Por Laura Gutiérrez Franco
Las festividades del Día de Muertos concluyen en México confirmando su consolidación no solo como la tradición cultural más emblemática del país, sino como un motor económico de alcance nacional.
De acuerdo con proyecciones de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), la derrama económica estimada en todo el territorio nacional alcanzó los 53 mil millones de pesos durante la temporada festiva.
Esta cifra representa un incremento del 7% en comparación con los 49 mil 500 millones de pesos registrados el año anterior, lo que refleja una sostenida recuperación en el gasto de las familias y la reactivación comercial de fin de año.
El impacto económico de esta celebración abarca a diversos sectores productivos. Entre los rubros que registraron la mayor captación de ingresos destacan el comercio al menor (flores de cempasúchil, veladoras, pan de muerto y abarrotes para ofrendas), la gastronomía tradicional y los servicios turísticos. Asimismo, la industria del entretenimiento y el alquiler o venta de disfraces y vestuario festivo experimentaron un repunte significativo debido a los desfiles locales, festivales escolares y actividades comunitarias.
A nivel turístico, la Secretaría de Turismo Federal y organismos del sector reportan una movilidad mixta entre visitantes nacionales e internacionales. El turismo doméstico concentró el mayor volumen de desplazamientos por carretera hacia pueblos mágicos y comunidades tradicionales. Por su parte, el turismo internacional registró una alta concentración en destinos emblemáticos como la Ciudad de México, Oaxaca, la región del lago de Pátzcuaro en Michoacán, Puebla y el estado de San Luis Potosí.
En el contexto local, Jalisco se posicionó como un punto estratégico dentro del circuito de viajes y celebraciones de la temporada. La Zona Metropolitana de Guadalajara, junto con destinos turísticos como Puerto Vallarta y los municipios con vocación cultural como San Pedro Tlaquepaque, captaron un flujo continuo de excursionistas y turistas de pernocta. Eventos como el Festival Tradición Viva en Tlaquepaque y la instalación de altares monumentales en los centros históricos de la entidad impulsaron la ocupación hotelera y el consumo en restaurantes y galerías artesanales.
Los resultados económicos finales de la temporada confirman que el Día de Muertos se consolida como una de las fechas comerciales más dinámicas del calendario anual, al nivel de jornadas como el Buen Fin y la temporada navideña, fortaleciendo el comercio local y los servicios en las distintas regiones del país.
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