
Por Manuel Gutiérrez
La resistencia de Ucrania ha provocado que Rusia ceda el liderazgo mundial opositor a China, frente a los Estados Unidos y Europa, una vez que en lo económico ha fortalecido el proyecto Brasil, Rusia, India, China, Sudafrica(BRICS) y que engloba países del tercer mundo que buscan créditos ahora basados en el Yuan, una vez que sus economías intentan separarse del mundo dolarizado.
El Dragón Rojo tiene hambre de dominio mundial, ha visto como su competidor oficial y en ocasiones enemigo fronterizo, Rusia se ha desplomado en su guerra de invasión, así que juega sus cartas en aspectos de economía, geopolítica y en lo militar.
China comercia actualmente con 110 países y casi todos los aspirantes a ser BRICS son deudores en yuanes, algunos de ellos en Africa, otros en Asia, pero todos ellos endeudados con préstamos que obtuvieron para el desarrollo, gasto militar y público.
Pakistan, Zambia, Senegal, Kenia, Laos, Mongolia, le deben hasta la camiseta a China que ha soltado 148 mil 700 millones de equivalente a dólares en esas economías fracasadas.
La India, es relativamente aliada en la aventura, porque el Sur se encuentra ante un imperio creciente en Rupias que también son suplentes de los dólares en las economías de esos países, pero la alianza simula problemas muy serios.
La expansión militar de India, su avance aeroespacial, su tenencia atómica, a la par un curva poblacional muy agresivaque será más poderosa en jóvenes que en China que por limitaciones demográficas tiene ahora una cepa de jubilados y mayores de edad.
La India, no se limita a crecer, también tiene un punto crítico en el Pacífico, es el estrecho de Malaca en que se une el océano Indico. Ahí viene el choque con China y con Rusia.Esa llave es vital.
Otro aspecto es el liderar el tercer mundo, ya que un 40% de deuda externa de esos países es lo que adeudan a los nuevos patrones. Se dice que China presta con trampas, es decir que se tiene que garantizar en líquido un 26% de los préstamos, como garantía oculta, y que toman del mismo préstamo, reteniendo ese monto pero considerándolo parte de la deuda.
China tiene la tentación de lanzarse a una aventura militar en el Pacífico, para tomar los microchips de Formosa, aniquilar a Japón, Corea del Sur y Australia, entre otros para regular el mando del Pacífico como mare nostrum.
Pero se supone que un país o potencia con serios problemas económicos no se desboca a la guerra, pero la segunda guerra demuestra exactamente lo contrario. Inglaterra se lanzó a una guerra en decadencia económica, Estados Unidos estaba atrapado en el estatismo de Roosevelt, en el New Deal, y Alemania Nazi, luego de una década de reconstrucción, manejaba su economía por el Estado, aunque respetaba el capital y la propiedad privada, pero la tendencia armamentista, llevada a la par en la URSS hizo una carrera de acumulación que hizo inevitable el conflicto.
La decisión de Hitler fue que la guerra fuera en Rusia y no en sus fronteras, así que trazó Barbaroja para pegar primero, aunque todo terminó en Berlín cinco años despúes.
China tiene serios problemas que puede estimar que la guerra puede resolver de rebote. Uno de ellos es el proyecto mundial de la ruta de la seda, una red de ferrocarriles, carreteras y vías navales que implican 950 mil millones de dólares de inversión, que comenzó con socios europeos, pero Italia con Meloni, optó por salirse del proyecto. La ruta de la sede se ha complicado, el desarrollo no se da por planes centrales o decretos.
China lleva dos trimestres con la economía frenada.
Su sector de bienes raíces está agónico. Las contradicciones entre comunismo político y capitalismo pragmático, lo afectan, porque llegan a puntos en que se produce un choque de intereses y se privilegia el poder político comunista.
China Comunista pretende rescatar los bienes raíces, con una disminución del 50% del impuesto bursátil. Evergrande, la mayor empresa de China Comunista de ese rubro, tiene un pasivo de 387 mil 598 millones de dólares, de los cuales 85 mil millones de dólares están sembrados en créditos que se están dificultando recuperar. Si bien en 2020 gano 1 mil 126 millones de dólares, su perdida actual anual va por los 4 mil 528 millones de dólares y arrastra un pasivo que parece de Pemex de México.
Si China opta por la guerra, se centraliza más su poder político, se supedita toda la economía al esfuerzo de la guerra, un cambio de rumbo que pondría en riesgo mucha inversión activa de su economía la operación conjunta de su industria automotriz, y el consumo de marcas americanas, europeas (alemanas e inglesas) que están concursando.
