Por Manuel Gutiérrez
Todo sonrisas, como en los buenos tiempos de líder de Morena, relacionado con el huachicol para pagar campañas, como la de Sinaloa, portando un Gucci Guinda, el secretario de Educación, Mario Delgado, llega a la alfombra roja para llevarse un premio Picadillo Circus a las más desafortunadas declaraciones mediáticas, y con todo el derecho se lleva uno a su casita (léase mansión tipo Abbey con múltiples habitaciones y cochera para 6 autos de los de verdad).
Vamos al motivo del premio: “¿Cuándo fue la última vez que le regalaste un libro a tu hija o hijo? Pues a partir de hoy ya no hay pretextos, porque a partir de hoy inicia el depósito de la beca Rita Cetina (pensé que era el apellido, Se-tira) a casi 10 millones de niños y niñas en las escuelas primarias públicas. 2 mil 500 pesos que les manda la Presidenta como apoyo para útiles, uniformes o, por qué no, un buen libro” (pensé en los textos de Elena Chávez, como El Rey del Cash o El Gran Corruptor, dedicados a la vida y obra de nuestro amado caudillo; pero si no, puede regalarles las obras completas de La Familia Burrón, del genial mexicano, iniciada en 1948 en ejemplares de cien páginas que valían 3 pesos, es decir, costaba 2 veces más que un cuento de Walt Disney o de Roy Rogers, pero era un espejo de nuestra vida nacional, de nuestras virtudes escasas y de nuestros abundantes defectos).
Bueno, sigamos con el premiado Mario Delgado: “Checa el calendario en nuestras redes sociales. Ya cayó el dinerito de la beca Rita Cetina. Ya cayó el dinero que manda la Presidenta”.
Qué ternura, por eso el premio. Este programa no podrá usarse con fines políticos porque es de la política social, pero le valió a Mario para ganar el premio y le faltó la advertencia.
Y peor aún, esto amerita, aunque no lo hará, que el INE de Taddei intervenga, “investigue”, “reúna pruebas”, ya que el anuncio cae dentro de la propaganda electoral, ajá. Claro que si “investigan” será absuelto, mira nomás de quién se habla.
Qué ternura y qué cochinito tan grandote tiene la Presidenta justo en el inicio de campañas, porque de 2,500 pesitos por 10 millones… vamos, ni Elon Musk poniéndose generoso. No dijo que era presupuesto del Bienestar, dijo que era lanita de su Presidenta… y eso es ponerse la medalla para lograr fines electorales, pero les apuesto un Gansito con figurita de Peanut a que ni con el VAR el árbitro INE dirá nada. Mario se lleva su Quetzalcóatl tipo sacacorchos como trofeo.
Pero no es el único, Picadillo Circus se engalana en premiar a un par de damas de alto nivel, sumamente fifís, la sangre azul de Puebla convertida en diputadas locales morenistas, la crema y nata (y moscas) de la excelencia y el pedigrí.
Nayeli Salvatori y Elvia Graciela Palomares Ramírez fueron las célebres declarantes contra la gran mayoría de carcamales que tiene el país, ya que la pirámide poblacional está dejando que los adultos mayores sean una gran mayoría. Vamos, los veteranos, los jubilados, los abuelos, los ancianos, las cabecitas de algodón que son tan queridas para la 4T y a las que se les destinan 6,400 pesos cada dos meses como símbolo del amor de la 4T por los venerables, quedaron por los suelos, ya que el par de fifís metidas en Morena la emprendieron contra los venerables que todavía respiramos. Esto ya preocupa si sumamos a la conductora de Televisa, Nadia de la Rosa, también poblana y ganadora de otra presea de Picadillo, de nacionalidad ecuatoriana, que también se subió al tren y que por ello fueron despedidas; dos de las figuras pero con declaraciones tonantes contra la generación del Vallejazo, la generación del 68, el asalto al cuartel de Madera, la guerrilla de verdad y otros movimientos revolucionarios que contribuyeron a la reforma política o que dejaron a la izquierda en la antesala del poder y que sobrevivimos al partido todopoderoso de entonces, que hacía mejor las cosas que el de ahora, con el mismo monopolio del poder.
“Huelen a baúl del recuerdo”. “Ya se están pudriendo”. El pódcast Descasadas naufragó.
Bueno, para que lo sepan: la tercera edad se baña, los hay higiénicos, usan desodorante y no salen sin sus gotas de Chanel No. 5, no siempre agua de colonia de Sanborns, que en lo personal me parece agradable y no es cara. La juventud es una brevísima etapa… la carne es débil y se deteriora más pronto de lo que creen.
Hoy Morena quiere que esas celebridades queden fuera del partido. ¿Pero es que en Morena no se dieron cuenta de que atrajeron a todo lo peor, a las ratas de cloaca del PRI, PAN y otros partidos siguiendo el embriagante aroma que despide el poder?
Esos partidos se depuraron porque los corruptos emigraron a donde hay dinero, poder y con ello facilidades para expropiarle el patrimonio a los ajenos (robar es suplido en el idioma de la 4T por expropiación, como despojo de casa propia; suena como “ocupación”, y descarrilamiento tampoco se usa, se usa “movilidad de trenes fuera de los rieles” para que nos entendamos).
