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Por Carlos Ramírez

La crisis de seguridad en Culiacán el 18 de octubre llevó a la exposición de la realidad de la inseguridad: las organizaciones criminales no han leído la estrategia de seguridad pública que se basa en la construcción de la paz. Los ataques contra poblaciones civiles en Culiacán, Bavispe, Ciudad Juárez y Chihuahua revelan la urgencia de reactivar la persecución de bandas criminales, sin perder de vista la construcción de la paz.
Los golpes de efecto de los criminales en las últimas semanas requieren de una reafirmación del monopolio de la fuerza judicial del Estado. Podría estar bien que se haya abandonado la estrategia sólo de perseguir capos, pero no por ello se deje dejar en la impunidad a los grupos criminales que atacaron poblaciones civiles. Ahí, en esos casos, se justifica la línea persecutoria del Estado.
La estrategia de pacificación es tardada, llena de sobresaltos y exige contactos directos con las jefaturas criminales de las bandas delictivas. De todos esos grupos quizá sólo tres sigan usando la violencia en territorios civiles: el Cártel de El Chapo, el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel Santa Rosa de Lima, los tres en disputas territoriales. Los demás siguen desgranándose en bandas de delitos menores.
El problema de la violencia criminal requiere de un Estado que ponga límites. La estrategia de Calderón y Peña Nieto de perseguir capos se olvidó de las estructuras criminales; 90% de las bandas fueron descabezadas, pero la criminalidad siguió subiendo su índice de delitos.
Ahí, en los delitos de alto impacto social, es donde se debería trabajar con mayor intensidad, sin demérito de seguir buscando la construcción de la paz. El chapito Ovidio Guzmán López debe ser capturado y deportado a los EE. UU., los asesinos de la familia Lebarón tienen que ser arrestados y enjuiciados con todo el rigor de la ley, los atacantes a fuerzas de seguridad en Aguilillas e Iguala tienen que ser desarticulados con acciones de seguridad; en fin, los responsables de los delitos al menudeo, los miles de delincuentes sueltos en las calles tienen que pagar por sus delitos y no esperar a su lejano arrepentimiento.
La construcción de la paz se debe hacer sobre el ejercicio de la aplicación de le ley y con la persecución de delincuentes de todo tipo. Ninguna banda criminal se va a sentar a pactar la paz que implicaría su rendición, la entrega de sus botines y el castigo a sus miembros con acusaciones criminales. Los delincuentes pactan cuando se encuentran atrapados, arrinconados o perseguidlos sin piedad.
El Estado le debe a las víctimas de delitos de alto impacto no sólo la satisfacción de la preocupación, sino la persecución de los perpetradores y sobre todo las garantías de seguridad. El éxodo de mormones hacia los EE. UU. revela que las acciones del Estado han sido insuficientes y no satisfacen las exigencias de seguridad de quienes viven en zonas infectadas de delincuentes.
Así que el Estado debe construir la paz, pero perseguir el delito,

Ley de la Omertá
Todos saben qué hacer con las policías mexicanas como centro de la inseguridad, pero nadie sabe cómo resolver sus crisis. Antes de las elecciones del 1 de julio de 2018, un policía con formación profesional se atrevió a indagar el papel de los guardias de seguridad y escribió un libro ágil, profundo, desde dentro del alma policiaca: Nicolás González Perrín, por cierto, sobrino del famoso epigramista Tomás Perrín. Su libro: Para hacer posible lo imposible. Una mirada a la seguridad pública en México, editorial LEEA.
El libro ofrece una doble visión: un panorama social, político y criminal de las organizaciones delictivas en sus diferentes versiones y una anatomía desde dentro de las corporaciones policiacas y, sobre todo, los policías de carne y hueso.
El secretario Durazo Montaño ha otorgado mucha importancia a los cuerpos policiacos federales y locales e inclusive tiene un programa de reorganización integral, pero se ha encontrado con dos carencias: dinero y recursos humanos. Se ha tratado de un enfoque desde fuera, con los datos visibles. Ha faltado, sin embargo, una investigación desde dentro del alma de los policías, con todos los defectos, con todas las carencias, pero con voluntad para cambiar si tienen la oportunidad.
González Perrín habla de su experiencia como policía federal. Le han tocado casos complejos, como la tercera captura de Joaquín El Chapo Guzmán en Sinaloa después de su fuga del penal de Almoloya. Conoce al monstruo policiaco desde sus entrañas. Por ello, sabe de sus defectos, pero al mismo tiempo confía en sus regeneraciones. No es complicado, pero se requiere que policías controlen a policías. Al final de cuentas, no todo es cuestión de salarios o de entrenamiento. Se requiere de construir un espíritu policiaco, un orgullo.
El eje de su propuesta es simple: empoderar a la policía para empoderar al ciudadano. Por ahí habría que comenzar.

