Por Manuel Gutiérrez
Consulte el diario Los Angeles Times, que con gran despliegue de recursos ofrece entregas de gran importancia sobre la guerra en Ucrania. Y LAT dedicó un amplio reportaje al nuevo terror de la guerra, y marca un signo futuro para humanidad, el terror de los drones.
Un gigantesca factoría de Rusia se encarga de producir miles de drones de tipo “señuelo” pero se ha desarrollado un nuevo tipo de arma en drones que causa terror por sus efectos.
En Alabuga, otra planta se producen los drones con un dispositivo de ataque denominado “Termo Bárico” es decir que el impacto del dron, genera una alteración de la presión atmosférica, a la par que un extremo de calor capaz de matar por incineración en segundos a todo ser vivo y todo tipo de instalación, fundirla.
El dron Termo Bárico, puede ser un dron suicida, pero genera un vórtice de altas presiones, y un calor capaz de pasar gruesos muros. En las pelis bélicas, estamos acostumbrados a que el héroe lanza una granada de mano, acosado por decenas de enemigos, la granada explota y muchos vuelan como muñecos de trapo para caer si están completos, en posturas grotescas.
Pues este efecto, que también produce la explosión de una bomba aérea tonta o inteligente, así como de cualquier granada de artillería, o todo tipo de artilugio explosivo físicamente es natural que genere ese efecto.
Es decir la onda expansiva de la explosión –sin considerar esquirlas de metal que pueden dejar al cristiano como coladera- produce lesiones internas causando que colapsen órganos y por tanto el soldado o civil, víctima de la onda expansiva, cae muerto pulverizado por dentro sin remedio.
Mínimo sordo, o con efectos temporales de ceguera y lesiones traumáticas. Pero el efecto Termo Bárico produce un cambio de presión. Imagine que de la nada se encuentra rodeado de la presión que causa el agua a 120 metros de profundidad: Unos dos segundos bastarán para implosionar.
Un poco más de profundidad y se colapsa hasta un submarino con todo y sus gruesas capas de acero y blindaje, que no deben pasar de los 200 metros y sigue la oscuridad fría.
Un ser humano enfrentando esa presión alterada tampoco tendrá mucho que decir luego, o lo dirá en el encuentro que tenga con Dios, pero no como ser humano.
Estos drones Termo-Báricos, absorben adicionalmente todo el oxígeno cercano, dañando seres vivos fuera del área de calor y explosión, que son bastante destructivas y que dejan un rompecabezas de restos humanos.
El siguente nivel de colapso, elimina los pulmones, aplasta de verdad los ojos, genera daños cerebrales en áreas inmensas que son irremediables. Tripas echas nudo, brazos contorsionados en formas caprichosas y piernas fragmentadas.
La guerra en Ucrania comenzó con los drones de familias primitivas de origen iraní, muy ruidosos, lentos, con escasas capacidades militares y de bombardeo. Los había suicidas diseñados para estallar al dar en el blanco o chocar contra algún obstáculo.
En principio las cosas eran más fáciles para las defensas antiaéreas, e incluso la población de Ucrania se acostumbró a dormir pese al ruido de podadoras de pasto deambulando por los cielos de las ciudades, el ruido de explosiones al impactar en edificios de vivienda, hospitales, escuelas, estaciones de metro o de tren, en fin toda clase de blancos.
Pero actualmente la guerra de drones se ha sofisticado, no solo por el efecto “Termo Bárico” sino porque llevan mejores cargas de explosivos, son más precisos, algunos permiten ver la transmisión televisada de la aproximación y destrucción del blanco.
Junto con los drones de ataque, Rusia discurrió lanzar cientos de drones de simulación en lo que llamo “Operación Objetivo Falso” y de la que se enteraron los defensores y aliados por refugiados militares que escaparon y pidieron asilo en Ucrania.
Los drones simulados llevan espuma o trapos, incluso simulan armas o cámaras de alto alcance y son indistinguibles en el radar con los mortíferos que vuelan conjuntamente.
Los operadores de cañones antiaéreos, de rifles de alto poder con miras, tienen solamente segundos y decidir disparar al de simulación, representa que un dron mortífero llegueintacto con su carga de muerte.
Los drones eran una amenaza aceptable, digerida por los civiles de Ucrania, hasta que llegó el concepto Termo-Bárico, que hizo que se aceptara que un ataque de drones tiene un porcentaje ya muy alto de mortalidad.
El problema moral de este tipo de dron, es que de desviarse o por mala intención dispararlo contra una zona de vivienda, generará una mortalidad horrible. Daños cuantiosos y miedo, que es el principal resorte del Ejército Neozarista, que busca aterrorizar a los opositores.
En noviembre, la guerra cambió –antes de que autorizaran el disparo de misiles ATACMS- por la saturación de drones que nublaron los cielos en una escala no vista antes sobre Ucrania y sus centros energéticos y civiles, así como militares. Horas enteras bajo el ruido de las podadoras de pasto, pero ahora con efectos peores que nunca.
La pregunta es qué hará el Dron robotizado S70 más avanzado de Rusia y del cual perdieron un prototipo en Crimea, dado que lleva ya el rasgo de una fuerza aérea automatizada, con más capacidades, sin pilotos, sin rostro, que vuela y destruye en cualquier condición de clima. El horror de los cielos en lo sucesivo será denominado Dron.