Pero en Jalisco tenemos un candidato para premiar con el sacacorchos de Picadillo: el eminente empresario, millonario, exconvicto, candidato a Guadalajara —si no se cae en los pozos—, nada menos que Carlos Lomelí, que en euforia verbal hizo referencia a la barredora de Adán Augusto, es decir, que “van a barrer” con los opositores, obvio los otros inspirados que buscan el hueso en el asunto de Morena. Es bueno darle un premio a don Carlos Lomelí, que de menos gane algo en alguna ocasión… no se nos vaya a amargar. Además, le sigue yendo muy bien como proveedor de medicamentos de la 4T a niveles de millones, aunque no alcanzan a surtir las demandas, cancelaron claves y adicionalmente seguimos sin medicinas por todos lados, aunque presumen que Zoé gastó millones en equipos de radiografías y tomografías que esperamos sí funcionen, sí tengan los insumos necesarios y no sea solo publicidad electoral…
Otro premio va a la CDMX, no para Clara Brugada, que ya no halla rincón sobre el tema de los despojos inmobiliarios que su admirado caudillo prohijó cuando sumó las organizaciones de presión político-electorales y de administración de los suelos, cobro de plazas y rentas de espacios urbanos, los grupos como la Asociación Francisco Villa y tantos más que son buscados con fines de promoción del voto, pero luego nadie los soporta en sus agandalles —perdón, debo decir cambios de régimen de propiedad de lo privado a lo privado, no a lo social, nunca, jamás; eso solo existe en los programas del Bienestar—.
¿A poco Fernández Noroña tiene su mansión de 12 millones no registrada ni declarada, dice que la está pagando en abonitos fáciles y sencillitos, y ha puesto alguna de esas mansiones al servicio de las causas sociales? Me viene a la mente el recuerdo de la cesión de la mansión de Américas que el patriarca José Guadalupe Zuno donó a la Universidad de Guadalajara. Los de Morena no donan ni la hora… y resulta que la Presidenta donó 2500 x 10 millones, según Mario Delgado… Ya hasta flojera me da hacer la multiplicación…
Presea también sin declaraciones al sobreviviente Canal 11, que duró en manos de encapuchados —no, nada que ver con Marx Arriaga— de tomadores de instalaciones impidiendo las transmisiones. Al final ni lo veo, lo admito, pero sí lo tengo incluido. Solamente les tomó la solución 73 días.
Y otro premio Picadillo va a la FGR, para Ernestina Godoy, la nueva investigadora que ya la quisiera Scotland Yard, que sigue enredando más el procedimiento contra el preso político Ernesto Ruffo Appel. Ahora se cargaron a una ejecutiva de la empresa que no era en su totalidad de Ruffo: la señora Guadalupe Hernández Hinojosa, apoderada de Ingemar, S.A. de C.V., que ya goza de la hospitalidad que concede el gobierno mediante “testigos protegidos” en el penal del Altiplano. Hay que acabarse Somos México antes de la contienda electoral, a como se ve el trasiego de la legalidad. Total que haber encontrado a este grupo culpable cuando nadie se percató de las refinerías huachicoleras piratas que aparecen como hongos en Hidalgo, en Tamaulipas y otra en Veracruz, nos hace ver que Pemex tiene un hermano paralelo, no reconocido pero mucho más eficiente… Porque nadie ve los enormes recursos que implica el huachicol y que curiosamente no le adjudican a Ruffo, al que no le han hallado su refinería privada.
Pero Rubén Rocha Moya sigue siendo “inocente” sin carpeta o causa alguna en este país, pese a su directo involucramiento con los cárteles que causaron una interminable guerra en el país, o a la barredora de la victoria electoral que será la de Adán Augusto López, que por cierto tampoco se deja ver… Pero los premios terminaron, ya seguiremos con la función mientras mantenemos en reserva el de Claudia Sheinbaum, porque nos acusarán de favoritismo; pero ella semana a semana hace lo posible por llevarse todos los premios, lauros y aplausos en su mañanera. Creo que a Elena Chávez se le va el día en hacerle ediciones críticas y no le alcanza de tantas mentiras, absurdos y declaraciones como el que ya bajó la inflación… que genera la dama.
Pero ella es una categoría aparte. Nadie la iguala, pero ya se va a Brasil para ver cómo Petrobras sí logra tener ganancias… pero no tiene sindicato petrolero como el mexicano… ni hacen refinerías por latidos, augurios, consultas chamánicas y otras linduras que llevaron a crear con Rocío Nahle, que le dijo a AMLO exactamente lo que quería oír y que ella podía hacerlo realidad.
Por eso no podemos premiar a Claudia, hay que crearle una categoría mundialista especial, porque su capacidad y talento rebasan los más exigentes parámetros. El premio “Pinocho”, nariz extendida, se lo otorgamos en Picadillo Circus, porque no podemos perder su gracia ni su preferencia.
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