Por Manuel Gutiérrez
Actualmente se ha revisado la muerte de Houdini, el gran mago que asombró al mundo al inicio del siglo XX. Pero lo interesante no está en su causa de muerte, sino en sus causas de vida, que admiten muchos, muchos misterios.
LOS ACTOS IMPOSIBLES
La celda de tortura china del agua. Acto presentado en Berlín en 1911. Pies encadenados a un cepo es sumergido de cabeza en un tanque de cristal lleno de agua. El público presencia todo en la urna acuática cristalina. Tarda aproximadamente 2 minutos conteniendo la respiración, un gran maestro de la apnea, pero debía soltarse y salir o se ahogaba. La hizo 2000 veces, nadie a ciencia cierta sabía cómo lo hacía, el truco se fue con él. Hoy con los efectos especiales puede simularse, pero queremos magia y esto no tuvo explicación.
Houdini era el mago del mundo del momento. Pero atrás de la magia existía una mente matemática, muy precisa, y un poder atlético que le hubieran permitido hacer boxeo profesional o jugar fútbol americano moderno. Elástico, ágil, fuerte, era un superatleta de su tiempo.
Otro de los actos que nunca nos podremos explicar: “El escape del puente”, nuevamente es atado con cadenas y candados tirado a un río desde un puente. Desaparecía bajo el agua, luego de 2 minutos eternos como mínimo reaparecía nadando. Lo hizo ante una multitud enloquecida por el suspenso, de 100 mil espectadores en Nueva York. Este acto no tiene explicación actualmente, aunque sí muchas teorías de cómo se zafaba y se salvaba.
Otro de sus actos que desafiaron la cordura fue “La Camisa de Fuerza”. Ascendía a unos 150 metros a la vista de todos, colgado de una grúa, portaba una camisa de fuerza de manicomio, él hacía contorsiones en público, sin red protectora. Si se caía estaba muerto.
Para hacerlo más dramático lo hacía en invierno para que la camisa de fuerza estuviera congelada y su contexto fuera más duro. Tampoco hay explicación de cómo lo hacía.
Otro número que sí se ha imitado y que aplica tal vez sus cálculos básicos. Se llamó la Metamorfosis, se le ataba en un saco, luego encerrado en un baúl con candados. Su mujer Bess sube por la escalera al escenario del acto. Ella sube una cortina por 3 segundos.
Y entonces viene el cambio total: Ella aparece atada dentro del baúl en el saco. Él, afuera, está libre. Este número se explica por un doble mientras el mago permanece oculto, y luego sale libre. El problema del acto era su rapidez extrema, ni los magos alcanzaban a cronometrarlo. Era tan rápido que parece imposible.
En 1908 hizo otro acto espeluznante: El bidón de leche. Un bidón de 40 galones de leche, él esposado dentro, la tapa asegurada con 6 candados. Bess añadía terror a la escena haciendo guardia con un hacha para liberarlo si el tiempo se excedía para salvarlo de morir.
El público veía burbujas de agua y de leche, mientras el mago luchaba por el aire. Este acto ha sido recreado con normas de seguridad, mecanismos sofisticados y forma parte del show de grandes magos.
Ciertamente estamos en el siglo XXI, ya vimos a David Copperfield desaparecer un tanque, caminar sobre el agua, pero el iniciador de la ilusión fue Houdini. Hizo desaparecer a una elefanta de 10 mil libras de peso, ante 5,200 personas que quedaron asombradas. No usaba espejos. Nunca se ha explicado cómo lo hizo, las versiones modernas usan efectos especiales, es ciencia exacta, no magia. Fue celebrado en el Hipódromo de Nueva York en 1908. Para el estado de la tecnología de la época, no había mecanismos que hubieran permitido el engaño. Otro misterio.
El reto del Mirror. El periódico inglés Daily Mirror lo retó y Houdini aceptó su reto. Los británicos seleccionaron un par de esposas especiales con cerraduras calificadas entonces como de 6 horas. Lo más difícil que podría retar a un maestro cerrajero con herramientas. Para asegurarse de que no engañara a nadie, Houdini fue rodeado por 100 policías, a instancias del diario. El teatro estaba a reventar con toda su capacidad de cupo, 4 mil testigos.