Zona Zero
·      Los funcionarios parecen haber perdido la capacidad de conmoverse, cuando la política debiera ser pasión. Ni un lamento, ni un saludo solidario, nada desde el poder a los mormones de LeBarón que fueron masacrados. Importa más la hegemonía del Estado. Ya abandonaron el país, exiliados por la violencia, 100 mormones.
·      Sigue el problema de la violencia criminal desconocida: los enterrados en fosas comunes clandestinas y los desaparecidos. Los números crecen, nadie sabe cuántos más hay, el Estado carece de sensibilidad e instrumentos y todos forman parte de los crímenes perfectos.
·      Siguen los ataques de los grupos criminales contra fuerzas de seguridad federales, estatales y municipales. Ahora le tocó a Oaxaca: cinco policías asesinados en una emboscada en San Antonio Coyotepec, una población a quince kilómetros de la capital. Los escobazos a los panales criminales soltaron a las avispas.

El autor es director del Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

‪seguridadydefensa@gmail.com‬
www.seguridadydefensa.mx
@carlosramirezh

Las opiniones expresadas por los columnistas son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de Expedientes Afondo

Nacido en la ciudad de Oaxaca en 1951, Carlos Ramírez comenzó su vida profesional en el periodismo en 1972. Y desde entonces ha estado ininterrumpidamente en el periodismo mexicano. Además de la práctica periodística, ha sido profesor de periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Universidad Iberoamericana, además de ser un conferencista cotidiano en universidades de todo el país. Autor de la columna; Indicador Político Twitter: @carlosramirezh Página Web: http://indicadorpolitico.mx

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Gabriel Torres Espinoza

Declararlos, ¿terroristas?

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Gabriel Torres Espinoza
Básicamente se trata de disponer de más poderes y recursos para atacar a los grupos criminales de México. El Departamento de Estado define una organización terrorista internacional, como una organización extranjera que comete “actos de terrorismo” y amenaza la seguridad de ciudadanosestadounidenses o la seguridad nacional de Estados Unidos. Por lo tanto, se eleva la prioridad del combate a estos grupos en la agenda internacional. 
El Departamento de Estado, el Departamento del Tesoro y el Departamento de Comercio se facultan para imponer sanciones económicas y comerciales a entidades públicas y privadas que colaboren, en todo el mundo, con grupos considerados como ‘terroristas’. Se ataca el sustento financiero de los grupos ‘terroristas’, mediante acciones extremas.
Son golpes al centro del poder económico de los grupos delincuenciales, mismos que no son recurribles. Esto llevaría al Departamento del Tesoro estadounidense a investigar a la banca privada y el gobierno mexicano, y sus relaciones directas o indirectas con todos los cárteles de la droga en México en materia de lavado de dinero. Ahora bien, ¿qué proceso debe seguir EEUU para ello? Las organizaciones terroristas extranjeras son designadas por el Secretario de Estado como ‘terroristas’, de conformidad con la sección 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
Organizaciones clasificadas de esta forma por el gobierno de Estados Unidos son el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y Al Qaeda. La Oficina de Contraterrorismo monitorea las actividades de los grupos delictivos activos en todo el mundo para identificar posibles objetivos para su designación. Los criterios legales son que el grupo delictivo sea una organización extranjera, participe en actividades terroristas o tenga la intención de hacerlo y estas acciones representen una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, de acuerdo con la sección 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
Las principales repercusiones al ser considerado como organización ‘terrorista’, son económicas. A partir de que se considera a una banda ‘terrorista’, se vuelve ilegal para cualquier persona proporcionar apoyo o recursos materiales a la agrupación. El apoyo o recursos materiales se definen como cualquier propiedad tangible o intangible, servicio, instrumentos monetarios, alojamiento, capacitación, asesoramiento o asistencia de expertos, documentación o identificación falsa, equipo de comunicaciones, instalaciones, armas, explosivos, personal y transporte. En síntesis. La declaratoria de ‘terroristas’ entraña que Estados Unidos utilizaría TODOS sus recursos para enfrentar y combatir a la organización ‘terrorista’; es decir, que alinearía sus agencias de inteligencia e investigación: Agencia de Inteligencia de Defensa; Agencia de Seguridad Nacional; el Pentágono; Oficina Nacional de Reconocimiento; Agencia de Reconocimiento, Vigilancia e Inteligencia de la Fuerza Aérea; y, la Agencia Central de Inteligencia; Departamento de Seguridad Nacional; Departamento de Justicia y el Buró Federal de Investigación: FBI.

