Como va
Muchos dijeron que ayer martes u hoy miércoles habría nuevo delegado en Jalisco de Programas para el Desarrollo del Gobierno Federal. “Anunciaron” que el delegado sustituto “era Alberto Uribe” y nada. Ya casi muere el día y no hay nada. Quien fue designado, sin embargo, está tranquilo, haciendo lo que debe de hacer.
En el equipo del exdelegado Carlos Lomelí hay paciencia. Se sabe que quien dirigirá la delegación viene a apoyar por entero el proyecto presidencial; que no fue un juego o cosa menor la designación; que el doctor Lomelí no fue separado sino que renunció; que esa renuncia fue bien notificada y hablada; que quien llegue -y ya habló con quien le dijeron- viene a coordinar un esfuerzo a favor de un proyecto ya definido; que la prensa y los actores han valorado tanto el cargo que ya tiene dos semanas y media la información en medios.
Hoy los diarios manejan una información parcial: que Blanca Vargas estaba atendiendo asuntos de la delegación y no dijeron que tenía nombramiento entregado.
Lo único que se entiende es que el control está en Lomelí y que quien es el designado ya sabe, no duda ni se acongoja. Tiene la palabra de quien designa y ya está bien metido en terminar sus tareas de ayer para dedicarse solo a las tareas de hoy y mañana.
Andrés Manuel juega con Jalisco y los actores de Jalisco siguen actuando como si esto fuera un rancho.
Al tiempo.
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