Dice la historia que tardó 45 minutos, incluso se hirió y se cortó con el metal de las esposas, terminó superando la prueba, pero sangrando. Cuando salió, el mago fue cargado en hombros y recorrió todo Londres. Otro acto plagado de misterio, irrepetible.
EL EXTERMINADOR DE ESPIRITISTAS
En el inicio, no eran aborrecidos por Houdini, incluso por “diversión” intentó el contacto con los seres del más allá. Pero después que murió su madre, le entró una obsesión por saber de ella más allá de la muerte, buscaba a Cecilia, su madre, que falleció en 1913. Comenzó a asistir a sesiones de médiums que podían pasar la frontera. Encontró trucos, engaños y básicamente estafas de la buena fe de la gente para sacarles el dinero.
“Son buitres, lo más despreciable que camina sobre la tierra”, dijo de ellos y comenzó a desbaratar los actos espiritistas de los que tenía noticia. Se volvió un cazador de ellos, para ello confabuló a su asistente Rose Mackenberg y aportaban 3 personajes: La campesina ingenua asombrada, la viuda rica y explotable y en tercer término la dama tonta que creía todo lo que le decían.
Dejaba correr el acto, y en pleno punto máximo, comenzaba a desmenuzar el engaño, usando pizarras que escribían solas, ectoplasma, muy de moda como sustancia de los espíritus, mesas que levitaban, imágenes de espíritus que eran manejos fotográficos avanzados.
Y en eso agarró parejo. Sir Arthur Conan Doyle, padre de Sherlock, amigo personal y hermano de la Logia Masónica, la defendió a muerte. Ahí ambos rompieron su amistad.
Intentó que se formularan leyes contra el uso de adivinación pagada, en el Congreso de los Estados Unidos en 1926. Entonces dijo su verdad: “Yo engaño como entretenimiento. Ellos engañan diciendo que todo es verdad”.
En esos años apareció la tratadista, bruja mayor, médium, y todo lo que quieran colgarle de contacto con el más allá, Madame Blavatsky, influyente autora del tema aún en nuestros días con acento conspirativo. En su libro “A magician among the Spirits” le dedicó todo un capítulo, porque Madame Blavatsky promocionaba al médium Henry Slade, promotor del ocultismo a nivel de rito; como la Madam, Houdini explicó el truco aplicado como “slade swiching” que cambiaban la pizarra sin escritura por una llena de mensajes del más allá, más en prestidigitación que otra cosa.
Madam se logró situar en lo más alto del ocultismo, mediante “la materialización” de objetos, cosa que llega hasta Sai Baba, en la India actual. Blavatsky hacía aparecer de la nada, pero Houdini mostró que él podía “materializar” objetos de manera similar: Se tragaba 200 agujas ensartadas. Y él las hacía aparecer de la nada.
Madam pasó a ser una santona con su teosofía del ocultismo, mezclando mitos orientales, supersticiones, ciencia y espiritismo, para crear una nueva religión. Incluso una de las hipótesis de su muerte es que Madam lo condenó a muerte por estorbarle. Veremos el misterio develado de su muerte. Para entender qué tan importante era el espiritismo entonces, Francisco Indalecio Madero, presidente de la revolución mexicana triunfante, era asiduo a las tenidas y también miembro prominente de Logias, pero ambas cosas son totalmente diferentes.
LA LOGIA DE SAINT CECILE A GRAVITY FALLS
El mago era rico, importante y muy ocupado, por tanto tenía poco tiempo para afiliarse a causas gnósticas, científicas, imperantes de la época.
Houdini sí fue masón confirmado. Fue invitado el 23 de agosto de 1923 y elevado a Maestro Masónico, en Saint Cecile 568, sede de una singular logia, a la edad de 49 años, era el hombre más famoso del mundo y muchos estadistas mundiales (que lo veían como un nuevo Rasputín) le solicitaban su asesoría o su opinión.
Esta logia a la que entró Houdini funcionaba desde 1865. La Masonería o antigua albañilería o sociedad artesanal, tiene un origen post-medieval, y muchas vertientes racionalistas, mágicas, o simbólicas a nivel mundial. Quien lo dude puede revisar el pasado histórico de México, plagado de militantes yorkinos, del rito escocés aceptado, de origen español, y otros menores.
