A Fondo Jalisco
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Horacio Villaseñor Manzanedo La Aldea

Hablar, en nuestro país, de ciudades inteligentes, es idiota


Horacio Villaseñor Manzanedo* 

Simplemente, en una ciudad que aún no ha saciado sus necesidades fundamentales, escalar a una siguiente necesidad es ocioso, inútil, una tontería institucional. ¿Recuerdas las papeleras “inteligentes”? Una ocurrencia más, botes de basura disque para puros papeles, con chip integrado y que aseguraron resolvería el problema de basura en banquetas, plazas, parques, unidades deportivas y espacios públicos en general, el gobierno garantizó que esas papeleras tendrían un mantenimiento nunca visto y estarían siempre limpias ¡puro sueño guajiro! La realidad nunca cambió, se observan dañadas, hechas un asco y solo sirvieron para crear basureros por toda la ciudad. ¿Qué solucionaron las videocámaras del Sistema de Monitoreo Escudo C5? Nada, ni siquiera el “gobierno” puede asegurar que las cámaras no sean dañadas por la delincuencia, puro gasto inútil y el “gobierno” solo da para puras vergüenzas. ¿Funcionan o sirven los quioscos, islas o cajeros para tramites gubernamentales? No. Las máquinas fueron diseñadas para tramitar documentos y recibir pagos de diversos impuestos, pero normalmente no sirven. ¿Funcionan los botones de pánico y, cuando funcionan, el corporativo público de policía llega rápido y atrapa al delincuente? Obvio, no. ¿Las deficiencias reportadas a través de la tecnología Ciudapp se solucionan rápidamente? No. ¿De qué sirve mejorar los canales de comunicación entre la sociedad y un gobierno inútil? Solo para que te respondan; “canalizamos su información con la dependencia correspondiente para que brinde atención”. ¡No sean tontos, no es información, es una queja! Por ley, los servicios públicos deben ser regulares e ininterrumpidos, no se confundan, el servicio es la acción gubernamental que evita surja un problema público, es la solución para evitar la existencia de problemas, la solución del problema no es servicio, tampoco un sistema de quejas, la inconformidad es la mejor prueba de que el servicio no existe, porque un “servicio malo” no es servicio. La realidad de las cosas es que el Área Metropolitana de Guadalajara, es una metrópoli insegura; sucia, donde para que medio te recojan la basura doméstica, hay que “tratar” (negociar) con el chofer del camión recolector municipal, porque sus “jefes” son unos inútiles que no supervisan ni controlan nada; una gran ciudad con un sistema de transporte público muy malo y peligroso; con un sistema de tránsito inmóvil; déficit en todos los servicios públicos; una metrópoli, ahora, con nula o muy mala calidad de servicio de agua potable y drenaje insuficiente; una ciudad donde, en época de lluvias, las alcantarillas se convierten en fuentes públicas por donde brota caca; una metrópoli convertida en una mierdópoli. No puede haber ciudad inteligente con cuerpos directivos públicos tontos. Si detrás de la tecnología no hay capacidad ni inteligencia institucional, así, hablar de Smart Cities o ciudades conectadas es un despropósito, una vacilada, es idiota. Pobres mensos. Ni modo.

Horacio Villaseñor* es Máster en Gobierno y Administración Pública Estatal y Municipal y es miembro de la Red @IGLOM y @RedGobMet 

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