El artículo 74 de la Constitución Política del Estado de Jalisco asienta claramente qué se necesita para ser candidato a presidente municipal: ya no pueden ser ni el tal Hugo Luna, ni Alberto Esquer ni Juan Enrique Ibarra Pedroza, jefe de gabinete y secretarios de Despacho del gobernador Enrique Alfaro. Los que sí pueden remplazar a Ismael del Toro en la contienda son Clemente Castañeda, Verónica Delgadillo y Salvador Caro, por ejemplo, o cualquier otro diputado local o federal en funciones.
Para Pablo Lemus y María Elena Limón, las opciones que se manejan, sí tienen impedimentos en Movimiento Ciudadano pues se registraron para ser candidatos a diputados. Claro, sus abogados los pueden superar, pero no parecen ser ellos los indicados sino los tres legisladores: Clemente, Verónica y Salvador.
Faltan horas para que Enrique Alfaro dé el banderazo de salida a la campaña de un nacido para perder. A estas horas, elegir a un candidato a presidente confiable, ya está difícil. Primero se requiere que sea leal a la causa del alfarismo; segundo, que conozca al equipo; tercero, que lo conozcan en Guadalajara y pueda salir con libertad a hacer campaña.
Veremos qué pasa.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.







