Óscar Ábrego
Comienzo con un par de comentarios:
Primero. La encuesta de la semana pasada que tanto alboroto generó en el microcosmos del llamado círculo rojo, despertó más sospechas que certezas. Al momento en que redacto estas líneas, nadie que medianamente conozca de grilla, la creyó por completo, sobre todo al revisar los detalles finos de la misma.
Segundo. En el abanico de opciones con los que cuenta Movimiento Ciudadano, hay personajes con mucho más peso específico que la mayoría de los nombres que ahí aparecieron. Por ejemplo, me refiero al caso de Juan José Frangie, María Elena Limón o Citlalli Amaya.
Es verdad, figuran poco en las comparaciones públicas, pero lo cierto es que serán factor clave de frente al próximo encuentro con las urnas.
Antes de continuar, estimo pertinente recordar que este espacio fue el primero que consignó que se había puesto en marcha un plan contra Pablo Lemus. Era la segunda quincena de enero del año anterior, cuando revelé lo siguiente:
“Aunque se quiso mantener en extremo sigilo, el plan estratégico para descarrilar las aspiraciones de Pablo Lemuspara convertirse en el próximo gobernador, ya no pudo ocultarse en las sombras.
“A mediados de noviembre del año pasado (2021), uno de los integrantes del primer cerco alfarista convocó a un grupúsculo de “genios” a fin de darles una instrucción precisa y determinante: elaborar una estrategia que dinamite el camino de Lemus Navarro rumbo a la elección del 2024.
“La idea, de la que se pactó que nadie hablaría, incluye un profundo diagnóstico sobre las fortalezas y debilidades del actual alcalde tapatío. Pero no sólo eso, sino que además se anexó un listado de empresarios, políticos, líderes sociales, periodistas y medios de comunicación que simpatizan con Pablo.
“Como parte de lo anterior, una de las tareas sustantivas de esta agrupación tenebraria -financiada con recursos públicos- es sostener comunicación continua con los leales a Movimiento Ciudadano, a quienes se les instruyó husmear en las entrañas de la administración para encontrar y filtrarinformación que tenga por objeto manchar la imagen del otrora presidente de Zapopan. De hecho, existe un cronograma que establece el primer semestre para comenzar a lanzarle bombitas mediáticas, mientras que al inicio del segundo semestre, se hará un corte de caja para evaluar resultados y de ser necesario intensificar los ataques.”
Justo es mencionar que el tiempo me ha dado la razón en su totalidad.
Pero vayamos a lo que no dicen las encuestas sobre el alcalde de Guadalajara. Para ello vale la pena hacer un breve despliegue de consideraciones.
Como parte de la trama, llegó a mí una información relevante: el grupúsculo que intenta tumbar la postulación del ex presidente de Zapopan, contempla propinarle un golpemediante la no aprobación de una eventual solicitud de licencia para iniciar su precampaña; es decir, la mayoría delos regidores emecistas recibirían antes de lo previsto la orden de hacerle saber que le negarán la petición.
Claro que eso no lo dejaría fuera de combate, pues existenrecursos jurídicos que librarían con éxito una embestida deesa magnitud.
A modo de conclusión, me parece conveniente arrojar variaspreguntas sobre la mesa del debate.
¿De qué sirve boicotear la aspiración de Pablo Lemus y poner en riego la victoria naranja en el siguiente proceso electoral? ¿Qué se oculta detrás de la ansiosa autopromoción de funcionarios que no conectan con la ciudadanía y en consecuencia nomás no levantan sus números en los sondeos de opinión? ¿Para qué fomentar el autoengaño y crear falsas esperanzas a quienes carecen de una oportunidad real de gobernar una de las entidades más complejas del país?
Más aún, ¿y qué tal si Pablo Lemus se convierte en gobernador con, sin, o a pesar de Movimiento Ciudadano?
En el implacable e impredecible mundo de la política, todo puede suceder.
@DeFrentealPoder
*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, escritor y analista
político.
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