
Por Manuel Gutiérrez
Fue un taxista ucraniano quién me hizo notar el punto al emplearlo circunstancialmente en Roma, y quién me ofreció pese a mi spanglish, el dato importante de lo que ocurre en Ucrania, en que la guerra comenzó en 2013.
Va el relato de lo que entendí: “ Lo que pasó en Ucrania, que verdaderamente fue el inicio de la guerra con Rusia, fue en 2013. En ese tiempo vivía yo en Kyiv, y tuvimos un candidato llamado Vikott Yanukovich, quién logró que la mayoría votara por él, porque prometió que Ucrania se uniría a la Unión Europea”.
“Ya en el poder Yanukovich comenzó a ser vasallo de Putin, algo parecido a lo que hace Viktor Orban de Hungría, y adicionalmente comenzó un gobierno de rateros, que robaban todo lo que podían.
Continuó el refugio ucraniano: “La intención de Yanukovich era gobernar con facilidad siendo un aliado de Putin, comprometido con Rusia en todo. Así que en lugar de unirnos a Europa, íbamos a ser parte de nuevo de Moscú”.
“Entonces se produjeron manifestaciones en contra del gobierno de Yanukovich, en que la gente denunciaba los delitos, y pidió que dejara el cargo. La respuesta de Yanukovich que creyó que se sostendría por su amistad con Rusia, fue de disparar a los manifestantes, es el movimiento que se conoce como Maidan, en que Ucrania se sacudió al gobierno títere.
“ A partir de entonces, se encumbró Zelensky que era un cómico de la televisión, y otras personas que están en el poder en Ucrania. Ante el fracaso de Yanucovich, Rusia hizo dos cosas: Ayudar a que algunos ricos con dinero de robos se fueran a ese país, y enseguida los nuevos políticos tomaron el camino de buscar que nos uniéramos a Europa”.
Finalmente me explicó: “ La consecuencia fue que nos separamos de la ambición rusa desde entonces, y creo que fue el inicio de la guerra. Yo emigré antes de la guerra, pero todos sabíamos que Putin iba a tomar venganza. Fue entonces cuando con su propaganda y sus medios comenzaron a decir que en Ucrania había tomado el poder un grupo de nazis, y desde entonces Putin habló de desnazificar a Ucrania, pero eso es mentira. En 2022, vino la operación Z para hacer limpieza étnica de Rusia en Ucrania y para borrarnos con nuestro idioma, democracia, gobierno, y modificaron todo para hacer pensar que Ucrania es parte de Rusia. Siempre hemos tenido una historia unida, pero cada país tiene su propósitos diferentes”.
Finalizó la charla, no sin antes reiterar que Orban el de Hungría, es un corrupto aliado de Putin, y que daña a Ucrania, que siempre busca ser parte de Europa.
La situación de Maidan, es sin duda una pieza clave para entender el proceso de la guerra de Ucrania, es decir un levantamiento popular reprimido por las armas de un gobierno títere de Rusia que buscó uncirlos a ese destino, en lugar de cumplir la promesa de ser parte de Europa.
Actualmente la UE y la OTAN tienen una enorme demanda de expansión de los países de Europa del Este, e incluso antes parte del imperio soviético. En el caso de los Balcanes, Macedonia, Montenegro, y hay muchas corrientes favorable a la Unión Europea, tanto en Croacia, como Bosnia en lo que era la Yugoslavia de Joseph Broz Tito, una país socialista de la esfera soviética, luego de la guerra.
Hay que agregar que Ucrania, juega desesperadamente la carta de unirse a Europa, como era su deseo desde antes del movimiento de Maidan. Yanukovich, tuvo una huida parecida a Causeuscu el dictador de Rumania en la era comunista. Es decir, abandonó la residencia oficial, quemando documentos y pretendiendo ocultar los desfalcos, en lo que de manera evidente quedó como una traición al sentimiento popular.
Los atractivos sobre Rusia, que tiene la UE, son la solidez económica, un mercado mejor, democracia, libertad, servicios asistenciales mejores, libertad de tránsito en toda Europa, lo que abre mejores posibilidades comerciales. Por ello Ucrania, espera librarse de que los republicanos y los trumpistas tomen el poder y saquen a los Estados Unidos totalmente de la oposición a Putin, lo que equivale a entregar a Ucrania para que sea tomada por Rusia de Putin.
Curiosmente en Milenio, el corresponsal del Mundo, Alberto Rojas hizo referencia una comedia de Zelensky en que cuando era el Derbez de por allá, hizo en el programa “El Servidor del Pueblo” una parodia de un deseo de todos los ucranianos: Es decir si personaje cómico llamado VasilyHoloboko, recibía la llamada telefónica de la UE en que le informaban que ya era parte su candidatura de ser aceptada para ser aliada de Europa.
Zelensky, curiosamente ya como presidente agobiado por la guerra, buscando para ser asesinado en todo el mundo por las fuerzas de inteligencia de Rusia, bajo orden de Putin, recibió la llamada de Charles Michel, en que se dieron grandes esperanzas de ser admitido en Europa y ser parte de la OTAN. Cosas de la vida, pero esta vez era real.