Tal vez haya que temerles más a estos ingenios de la muerte, que a los grandes ICBM que se reservan para destrucciones masivas colosales e irreversibles. La planta de Alabuga, cuenta con cientos de operadoras obreras africanas, que destacó la AP en una amplia investigación fueron engañadas para ir a trabajar en encierro en esa lejana planta, y para remedir la falta de mano de obra de Rusia.
Irán es el otro gran proveedor y artesano de drones de la alianza del mal, Rusia, Norcorea, Yemen, China o India, y sumen países radicales de gobierno socialistas que están sumados a favor de la causa de Putin. Irán comenzó con 1,700 millones de dólares a surtir a Putin de sus drones Shaed, que han venido evolucionando, y se desconoce si compartirán el secreto de lo Termo-Bárico.
En Octubre, Rusia disparó nada menos que 1,889 drones, un 80% más que en agosto, pero las cifras siguen subiendo. En solo sábado en que Trump anunció las dudas de seguir el apoyo a la resistencia de Ucrania, fueron saludadas con el disparo de 145 drones, Ucrania en tanto se ha perfeccionado en el frente antiaéreo, causando que un 90% de los drones sean detenidos, destruidos, desviados, por diferentes defensas: Misiles, cañones antiaéreos, rifles y tiradores, barreras de engaño, simulaciones de instalaciones militares para atraer los ataques, destruyendo por segunda vez, chatarras y objetos inservibles, táctica empleada por los aliados en la segunda guerra mundial para los Dorniers y Heinkel, de Alemania Nazi.
Los drones que se consideran todavía oleadas desechables, preceden el empleo de misiles SS Iskander, asi como otros misiles de crucero, disparados desde aviones rusos como el TU-95 y otros de la serie Sukhoi, y que tienen esas capacidades, de hecho ya todos los aviones de combate que se precien, lo pueden hacer.
Los misiles de crucero, salvo los hipersónicos, son detectables y rastreados y atacados a simple vista por agudos tiradores que tienen segundos para disparar y detenerlos. Los mismos señuelos no son inocuos, y simples estorbos.
Resulta que la malignidad se hace presente: Dado que tienen un sistema de transmisión y de localización geográfica, -un navegador- y transmiten eso al ser derribados informan de posibles blancos antes de apagarse.
Incluso hay que acercarse con cuidado a estos dispositivos una vez que tocan tierra, porque algunos activan explosiones de acción retardada que pueden matar a especialistas próximos o trampas para mutilar los brazos de los operadores.
Los enjambres de drones son una nueva pesadilla que deberían preocupar a la humanidad, pero no hay legislación al respecto y nadie va a dejar de desarrollarlos y usarlos.
De hecho los convenios internacionales contra minas personales y minas anti-tanques y vehículos, muchos países se resisten a firmarlos y los siguen produciendo en grandes cantidades y envenenando las tierras de muchas latitudes del mundo.
Incluso en México ha ocurrido de algún campesino que vuele por pisar una mina que sembraron los sicarios. Ha sucedido hasta en trampas hasta fosas de restos no identificados, y eso fue en Jalisco.
Ucrania ha implementado ataques desde aviones F-16 y con helicópteros militares contra los drones que se mueven entre los 2 mil y 3 mil metros, antes de descender en aproximación al objetivo que es cuando son más vulnerables. Ucrania es una autoridad mundial ya en este tipo de guerra.
Hay soldados ucranianos con más de una docena de derribos, pero cada noche es una vigilia perpetua contra estos atacantes, signo del siglo XXI.
Lo increíble, sostiene Los Angeles Times, es que China, Rusia pueden seguir obteniendo partes para su ensamble en las fábricas de drones, de Rusia e Irán, a pesar de los 3 años de sanciones.
Países terceros se prestan, previa comisión a comprar insumos electrónicos, microcircuitos, sensores, sistemas de navegación, chips, y explosivos incluso llegan a por medio de países de Asia Central y hasta del Oriente Medio.
“Sin la tecnología occidental en ellos, Rusia no hubiera podido lanzarnos 2 mil drones en enjambres en el mes de Octubre. Habla del fracaso de las sanciones, que siguen filtrando equipos que Rusia y China e Irán requieren para sus armas avanzadas” declaro el presidente Zelensky cuya preocupación por la situación lo hizo obtener el permiso para disparar a objetivos a larga distancia de naturaleza militar.
El uso de drones ahorra costos. Ucrania también sabe usarlos y ha asestado certeros golpes a refinerías distantes, arsenales y bases aéreas rusas. Pero se están produciendo en Rusia a costo de 50 mil dólares, 40 drones bobos y 10 armados, a un ritmo infernal, llevan dispositivos incluso de fibra óptica, starlink, y muchas monerías avanzadas.
Los drones que ya se ven en México usados por los delincuentes en sus zonas de conflicto, incluso para bombardear poblaciones en Michoacán, seguramente pronto evolucionarán, para que el terror del siglo XXI se extienda, de menos el Ejército Mexicano ya tiene algunos. Eso son los drones, y son temibles y no faltarán en ninguna guerra a partir de este siglo.
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