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Gabriel Torres Espinoza

Gestión de Contenidos 4.0

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La Inteligencia Artificial forma parte de nuestra cotidianeidad. No es en absoluto un asunto de discusión propio de futurólogos o predictólogos. Por el contrario, sus más distintivos prodigios de la IA nos asisten la vida diaria: el reconocimiento inteligente de imágenes, es ya una realidad ordinaria en nuestros dispositivos móviles a través del desbloqueo facial’ instantáneo; el recuadro amarillo que aparece en una selfie’ es un ejemplo elocuente de ella, para focalizar y dotar de luz y contrastes un punto en particular de la imagen; la sugerencia de contenidos audiovisuales basados en nuestros hábitos de consumo en las plataformas Over The Top [Netflix, p.ej.], supuso un salto cuántico’ en la visualización de contenidos a partir de la IA. Todos los ejemplos anteriores, nos permiten concluir que la IA no sólo definirá el panorama digital de días venideros, sino que moldea ya nuestro presente.

El uso de potentes algoritmos basados el Big Data, ahora permiten a las más importantes Casas Productoras de Contenidos calcular la predictibilidad del éxito que habrá de tener con solo leer’ el guion. Al respecto, es importante señalar que el gigante de streaming, Netflix, antes de producir su famosa serie House of Cards, hizo uso de un algoritmo que informó a los productores cuál debía ser la cantidad ideal de capítulos de ésta y la duracióperfecta’ que debería tener cada uno. 

Por otro lado, en un contexto comunicacional determinado por la inmediatez de la información, los medios se han visto obligados a utilizar poderosos algoritmos para hacer frente a esta compleja y desafiante realidad, a efectos de redactar noticias a una velocidad inusitada, para permitir que el talento creativo periodístico se dedique al análisis crítico y comparado de la noticia. Como botón de muestra de este paradigma, vale la pena hacer cita del prestigioso diario francés Le Monde, que utilizó su algoritmo Syllabs’ para generar 150 mil notas periodísticas relacionadas con las pasadas elecciones locales del país galo.

Por si lo anterior fuera poco, la IA ha empezado a irrumpir en la política y en las democracias modernas. En 2018, el robot Michito Matsuda’ quedó en tercer lugar en la contienda por la alcaldía de la Ciudad de Tama, en Japón. Sus propuestas estaban basadas en su capacidad de analizar grandes cantidades de datos para hacer políticas públicas más eficientes y ser absolutamente incorruptible, lo que supone, sin lugar a dudas, una enorme ventaja frente a los candidatos humanos. Conviene preguntarse ¿Qué incursión y repercusión tendrá en las democracias, a la luz de que la paradigmática robot humanoide Sophia’ se ha convertido en la primer robot del Planeta con ciudadanía, otorgada en Arabia Saudita, país que irónicamente le concedió más derechos a un robot que a sus mujeres humanas?

