Por Manuel Gutiérrez
Después de vivir las altas dosis de adrenalina de la F-1, las intensas emociones que se dan carrera a carrera, la vida al límite, el riesgo de perderlo todo, resulta muy difícil pensar en cómo vivir sin esa droga emocional. El dinero, los jets privados, el glamour, los contratos y la fama mundial.
Keke Rosberg, y el piloto Nick de Vries, apartados relativamente de ese mundo muestran como sobrevivir sin la F-1 en la vida, una lección que de rebote le puede servir a Checo Pérez.
Keke Rosberg, se encuentra eventualmente en el stand de Mercedes o en la zona de hospitalidad. Ahí hace sus presentaciones, -cortesía de Toto Wolf- que sabe a lo que se dedica.
Keke reparte sonrisas, pero va a lo esencial: Anima a crear fortunas, y para corto tiempo Rosberg Ventures, ha recaudado ya 100 millones de dólares. El maneja ese dinero con la promesa de hacer ganancias, de ganar en corto tiempo altos capitales.
“En la F-1 aprendí a moverme rápido, a tomar decisiones rápidas, y ocasionalmente a romper cosas” dice Keke, que se retiró con la corona pese haberle ganado al luego septa-monarca Lewis Hamilton en la gran era de Mercedes Benz, pero ahora va con todo con Ferrari.
Rosberg se dedica ahora a los servicios financieros. Su reputación en la F-1, de inteligente y técnico para ayudar a hacer avanzar al equipo, lo aplica ahora a las finanzas.
Ahora encabeza una empresa de 6 personas a tiempo completo, que administran patrimonios de familias importantes de Alemania. Rosberg es un ejemplo del cambio de perfiles en la F-1, porque en la era de Liberty, al alcance global para los pilotos que no continuaban en el circo, abrió muchos caminos diferentes al deporte.
“La tradición marca que el piloto se convierta en comentarista, en embajador de una marca ( el australiano Daniel Ricciardo, vive de representar marcas comerciales con éxito) pero los pilotos no pueden determinar la duración de su carrera. Las malas actuaciones abren la puerta de salida, y hay diez pilotos ansiosos y ambiciosos listos para remplazar al que se va.
“Hay diez pilotos esperando en la fila atrás de ti, -dice Rosberg- miren a Franco Colapinto, el argentino, que remplazo Logan Sargeant en Williams a mitad de temporada. Sus oportunidades fueron pocas, aunque mostró gran talento, pero probablemente fue su única oportunidad de rendir, y probablemente no habrá otra”.
En espera que tan duro pronóstico no se cumpla para el arrojado Colapinto, la realidad es que la F-1 demanda concentración absoluta, -lo que priva a los pilotos de prepararse como jóvenes para lo que viene después de su era en las carreras- .
NICK DE VRIES. DEMASIADO JOVEN, DEMASIADO TARDE
Nick de Vries, expiloto de Red Bull, fue despedido de AlphaTauri, la filial segundo equipo, pero un encuentro casual con Toto Wolf, en Mónaco, lo llevó a realizar cursos de preparación en economía y finanzas, en la Universidad de Harvad, todo en forma apresurada, como en las carreras.

De Vries, había dejado todo como su formación en una carrera profesional para ser piloto profesional, pero aunque regresó a la series de resistencia, con Toyota cinco veces ganador de Le Mans, formó parte del equipo E de MahindraRacing.
De Vries, tuvo en encuentro fortuito con Serge Savasta, director de Omnes Capital, que administra 6 mil millones de euros en inversiones de riesgo. De Vries ingresó a un programa de capacitación “acelerado” de Harvard, para comprender los alcances del capital privado y sus intereses ecológicos por donde decidió especializarse.
“Todavía quiero competir afirma sin dudar De Vries, pero desarrollé interés por los negocios que me pueden permitir que regrese cuando sea oportuno”.
