Vaya, ya se esperaba que fuera el voraz y remedo del “Todas mías” —Hugo Luna Vázquez—, pero en versión muy diminutiva: Manuel Rodríguez Murillo, magistrado y ex presidente del Tribunal Electoral federal en Jalisco, “capaz de vender su alma al diablo —eso dicen algunos de sus allegados— para alcanzar sus metas, aunque tenga que traicionar a quien sea, como es su costumbre”, agregan fuentes cercanas al funcionario.
Hoy viernes 21 de noviembre de 2025, Milenio, en su columna de trascendidos La Tremenda Corte, exhibe al funcionario que no tiene saciedad. Leamos parte del trascendido:
“Que con 22 aspirantes registrados, la carrera por la Auditoría Superior del Estado de Jalisco promete: el actual, Jorge Alejandro Ortiz Ramírez, quiere repetir; José de Jesús Sosa López llega con su guía de auditoría bajo el brazo y experiencia federal; y para el remate, Jorge Arturo Ventura Alfaro, quien desde la oficina del presidente del Tribunal Electoral de Jalisco, Manuel Rodríguez Murillo, cambia los juzgados por las cuentas públicas, en un movimiento que mezcla la política con la fiscalización en una sola jugada.”
Aunque ganas no le faltaron —porque le hubiera gustado inscribirse— alguien de sus amigos debería decirle que está muy lejos de que le alcance y que “muchas gracias por participar”, pues esa caja de Pandora no puede quedar en manos de cualquier individuo.
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