Por Manuel Gutiérrez.
Si alguien nunca se convenció del papel de Checo Pérez como piloto dos del equipo Red Bull, pese a sus 6 victorias, 12 vueltas rápidas, 3 poles, y 39 podios, (datos de Car and Driver) fue el ingrato director de equipo Christian Horner, quien era más que director de equipo, era después de los dueños, la única voz cantante.
La séptima temporada de Drive to Survive en Netflix, abordó en forma pobre y bajo la visión del periodismo europeo el papel del mexicano. Prácticamente lo consideraron advenediso que llegó por el dinero de Carlos Slim, y sus capacidades negociadoras cuando cayó ForceIndia, pero nunca lo tuvieron como una solución y como soporte real del pedestal de sus campeonatos con Max.
Un piloto de relleno, que fue hostigado, no despedido por situaciones contractuales, al que le hicieron la vida difícil con estrategias negativas, un auto saturado de problemas y las presiones que alentaron en el seno del equipo Red Bull.Christian buscó suplirlo aún estando activo en el equipo.
El propio padre de Max, que interviene constantemente en la F-1 y puede perturbar la carrera de su hijo, fue otro de los que sumaron al coro para lograr la salida de Horner, pero en su momento fue presión para Checo.

Horner adicionalmente por sus aventuras amorosas, terminó siendo objeto de escrutinio indebido en su vida privada(tiene como pareja a Geri Halliwell, una exSpace Girl, de Inglaterra) y alguien relacionado con la F-1 para distraerlo, divulgó charlas de redes de temas de suma privacidad, que añadieron un ominoso aviso a Horner, acusado de sobrepasarse con una empleada. La tormenta de lodo pasó, pero afectó, todo para sacarlo de foco, la F-1 es muy cruel.
Horner alentó la insultante actitud de Liam Lawson, célebre por rebasar y mostrarle el dedo a Checo, en una actitud insolente dentro de un equipo secundario de la escudería,que cuando tuvo el lugar, no demostró nada, se desmoronó y tras breve lapso fue eliminado, luego que el australiano amigo de Horner, caso de Daniel Ricciardo, que pese a su simpatía no tenía ya las cualidades requeridas para ser competitivo, y terminó cerrando su oportunidad de regresar con un fracaso que le cerró el camino de la pista como piloto, aunque es un gran relacionista. Muchos llegaron aúnteniendo a Checo activo, muestra de la indiferencia de Horner y el poco valor concecido a sus esfuerzos.
Jack Doohan, por otro lado, otro australiano también fue promovido por Red Bull, pero tampoco dio la talla necesariaotra prueba de exigencia máxima y muy corto tiempo y malos resultados. Sus errores mentales espantaron, mostrando su inmadures, fue el más reprobado.
Mark Webber como piloto de reserva, tampoco recibió la oportunidad necesaria, Mark estaba ya en la veteranía y por fortuna no se arriesgó a un escrutinio tan desfavorable.
Los fracasos abrieron el camino directo para Yuki Tsunoda, el piloto japonés, que pese a que lo intentó, encontró un marco muy presionado de actuación y una demanda a corto plazo de resultados impactantes, lo que acentuó su actuación en la pista de su país, que fue más de pena que de gloria.
Yuki fue resultado de la presencia de Honda, pero al retirarse la marca nipona del equipo, quedó sin un apoyo que le diera más tiempo para mostrarse. La paciencia no es parte del Toro.
Tal vez, puede ser mejor piloto de lo que mostró, pero la F-1 es cruel y Horner en eso era un maestro, en exigir resultados impresionantes desde el primer momento, eso no se hace en un día.
Red Bull no se puede reconstruir con Horner ahí, era una era de 20 años de intereses, de posturas, de resultados y de un modo de exprimir y presionar al extremo a los pilotos, como se veía desde Enzo Ferrari. La pérdida de poder de Hornerempieza con la muerte del fundador Mateschitz, en 2022, que pasó a manos de su hijo Mark, en tanto que en Tailandia, falleció otro fundador de la empresa, Chaleo Yoovidhya, a manos de su hijo Chalem.
Esto cambio el apoyo ejecutivo, que por mitad daba el apoyo occidental a Horner, pero no el lado asiático, y abrió el paso a un fideicomiso en que entró dinero árabe al equipo y los inversionistas señalaron su inconformidad con la dirección de Horner sostenido por el lado austriaco de la empresa.
El equipo se le estaba desintegrando al gran manipulador de vidas: Adrian Newey, prestigioso aerodinamista, se fue a Aston Martin. Johathan Wheatley, se marchó para resucitar al equipo de Sauber, que con nuevos patrocinios, sorprendió gratamente en lo que va de la temporada, pero ya no rendían lo esperado en Red Bull, por un ambiente confuso y desconfiado, ahora muestran nuevos bríos.
El gran problema es que se dice que Max firmó ya con Mercedes, la especie de todos modos le afectó severamente.Tampoco los Verstapen estaban a gusto Jos, el padre de Max, con nadie está a gusto: Exige para su hijo solo el título mundial al equipo, no menos y toda la atención.
El Director de Proyectos Corporativos, Oliver Mintzlaffanunció su separación luego de reconocerle sus servicios de 20 años. Le permitió despedirse de la planta (Mil trabajadores) que tienen que ver con el equipo de F-1, en un gesto de dignidad, pero igual quedó fuera Horner, que será un jugoso capítulo de la serie Netflix de las próximas temporadas.