Contra todos los pronósticos, los ucranianos muchos de ellos se prepararon desde Maidan para la guerra próxima que todos esperaban. Hubo muchos que compraron rifles de alto poder y armas y suministros para resistirse. Lo cierto es que Ucrania estaba ocupada al cien por ciento por los rusos, pero la reacción popular y de las fuerzas armadas de Ucrania los echaron fuera.
Desde entonces 24 Febrero del 2022, Ucrania decidió seguir con el Maidan, y oponerse a volver a ser títere de Moscú. La ayuda inicial norteamericana, de los países europeos la condena mundial y las sanciones a Rusia, le permitieron mantenerse en pie, ya que la invasión y la propia guerra castigaron y lo sigue siendo, su infraestructura, su capacidad como estado viable, y su resistencia militar.
A pesar de tantas perdidas, de más de un 82% de las fuerzas neozaristas, de que no han ganado las batallas cruciales, aunque ya regresaron a Marinka, abandonada y evacuada por los defensores por falta de municiones, y armas adecuadas pero estas son las cifras de la invasión hasta diciembre del 2023, son las siguientes: 351,350 soldados y marinos rusos muertos en el frente, 5,832 tanques destruidos, carros de combate aniquilados, 10,856, cañones y piezas de artillería, 8246, sistemas de lanzamiento de cohetes múltiples, 936; sistemas de defensa antiaérea, 611, drones derribados 6368, jets y aviones de bombardeo derribados: 324; helicópteros, 324; misiles de crucero destruidos 1614; barcos de guerra destruidos, 22, dos de ellos cruceros lanzamisiles; submarinos 1, vehículos de transporte militar y de combustible, 10,967 ; equipos especiales (radares, comunicaciones, antenas: 1213.
Pues bien pese a estas cifras, la guerra está perdida. El dato es de CNN, la razón es que mientras las dictaduras aliadas de Rusia, tales como Irán, lo proveen de tanques, misiles y drones, Corea del Norte, le entrega municiones, artillería, blindados, y todo tipo de equipos, China recibe petróleo a cambio de armas, y todo tipo de abastecimientos industriales y militares, los Estados Unidos se ha paralizado en su Congreso, y los trumpistas niegan el apoyo a Ucrania, que de producirse la reelección de Donald Trump, los entregará amarrados a Rusia.
Pese a las cuantiosas pérdidas, Putin ha comprendido el momento de la guerra y lanza todas sus reservas, en los recientres ataques de drones, y misiles ha consumido 240 ataques en todo el territorio de Ucrania, que aunque replica en zonas rusas, incluso ciudades, no tiene comparación.
Putin, siente que pese a las derrotas y las pérdidas, está a punto de ahogar con miles de soldados a Ucrania, que ha resentido la falta de apoyo occidental. Mientras Putin sigue enviando oleadas sin fin de militares al matadero, lanza cada vez más hombres y recursos a la guerra, lo que debilitado a un ejército defensor que pese a su ventaja tecnológica y táctica, ha perdido ya la iniciativa de la ofensiva emprendida por falta de municiones.
Mientras Ucrania se detuvo antes de recuperar el 17% del territorio ocupado, ahora amenaza con quebrarse en todo el frente. Putin lo dijo: “Ucrania no produce casi nada hoy, todo viene de O Occidente, pero lo gratis se va a acabar algún día y parece que esto ya se les está acabando”.
Rusia está agregando nuevas armas como los cohetes Iskander, los Khinzal, hipersónicos, jugándose su resto en este momento crucial y subiendo las apuestas. Rusia tiene puntos débiles sensibles y entre sus pérdidas, huida de población, oposición a la guerra, sabe que por sostener el ataque con todo sobre Ucrania en estos días de enero del 2024, puede darle la victoria definitiva pese a no vencer en casi dos años de guerra a los invadidos. Todo el heroísmo de Ucrania, habrá sido inútil, y es probable un nuevo holocausto del siglo XXI en esa región.
Orban es como si fuera Putin dentro de la OTAN y ha bloqueado la ayuda de 60 mil millones de Europa para Ucrania, que no ocurrir, será el desmoronamiento de Ucrania totalmente. De no mediar una sorpresa de apoyo de los Estados Unidos, no conoce cuanto tiempo puede resistir el embate ruso Ucrania, pero en Febrero probablemente sufra el colapso total aunque luche hasta quemar el último cartucho.
Los dictadores movilizan recursos militares en apoyo de Rusia, en tanto las democracia se paralizan en debates facciosos que impiden una acción determinada. El pronóstico si cae Ucrania es que el nuevo frente será en las repúblicas bálticas como Estonia, Lituania, pero puede ser Polonia la que encuentre la nueva guerra en casa.
Para la OTAN y los Estados Unidos, con el nuevo frente de Gaza-Israel, será más costoso y tendrá que involucrarse directamente en la contención de Putin, que con sus nuevos amigos sabe que la audacia, favorece a los dictadores. Para marzo del 2024, el mundo verá una nueva crisis migratoria, humanitaria y una lucha catastrófica en la caída de Ucrania, prólogo de la siguente pesadilla. Ucrania espera un milagro.
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