del bien contra el mal, otros como la dominación por la especie con capacidad de raciocinio. Como fuera viene desde la Grecia antigua, más atrás desde Minos, luego su paso por Roma, en que muchos cristianos fueron lanzados al ruedo, para ser cornados, en tanto que en Quo Vadis, del Nobel Henry Sienkiewicz, que nos presenta a Nerón, a Petronio, a Tigelino y sus petrorianos, en el mundo decadente y rico de Roma, a los conversos cristianos, que se advierte la hazaña de un solitario forcado, un sirviente que lo enfrenta para salvar a la protagonista, que sobrevive en su historia de amor y en su osadía de ser cristiana luego de la prueba del Coliseo Romano.
Pero supongamos que se convoca a esta jotería de corrida de toros: Llamemosle de humanismo de la 4T taurino por la asamblea del antes Distrito Federal: No van a ir los que condenaron la fiesta real, a pagar por ver lo que no les gusta.Tampoco los taurinos, porque saben que eso contraviene el rito, la tradición, la historia y que no es toreo. ¿Irá usted Clara Brugada a ver el resultado de sus empeños? porque lo que pretende ya no es fiesta, no es toreo y no vale nada.
No hay verdad sin fin, sin fin la vida no vale la pena. El riesgo, el valor, quedan solamente como anécdota en esa parte de la fiesta, suprimamos la realidad de la vida, optemos por la eutanasia, el aborto y otras formas de exterminio, pero salvemos al toro de su fiesta, que lo mantiene vivo.
Tal vez, sea bueno ponerle tenis al astado para que no lastime sus férreas pezuñas, unos lentes oscuros para que no sufra deslumbramiento al salir del corral a la plaza. Una camisa hawaiiana para sufra el ardiente sol… Podemos agregarle un sillón con masaje: Su majestad el toro, convertida en una burla, en un pusilánime que no cantarán los poetas, que no reflejarán los pintores, que no inmortalizarán los escultores, que no serán Opera francesade Georges Bizet, sin canción del matador. Todo el arte carece de sentido, ¿Que se admira si no hay riesgo? Pero la asamblea de la CDMX solo escucha a los suyos.
La suerte suprema, expone al torero a la muerte, más que en el pase. Al 50% cada quien sus posibilidades y a veces basta con levantar la cabeza el cuernudo, para dar mortal cogida, más riesgo que por quien hace la suerte que por el toro: Una vez que arranca el matador, no pude dudar. Es una falla, es una mancha, un aviso. Sin ello, ¿cuál es la intención del asunto?
Simplemente es mejor que la proscriban. De acuerdo, pero no se burlen. Los aficionados irán a donde se pueda o recordaremos las prohibidas corridos de toros, que son parte de la historia por la sociedad contemporánea extirpada en un alarde hipocrecía.
Pero las minorías de activistas que tanto luchan por evitar la crueldad con los animales, quedan en deuda, porque está sigue y aún penalizada. Cada población tiene sus monstruos, sus tormentos y se repiten en perros, gatos, caballos y todo tipo de ser viviente, incluso en los mismos humanos. ¿Y quehacen?¿ A cuántos rescatan, les dan buenas condiciones de vida o de muerte?
Aca, era música, arte, sol, valor, reglas, premio o muerte, vida y esperanza o una hermosa forma de morir. Lo otro es ser desnucado por un aparato neumático, si bien les va o cortado de alguna arteria en forma grave para provocar la muerte con sorpresa y dolor. Y bien venidos los bifes.
No les gusta, no vayan, no le entienden, no lean a Paco Malgesto, con su memorable “Los heterodoxos del toreo” que todavía saboreo. No vivan esa forma trágica del arte, vivan esa realidad de campos de concentración mexicanos, resultante del humanismo mal entendido de la 4T con abrazos no balazos, que terminaron en genocidios. Diría que moral doble.
Clara Brugada, su ignorancia en su asamblea refleja es asombrosa, pero siendo de Morena, está usted entre los que merece. Su intolerancia, su cerrazón a una de las partes, la principal del asunto del toreo, refleja que solamente saben gobernar para algunos, los que prometen ser incondicionales y que por redes sociales, gestionarán la simpatía de los que no saben. Serán de los que fueron al zócalo, pero si quiere hágalo plaza de toros…y veamos el resultado porque para esta payasada no cuente con los que saben de toros.
El arte favorito de Hemingway, de Cantinflas, de Mario Vargas Llosa, queda más lejos de su comprensión, pero usted es autoridad de todos, no de unos cuántos aunque no quiera, no es para servir a los suyos o a su partido y sus amos.
O solamente los que afiliados de Morena, van a merecer su atención: Eso se llama demagogia, mentira, simulación, cuando se margina una actividad que ve del sector primario al de servicios, y que representa, mucha inversión ganadera, publicidad, servicios, aunque lo ignore recursos que se allegan por el pago de impuestos que genera cada fiesta brava, actividad que tiene historia, prestigio, leyenda, magia y que seguirá hasta la última era, en forma pública o privada, porque siempre se probará alguien ante la embestida de un noble astado y nadie podrá impedirlo viene en la naturaleza humana y en la del toro.
Porque su fiesta adormecida, light, incruenta, es una tienta. Nada más, y esas se hacen en privado ante selectos públicos como entrenamiento de un matador o para ver una muestra de lo que los criadores logran en sus corrales.
Pero el respetable no va a pagar por ese engendro. Quiere la verdad, es como ponerle limitador de velocidad a la Fórmula Uno, o a Nascar. Absurdo. Porque se pierde la emoción, el riesgo, el significado por desafiar, para amar más la vida. Su miope moral y maniqueísmo, no van con la verdad de la tauromaquia.
Por eso mejor prohíba la fiesta de toros, pero no intente desvirtuarla, adulterarla y convertirla en una mojiganga, para eso ya tienen el zócalo y luego le dan la espalda a la presidente, y la verdad no divierten, ni hay entrega, ni valor en ellos, sólo conveniencia.
México acaba de clausurar la fiesta favorita de un tal Hidalgo, el iniciador de la independencia….cerramos siglos de historia y de gentes mejores, que no eran iluminados pusilánimes, o no hubieran alcanzado el nicho de la historia, y para eso Mariano Cuevas le dedica un capítulo entero en que está la fiesta en la colonia. Pero no es lo hoy, los intereses que detrás de la supresión y de la quiebra de las ganaderías se esconden.
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