Horner, sin duda volverá a tener la oportunidad y aprenderá que no supo juzgar a muchos pilotos y que el mismo los destruyó colocando contextos extremos y presiones. “DontCrack Under Presure”, es el mandamiento no escrito que se vive en la F-1 desde siempre; pero en el caso de Red Bull era algo exagerado, aunque existe en todos lados, aún Mercedes se da tiempo de hacer a sus pilotos como Antonelli, y no es cosa de tres carreras.
Laurent Mekies, director del segundo equipo Red Bull, Racing Bulls, ocupó su lugar, y cerrarán en complicado campeonato con Max en tercer lugar del campeonato, una vez que McLaren tiene asegurado el mundial de equipos, esperando su genialidad y cerrar decorosamente, o exponiendo hasta lo imposible a Max. Tal vez se de un acercamiento urgente buscando al argentino Franco Colapinto, como segundo piloto.
Red Bull comenzó apoyando a Gerard Berger, luego a Sebastian Vettel, y lograron el desarrollo y la hazaña de llegar a regir el deporte total de la F-1.
Ahora, se especula seriamente que será el alemán Vettel, quién ingrese a dar fuerza al equipo y acompañe a Max en su desesperada lucha contra la dupla de McLaren, con Oscar Piastri, más talentoso y el británico Lando Norris, al que las autoridades federativas del automovilismo le facilitaron un triunfo valioso en Silverstone, para ser el piloto inglés numero 14 en ganar en esa sede, con una sanción rigorista por manejo irregular, en uso del coche insignia en bandera amarilla lo quemaron con 10 segundos.
Si bien Zak Brown, dista mucho de ser un estratega genial, dado que arruinó con errores una posible disputa del título desde el 2024, ha aprendido y juega a lo seguro, buscando cerrar con un título mundial en su equipo.
Zak es sólo un director de equipo, enfocado en su papel, con su área muy delimitada y aprendió de sus errores que les costaron unas 2 carreras y más puntos en el 2024.
Red Bull, en tanto es un mundo incierto. Horner ha recibido ofertas en tanto, para tomar las riendas de otro equipo la próxima temporada, considerando la posibilidad de suplir a Fred Vasseur, en Ferrari, o incluso en pláticas con Flavio Briatore, que busca elevar el nivel de Alpine, con todo su dinero y su enorme experiencia.

En Ferrari, Horner no se limitará como acostumbra a ser director técnico, luego quiere controlar aspectos de producción, de negocio y de relación con la F1 y una estructura como la Ferrari, puede rechazarlo, la línea de mando es clara y Vasseur, no fue lo esperado, quieren más de un director de equipo, pero solo eso, no otro CEO del Corporativo.
Lo cierto es que la estructura de Red Bull se convirtió en una olla de grillos, de presiones y de pasiones, como Ferrari en los viejos tiempos. El dominio mundial pronto se puso en predicamento, y ahora buscan desesperados como salvar lo que se pueda, la tensión quedó en lo deportivo nada más, ya sin Horner, pero es mucho lo que está en juego.
El despedido dejó una larga fila de cruces. Sergio Pérez, queno se aparece a su explosivo progenitor, tomó todo con calma, y su silencio aturdió. De 4 pilotos no lo pudo superar ninguno, se dice ya está firmado por Cadillac llegará a una estructura americana a sacarse la espina en el 2026, se habla de Colton Herta o del español Alex Palau, campeón de la INDY, aunque también se especula en Valteri Botas y de coronarse el Pato Ward, que ganó Toronto, de menos lo convocarán a probarse.
No es final sin duda, pero el karma le devolvió algo de castigo al ego de Red Bull, de lo mucho que repartió a sus pilotos e ingenieros, no tanto por un trato despótico, sino por su manipuladora actitud de ponerlos a todos en la cuerda floja, fue pérfido, buscado resultados a corto plazo, con un carro sumamente problemático, que es el inicio de la caída del equipo austriaco, con sede en Milton Keynes, Inglaterra.
No están vencidos todavía, pero la ley karmática le llegó a Horner, de alguna manera los hizo precipitarse al abismo, de menos no se le mató ninguno; tal vez llegue a tener una mejor versión de lo que hizo en la decadencia de Red Bull,- que muere de nada- como dice la frase de futbol de David Medrano, pero en este caso de un carro con problemas, aunque Max ha sido capaz de ganar con ese cacharro y Vettel llegaría como la madre substituta a cuidar al niño prodigio y un campeonato representa muchísimos millones de dólares, sobre así que Mekies, no tiene un paquete fácil pero lo aguantarán en la temporada en espera de resultados, si lo ratifican en el 26, es que los convenció y logró rescatar mucho.
Red Bull, apelará a su escuela excelente de pilotos para buscar sus próximos abanderados, estilo que tomo Mercedes con Antonelli, que firmó desde niño. Nuevas figuras y nuevos campeones vienen en el horizonte, McLaren a punto de ser campeón, no creo que se caiga es el año de McLaren, todo pinta naranja y estarán muy cotizados.
PD: Maserati competirá en la Panamericana en 2026, con un Folgore, totalmente eléctrico y desean un desarrollo total en el mercado mexicano y ofertarán Stradale, la línea Grecale y el Folgore, y no se puede olvidar el Superauto Cielo, algunos lo estiman un superGT, pero de todos modos es irresistible,descendiente del MC20, claro es algo que pocos pueden aspirar a poseer un mundo de elegancia, sin la estridencia de Ferrari, pero con la pasión italiana y una calidad de ensueño, esas máquinas bellas que se pueden adquirir en México con todo el respaldo y un plan de asistencia, dónde sea, que le llaman “Doctor las 24 Horas” al estilo Rolls, van en serio por el mercado.
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