Por Manuel Gutiérrez
Si entendemos que el tráfico de combustible genera utilidades ¿Qué sucede en el momento en que la exportación de gasolina, diésel, lubricantes, pasa a Cuba? Obvio generan un alto ingreso, aun cuando regalen o malbaraten gran parte de la remesa.
Un tema que molesta a la 4T, al propio Estado. Para evitar preguntas, crearon una sociedad anónima privada, y que por esa condición debe operar sin rendir cuentas, dado que, aunque es un bien público y un combustible de la nación, no puede ser requerida de informar lo que hacen con ese tráfico. La justificación fue que para donarle a Cuba gran parte de ese combustible, y no hacer enojar a los Estados Unidos, tenían que desligar a Pemex del asunto, y así crearon una empresa privada con recursos públicos, para que no castiguen al país por esa solidaridad con un gobierno enemigo del vecino del norte.
La receta perfecta para otro fenómeno de huachicol, sin transparencia. Solo que aquí se pretende disimular que los combustibles mexicanos se regalen a la quebrada isla de Cuba, y de paso permitir en la opacidad que los dineros pasen a unas manos a otras, generando un nuevo tipo de huachicol, propiciado por el Estado. Y más cuando no se quiere informar de sus manejos.
Porque si pretendes robar necesitas un talento superior para urdir grandes estafas, o lograr disponer de recursos públicos requiere tener el poder. ¿Quién tiene el poder en México? Los que urdieron las estafas de Segalmex y otras de grandes escalas que terminaron saliendo con el asunto del huachicol fiscal, adicionado al robo directo de las tuberías.
Veamos el panorama: la empresa pública, es decir, que se supone todos los mexicanos somos dueños, pero que no nos reporta beneficio alguno (solo a sus administradores).
Es decir, llenar el tanque gratis o percibir dinero derivado de las operaciones financieras de Pemex no nos llega nada a la ciudadanía común. Pemex sigue de mal en peor, como es costumbre, y aunque la presidenta Sheinbaum intente omitirlo, desviarlo o engañar a sus creyentes de la mañanera, el dato es que la producción de hidrocarburos cayó en 7.02% en el pasado mes de agosto, por debajo del alarde que se puso como meta de 1 millón 800 mil barriles de petróleo diarios, con solamente 1.3 millones, un descenso real de 8.16% en crudo.
Los recursos petroleros existentes están a la baja, a la par la tendencia a disminuir la producción de socios privados de Pemex, que sufrieron un 6.8% a la baja, según el diario La Jornada. Es decir, la presidenta justifica el regalo de combustible que representa un día de producción al mes de México en combustibles, estimando que no es tan grande la cifra… pero es una trampa de razonamiento, pretendiendo hacer sentir que es un solo pelo de gato lo que se destina a Cuba.
Pero si un barril de petróleo mezcla mexicana vale hoy dólares, porque el Olmeca cuesta 71.5 dólares, Maya en cambio está a 64.8 dólares por barril, cualquiera que sea la clase de petróleo que México regala con 1.8 millones de barriles, representa una cifra muy alta, más si se considera que lleva el sexenio anterior y el actual haciéndolo.
Si adicionalmente la operación justificada por causas ideológicas, de simpatía por el represor régimen socialista de Cuba, es sin duda una gran cantidad de dinero con la que bien podrían pagar la deuda de 14 mil millones de pesos contraída por el gobierno de la 4T con la industria farmacéutica, o reparar las destrozadas carreteras nacionales, hacer presas o grandes obras, o rescatar el sistema de salud, o el presupuesto para ciencia y tecnología, por decir algo.
México observa un absurdo comportamiento de país rico que puede darse el lujo de regalar sus recursos, —porque no tiene pobres, aunque los datos más recientes estiman en 55 millones, la mitad de la población de México en esa condición— y tenemos que socorrer a un gobierno detestable y antidemocrático por el amor a la causa socialista.
El año próximo Pemex requerirá del gobierno, como empresa pública, otra aportación de 14 mil millones de dólares (Diario Reforma), de los cuales se estima serán destinados al pago de requerimientos financieros por venta de deuda, lo que según Moody’s Ratings será un desembolso de 18 mil millones de dólares.
La deuda tiene que pagarse, así que el gobierno federal deberá nuevamente patrocinar a Pemex, el pozo de deuda sin fondo. Y de paso, el manejo de ese organismo en forma de sociedad anónima privada, con manejo de un recurso público, como es Gasolinas del Bienestar, S.A. de C.V., procederá a fortalecer nuevas fortunas de este tipo de “huachicol” legal, que el mismo gobierno mantiene a la sombra, y a la sombra se pueden llevar lo que gusten, lo que es una invitación al delito.