China sabe que al emprender la aventura va a perder algo que le ha costado mucho ganar, a través de las navieras Cosco, Hutchinson Port Holding, son socios de infraestructura portuaria y naviera de Europa, han comprado Tollerort, de Hamburgo, Alemania, instalaciones en Duisburgo, incluso en Barcelona, Valencia y Bilbao, en España.
La presencia China llega a Francia (Dunkerque, Le Havre, Montor) Bélgica, Grecia, Suecia, Malta y Polonia, eso lo perderán en cuanto comienzen los trancazos.
China sabe que su balanza de pagos está desajustada y que el yuan está lejos de suplir al dólar por su infraestructura, respaldo, valor y universalidad. La aventura BRICS, es un negocio de China, Rusia, India y Sudafrica, para esquilmar países emergentes en lugar del FMI o el Banco Mundial, es un cambio de sartén, saltando al fuego, para países necesitados más que para desbancar al dólar y a los Estados Unidos.
La exportación china tiene una caída del 14.5% Marcas radicadas como Ralph Lauren, Starbucks, Apple, Walmart, Siemens, observan que China no ha podido levantarse de la pandemia, y que el momento es incierto para determinar el futuro.
Si la cepa militar convence a Xi Jinping, la carta de la guerra se podría jugar bajo el supuesto de la alianza de Corea del Norte, la probabilidad de la India (¿) y la certeza de seguir soportando el fracaso ruso en la actual guerra, financiando con yuanes a Putin.
Rusia se le cayó el mercado petrolero y de gas, en un 47% con una caída del 10% de toda su economía, 24% de suma de inflación, deterioro de 2.1 veces su PIB, y un desempleo que llega 9.3%.
La necesidad de ayuda fue evidente en la visita del dictador de Corea del Norte, Kim Jong un gobierno temerario en aventuras nucleares y mano de hierro contra su pueblo y sus enemigos externos.
Corea del Nortes es aliado Chino total, como ahora es proveedor de Rusia, en cuanto a municiones y armas. Otro aliado incómodo es Irán, que es su abastecedor de drones, pero que se perfila a sanciones internacionales y una posición incómoda, por ello se volcó a los BRICS. Es como estar en el buró de crédito por deudas insolventes y buscar nuevos préstamos, ya que el Banco Mundial requiere compromisos para financiar.
China requiere en medio de una reafirmación ideológica extrema de comunismo, reformas contradictorias en los aspectos económicos. Los bienes raíces requieren declaración de inmunidad total de la propiedad privada ese es el problema.
Esa es una falla secular y estructural en que pierde impulsos de desarrollo, así como de confiabilidad de la banca mundial, en que China manejará de acuerdo a los puntos ortodoxos de la economía en materia de finanzas y no por actos autoritarios de un gobierno todo poderoso.
La línea dura roja ha ganado terreno, pese a que el bienestar lo lograron con adopción de capitalismo feroz. China también tiene problemas energéticos, y de contaminación, incluso la pandemia, de alguna manera también le pegó con tratamientos extremos de aislamiento y eso erosionó la vida y economía de ciudades como Wuhan, entre otras.
Los militares sin embargo juzgan que todo depende de sus naves, de sus fuerzas, y que arriesgar un 40% de gasto de equipos y personal, en una operación exitosa, puede cambiar el mapa mundial, Corea está enferma de militarización y fanatismo ideológico, y creen que es la opción.
Los problemas económicos no detienen una guerra, según demuestra la historia. La tentación de ser más grande que Mao, para Xi JinPing está a la puerta. Rusia en tanto es un comparsa de China, lo que anteriormente en la era de Stalin y de Kruschev, incluso hasta la era de Gorbachov. Pero hoy China quiere control económico, geopolítico y militar.
Putin, ha colocado en un punto incómodo a su país en su ambición imperial y el mejor indicador es la rendición de hegemonía del pasado, ante los aliados como China y Coreadel Norte, que meditan que tan factible será ganar una nueva guerra en el Pacífico.
México debe observar estos factores, antes de invitar, relacionarse o declararse afín a estas potencias, que pueden entrar en fase crítica y colocarnos del lado equivocado, con el principal baluarte de Occidente a un lado de la frontera.
Lo que no miden es que esto será elevado a la 20ava. potencia en consecuencias económicas y existencia mundial, al resultado descubierto en Ucrania, y será catastrófico en muchos aspectos.
Como dicen los inversionistas cautivos en China: “El futuro está muy nublado” esto explica en parte lo que sigue ocurriendo en Ucrania, en que Rusia hipotecó su futuro mundial, aunque nunca creyó que encontraría una guerra que llega a su territorio también y que lo desbancó del liderazgo mundial, aunque tenga armas nucleares, hoy depende de sus amigos asiáticos belicosos y de un Occidente, unido frente a este desafío.
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