De Vries, ahora rellana los huecos de su curriculum, para ser un convincente gestor de inversiones en altos círculos. Rosberg, por su parte, inmerso también en ese mundo sostiene: “Cuándo salí de la F-1, no sabía que iba a pasar después…Añade: “Ahora, se exactamente a donde tengo que ir”.
CHECO PEREZ SEGUIR O CAMBIAR
Por su parte, Sergio Pérez fue liquidado pese a su contrato vigente, que era la carta de continuidad en la temporada2025, pero su compensación de 45 millones de dólares, fue más que suficiente para poner fin a la relación contractual con Red Bull.
Globalmente, sin embargo se estima que logró una fortuna superior a los 200 millones de dólares según publicaciones europeas. Es decir, Checo está en un punto de elegir entre varios caminos:
Seguir corriendo, buscando la gloria de la triple corona, seleccionado competencias mundiales de gran nivel, vendiéndolas a patrocinadores y de paso buscando ganar en Le Mans y las 500 Millas de Indianapolis, como dice el experto del deporte motor, el piloto Luis Váldez Anguiano, que considera viable esa meta.
Convertirse en un empresario mundial, con intereses en México alentando la compra de empresas o asociándose a grupos corporativos de gran valor, pero tal vez más distante del deporte, no lo veo lejos de los reflectores.
En tercer término, la posibilidad que ya rechazó de ser Embajador de Red Bull, es decir trabajar en el contexto de las carreras, aunque fuera de la pista promoviendo las marcas patrocinadoras y sacando provecho de su fama. Eso no le atrajo, tiene un buen capital para invertir.
Su ausencia, por lo pronto le pegó al mercado de la F-1 en toda Hispanoamérica, que vió desaparecer uno de sus ídolos. A la par que falta la oportunidad, que sí merece Colapinto,pero la F-1 es injusta y cruel, no porque seas un genio, te asegura la oportunidad.
La demanda de camiseta, de modelos, llaveros, logos de marcas asociadas a Red Bull, así como los Grandes Premios del Norte, ( Canadá, Austin, Las Vegas) y el de México, pasan por un rudo choque de falta de interés al no tener un ídolo nacional en el circuito, aunque se admite que existe afición y conocedores de los 10 equipos de la F-1, no resulta suficiente imán de taquilla.
La posibilidad incluso de que Sergio Pérez asuma la tentación de postularse para un cargo público, por influencia de su padre, que logró ser diputado de Morena, es remota, pero no descartable pero no es el estilo de Sergio Pérez, perdería más que ganar en su capital de prestigio.
Haga lo que haga, todavía queda mucho que esperar de Sergio, y puede ser incluso un buen director de equipo porque conoce la administración, la técnica, y puede hacerse cargo con suficientes recursos de talento, de la dirección de F-1 equipo, que puede abrirle como a Toto Wolf, un camino financiero paralelo, a conducir el destino de Mercedes, pero invierte en Aston Martin y todo sereno.
Como sea, esta ecuación de incógnitas, se resolverá con el tiempo. No veo a Pérez de agente financiero como Rosbergo de Vries, únicamente aunque le sabe al asunto yindudablemente las casas de finanzas internacionales o incluso trabajar en logística, les encantaría tenerlo entre sus activos, seguramente vendería sin problemas.
En resumen le queda mucho futuro por delante, pero ojala que busque la triple corona, ya ganó en Montecarlo, cuando se bañó con Felipe Calderón, -uno de sus sponsors- y puede pensar en un equipo enorme para Le Mans, incluso correr algunas pruebas previas para llegar a punto en el mes de junio sin distraerse, para que el año próximo brinque a Indypara competir contra el Pato Ward, hay grandes equipos disponibles y su padre Antonio Pérez Garibay, conoce muy a fondo el mercado americano de las escuderías, como para conseguirle un asiento en un equipo con posibilidades,buscar la gloria, mantenerse en candelero, a la par que hacerlo ganando dólares. (Con fuente en Milenio FinancialTimes, Mercados, 7.12.24.)
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