Lo curioso es que esa Logia era diurna. Sus integrantes eran artistas, músicos, tramoyistas, periodistas, y otros que trabajaban de noche. Se sintió a gusto en su misterio y ambiente.
Mucho ojo con este dato: En 1924 ingresa a los cuatro cuerpos del Rito Escocés, y participa en la Mecca Shrine Temple, que nos llevará más adelante a la serie de Disney Gravity Falls.
La orden no desarticuló su cruzada contra el espiritismo, que era algo diferente; de hecho sentía que al denunciarlos hacía méritos masónicos por evitar que el débil fuera engañado por dinero, la rectitud y moralidad son parte de los principios de los iniciados, por tanto hacía lo correcto.
Sobre esa labor decía: “Si te prometen traer a tu madre (del más allá) delante de tus ojos, mira sus mangas, no sus ojos”, pero en cierta forma se anticipó a corrientes de investigadores que pretenden mostrar que los hechos extraordinarios, milagrosos, en realidad son parte de la mente humana, como lo maneja el texto de Werner Keller “Ayer era Milagro” en que todos los actos catalogados así tienen una explicación racional, sin pretender enfocarse en una crítica central del catolicismo o sus versiones cristianas, sino en que si un Lama levita, no es prueba de santidad, es prueba del dominio de su mente y de su físico, y cuestiona muchos sucesos públicos considerados así, como efecto de la histeria colectiva, aunque admite que Dios tiene capacidad de hacerlo, pero su labor es desmontar toda la narrativa en ese sentido.
Como muestra está esta idea de Werner Keller: “Los santos y los psíquicos usan la misma batería. Sólo cambia la etiqueta que le pone la Iglesia”. Otros investigadores admiten que puede no ser truco, como decía Houdini, pero en realidad es poder mental, sin que Dios tenga que ver en ello, entonces lo que es una excepción a las reglas que puso Dios, hoy es arqueología.
Bien, en lo particular y sin ser autorizado para opinar de ello, creo que Werner falla en sus apreciaciones, porque he visto santuarios de los milagros, y muchos de ellos rebasan las explicaciones físicas. Pero sigamos con esa narrativa, de Houdini que pasa a nuestros días con Keller.
Entonces imagine a Houdini con un fez rojo, luciendo una cimitarra y una media luna amarilla, y tendremos el máximo modelo de hermano Shriners, orden fundada en 1870, muy común en la sociedad americana, y que realiza muchas obras filantrópicas como auxiliar a niños con quemaduras de diversas partes del mundo; curiosamente esto aparece desde Los Picapiedra, de Hanna-Barbera, en que Pedro y Pablo son miembros de la Orden de los “Búfalos Mojados” con un atuendo similar, un gorro circular tipo fez y una simpática estructura social de club, que de hecho es lo que verdaderamente es en los Estados Unidos.
Pero esto llega a nosotros en otra serie de Disney, efecto del poder houdinesco, en la serie Gravity Falls, en que los niños Dipper y Mabel enfrentan misterios, con un decorado de diversos símbolos masónicos o mágicos, y enfrentan personajes malignos del más allá, al estilo Disney.
En realidad Alex Hirsch, el creador de la serie, no sabe que está conectando o finge no saberlo, una historia muy reciente de dibujos animados con el misterio que viene desde Houdini, que en su momento fue el Shriner más famoso del mundo. Luego ante el temor de una demanda de la orden Shriner, los productores optaron por crear una sociedad ficticia, pero Hirsch tomó la idea muy a la ligera, sin conocer el pasado, pensando que era una idea de tipos blancos muy propia de 1930 en que los confundieron con unos símbolos islámicos y cosas egipcias….
Pero el segmento de Gravity Falls es de un trasfondo mágico que un niño normal no puede percibir, pero quien sabe de símbolos encuentra que Disney está creando una masonería para niños mundial y eso no cayó bien en muchos lugares del mundo.
En algunos países bloquearon los símbolos que no les parecieron y la serie perdió fuerza, pese a que tuvo aceptación porque tocó nichos que no debió hacer y menos tan a la ligera. El abuelo Stan es un gran maestro Shriner y a su vez un mago.
Pero falta ver el misterio de su muerte, el karma y que con Houdini, nada es lo que parece, ese es su mejor misterio.
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