
Por Iván García Medina
Toda una mercader parlamentaria resultó ser la exdiputada local priista Hortensia Noroña Quezada, quien presidió la Comisión de Derechos Humanos del Congreso del Estado de Jalisco.

(En la imagen Hortensia Noroña aparece a la izquierda en las recientes sesiones de ese organismo)
Fue precisamente durante su gestión como diputada cuando le correspondió conducir el proceso para la elección de la actual presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco, Luz del Carmen Godínez González.
Hoy, sin rubor alguno y en un evidente conflicto ético, Hortensia Noroña forma parte como funcionaria de ese mismo organismo.
Es el botín que los diputados locales se reparten desde distintas comisiones, anteponiendo intereses personales y cuotas políticas a la obligación de velar por los derechos de la ciudadanía que dicen representar.
Curiosamente, aunque en política las casualidades no existen, hoy vuelve a ser un integrante de la bancada del PRI quien preside la Comisión de Derechos Humanos del Congreso: el diputado Aurelio Fonseca Olivares.

Diputado Aurelio Fonseca, el nuevo mercader legislativo
Ambos saben que la nómina de la Comisión Estatal de Derechos Humanos es amplia y que los salarios son elevados. La incorporación de Hortensia Noroña a ese organismo deja al descubierto el nivel de acuerdos, favores y prebendas que existirían con la actual presidenta de la CEDHJ para repartirse posiciones y privilegios. Todo ello, mientras el organismo continúa brillando por su ausencia en los asuntos que más reclaman su intervención y defensa.
Como dice el dicho: Dios los hace… y ellos se juntan.

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