Un biombo, sin duda, una pantalla poco creíble, pero que opera en forma real contra México. Por tanto, Pemex se rehusó a dar a conocer (Diario El Imparcial) la acreditación de los pagos que supuestamente realizó Cuba, porque Gasolinas del Bienestar es un ente de derecho privado, constituido en forma mercantil, lo que la exime de entregar información relacionada con la transparencia y con las operaciones que realiza. Menos mal no lo hicieron secreto de seguridad nacional como hicieron con el Tren Maya y otras, o le impusieron una reserva de 60 años para abrir esta información (el segundo piso de la CDMX en vialidad). Lo cierto es que han dejado al pueblo sin información que no sea producida por el mismo gobierno.
Esto llevó a Ricardo Salinas Pliego, ahora líder opositor en México, a señalar que se están robando el dinero público, y que este lo está usando el gobierno de Claudia Sheinbaum para apoyar a la dictadura de Cuba, indicando que parte de ese dinero que regresa de Cuba se destina al partido Morena, para apoyar la causa comunista y fortalecer la dictadura en México.
La nueva e inservible Transparencia para el Pueblo, controlada por el gobierno de la 4T, no admitió la pregunta dirigida por el diario El Universal de México al respecto, amparándose en el artículo 117 de la Ley de Empresa Pública como fundamento para rechazar esa solicitud. Se ha especializado en responder de forma negativa a todo tipo de consulta, lo que evidencia un afán de secretismo y manejo en la sombra, ocultando lo que al final surge.
Eduardo Bohórquez, titular del organismo Transparencia Mexicana, organismo privado, indicó que la empresa gubernamental debe informar independientemente de su naturaleza jurídica, dado que esas operaciones quedan fuera del escrutinio ciudadano, hechas con dinero del erario.
En julio del 2023 y julio del 2025 se han entregado 17 mil barriles de petróleo y 23 mil barriles de combustibles a la isla, con un valor estimado de mil 300 millones de dólares, lo que equivale al 3.3% de las exportaciones totales de Pemex, destinadas a apuntalar una crisis irresoluble de la dictadura que originó Fidel Castro y que ha persistido por más de 60 años. ¿Qué podría pagar Claudia Sheinbaum con ese dineral?
Considerando tantas urgencias nacionales, como la ocasionada en Iztapalapa por el fuego de una pipa de gas, sin que la presidenta se diera por aludida para ayudar en ese desastre, que no ameritó que lo mencionara más que levemente, sin involucrarse en el problema, en que los ciudadanos tuvieron que cooperar con los hospitales de la zona para ayudar a los quemados, mientras, a cambio de nada, regalamos nuestros recursos a Cuba, una práctica continuada desde la era del PRI, realizada por Echeverría, López Portillo y continuada y amplificada por López Obrador, y a la que solamente Fox se atrevió a convertir en una operación comercial, lo que la redujo sensiblemente.
En breves lapsos, gobiernos anteriores lograron la autosuficiencia financiera de Pemex, incluso elevaron la producción, pero en realidad a nadie le interesa que el petróleo mexicano sea rentable, transparente en sus manejos. Y menos privatizarlo porque se acaba la mina de oro para hacer inmensas fortunas a los gobernantes en turno.
La existencia del huachicol y la oportunidad que se brinda para perpetuar la comisión de delitos con Gasolinas del Bienestar muestra que la presidencia actual prefiere tolerar la corrupción, no combatirla, más cuando se acerca a personajes cercanos al anterior presidente, que prefiere desviar y omite acusar por actos de los que fueron responsables; sin embargo, la mención es intolerable para el Señor de Palenque.
Los reportajes que se conocen, como el de “Vinieron por el petróleo, arrasaron con todo” en The New York Times, muestran cómo Pemex es el principal autor de derrames, contaminación y exterminio de flora y fauna en el sureste de México. La destrucción ecológica es una norma operativa no oficial de Pemex, que no hace otra cosa que publicitar que protege el medio ambiente, pero en realidad lo destruye.
Adicionalmente, al fomento de la oscuridad para proteger la corrupción, así el huachicol, en todas sus formas, nunca será vencido. El propio gobierno lo propicia, y esto es lo que buscaban al controlar el poder judicial, la transparencia anterior, blindar al Estado, a sus gobernantes para darles toda la impunidad en sus saqueos, distorsionando ahora hasta la Ley de Amparo, orientada con un fin eminentemente individual, para proteger al Estado cuando los ciudadanos afectados recurran a este derecho, que se perderá en el caos del nuevo poder judicial.
Pero hoy siempre protegerán a los funcionarios en turno y al gobierno y sus fines, y con ese reforzamiento hay que esperar más crecimiento del huachicol, dado que han mermado las defensas legales contra ese tráfico y contra otras ocurrencias delictivas. Los gobernantes son intocables.
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