Desde luego, la IA no ha estado exenta de acalorados debates con relación al contenido ético que debe asistirle, a efectos de maximizar sus beneficios y erradicar sus riesgos, estableciéndose en su aplicabilidad no robotizada, pero sí automatizada basada en algoritmos, los principios de justicia, no discriminación, garantía de igualdad, responsabilidad, transparencia y ética

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Gabriel Torres Espinoza

Inteligencia Artificial en #TVMorfosis

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Análisis

Gabriel Torres Espinoza
La Inteligencia Artificial (IA) ya no se encuentra circunscrita en novelas y películas de ciencia ficción. Ahora, coexistimos con ella en el día a día, desde lo más ordinario [acceder a las ‘sugerencias’ de YouTube, Spotify o Netflix; trazar una ruta en Waze; o los asistentes virtuales omnipresentes en los dispositivos móviles (Siri, p. ej.)], hasta lo más extraordinario [automóviles autónomos o la predicción más confiable de diagnósticos de salud].
Los más distintivos prodigios de la IA se encuentran de igual manera en tanto en la gestión como en el consumo de contenidos audiovisuales. A través de ciertas aplicaciones como ‪Dive.tv‬ podemos consultar y buscar información específica, en tiempo real, al momento de visualizar una determinada serie de televisión o película, conocer el reparto de ella [a través de un reconocimiento facial de los personales] y en qué otros contenidos fílmicos han participado, además de reconocer la música y sonidos de ésta [en plano, en secuencia, en off] y las locaciones en dondeésta fue grabada. De igual manera, ahora las plataformas de streaming [Netflix, YouTube, v. gr.], tanto en pantallas fijas [SmartTv], como personales [Laptop] y móviles [Tablet, Smartphone] nos sugieren contenidos con base en nuestro historial de hábitos de consumo. El paradigmático ‘zapping’ [cambiar indiscriminadamente de canal en busca de un contenido que nos guste, durante largos periodos de tiempo a través de un control remoto] quedó en el pasado.
La predictibilidad del éxito que habrán de tener los contenidos audiovisuales ha llegado a derroteros insospechados en razón de la irrupción de la IA. Netflix, antes de producir su famosa serie ‘House of Cards’, hizo uso de un algoritmo que informó a los productores cuál debía ser la cantidad ideal de capítulos de ésta y la duración ‘perfecta’ que debería tener de cada uno. Así, un equipo de producción tomó las sugerencias calculadas por estos algoritmos y encomendó a David Fincher su dirección. La Major Fox también se ha inscrito en este paradigma haciendo uso de la IA [a través de la unidad de procesamiento Nvidia Tesla P100] para calcular y predecir qué tipo películas podría interesarle a ciertas audiencias, además de analizar los avances de los largometrajes para determinar cuál sería su posible ‘target’ y predecir, con base en ‘mapas’ de los gustos de las audiencias, qué público es probable que acuda a verla a los cines. En este tenor, la compañía belga ScriptBook, desarrolló un algoritmo que –aseguran sus creadores– puede predecir si una película será un éxito de taquilla tan solo con ‘leer’ el guion, para en su defecto recomendar que no se produzca si detecta puntos débiles en ella. Vamos, la capacidad de predecir acontecimientos futuros en manos de algoritmos, ha llegado a tal punto que, recientemente, el MIT está trabajando en algoritmos que aprenden a predecir cómo se comportarán los humanos que salen en un video y adivinar si en la afamada serie, por ejemplo, en la afamada serie de ‘Mujeres Desesperadas’ las protagonistas van a abrazarse, gritarse o abofetearse en la escena siguiente. Más en TVMorfosis: 3, 4 y ‪5 diciembre‬, desde la Expo Guadalajara.

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