
Por Manuel Gutiérrez.
Jesús Ramírez, el secretario de prensa de la presidencia, con el encargo desde la administración del Peje, de controlar información de prensa de la Presidencia, y marcar las políticas al respecto, por encima de Gobernación y quién junto a su jefe que dicen se refugió mejor en Cuba, en donde no hay extradición, por las acusaciones y cancelaciones de visas que afectan a los políticos mexicanos de la 4 Transformación, se encuentran en la mira de los Estados Unidos, no vaya a ser el Diablo, eso que se anda apareciendo.
No, no es por el huachicol. No por sus relaciones con el cartel de los Chapos, nada de eso, resulta que la presidencia de México en la era de López Obrador, jugó mal sus cartas geopolíticas y eso los ha vuelto personas de interés, un paso previo a declararlos enemigos, siervos de la Rusia Imperial de Putin, o algo por el estilo.
López marcó el estilo de la “neutralidad mexicana”. Mientras el mundo condenó con energía la invasión de Rusia a Ucrania, López se escudó en la no intervención en los asuntos de otros países, cuando las denuncias de represión de las protestas cubanas y de los venezolanos, nuevamente se cubrió con el manto de la neutralidad mexicana que representa omisión antihumanitaria.
Un ejemplo que ha sido la presidente Sheibaum, que ha seguido el mismo sesgo, que no se resigna a gobernar por su cuenta en una nueva política exterior que nos aleje de las dictaduras bananeras, de los gorilitas de la izquierda, que habla como si ellos fueran el pueblo, pero al que sólo saben reprimir. Esas amistades tienen consecuencias geopolíticas.
La historia está interesante, porque Jesús Ramírez, en cumplimiento de un doble juego político de López, optó por abrir a México a los intereses rusos. Nos convirtió en sede de la mayor concentración de espías de la FBS de Putin, checando desde aquí mucho de los Estados Unidos, y tejiendo fino con los políticos mexicanos, tan impresionables y susceptibles de ser influenciados.
El denunciante es el prestigiado columnista Raymundo Riva Palacio, que indicó en su tiempo, en una columna como Rusia convertía en campo de juego de los espías a México y ha sido el único, en denunciar la expansión del espionaje ruso en México, al aumentar en forma descomunal el personal de esa embajada, con agregados que no responden al intercambio económico o las relaciones amistosas de las instituciones. En ello también han involucrado al Ejército Mexicano, que los invita sobre todo en las fiestas de independencia, a desfilar y hermanarse, pero pueden proporcionar intercambios de diversos niveles.
Adicionalmente, propició y compró publicidad de Rusia Today, para meterla como propaganda de Putin, en los medios colectivos de transporte de la CDMX, cantaban la chilangos ya esta decían Nyet, ya se sabían los Boteros del Volga, cuando cantaban en lugar de la Chilanga Banda.
La embajadora de Ucrania en México, Oksana Dramarestka, por su parte intentó acercar a la nueva presidente, y al Peje, antes con Zelensky, pero fue rechazada. López la mandó por un tubo, al drenaje.
Oksana, ha intentado hacer sentir el valor de la posición de Ucrania en México, y en incesante labor visita universidades, partidos que la invitan, grupos sociales, para hacer presente el interés de Ucrania en México. Por lo menos no ha salido con cajas destempladas de sus acercamientos en la presidente Sheinbaum.
México quedó en fuera de lugar mundial ante un mundo que se movió en bloques. Vamos, no era para enviar a los Murciélagos (fuerzas especiales muy picudas de México) a Ucrania, pero de menos ser solidarios con la tragedia humanitaria, más porque la embajada lo requirió pero esos hermanos no interesas como los cofrades ideológicos.
Oksana, fue bien acogida por algunos empresarios mexicanos, pero sobre todo por la comunidad judía en México, que es solidaria con la causa de Ucrania, pero pese al origen judío de la Presidenta Sheinbaum, se maneja de conformidad a los hilos de la 4T de su fundador y caudillo vitalicio, en una dirección contraria, a la de sus raíces, que apenas a moderado con los primeros cien días de Trump, obligada por las circunstancias ha corregido algo.
Es decir, en México se han expandido las operaciones lógicamente de potencias extranjeras, no solo las de Rusia.
China ya tiene muchos intereses económicos y también le resulta importante pulsar el rumbo del país. Mossad, no está ausente obviamente, es muy activo, lo mismo que la CIA, y podemos sumar servicios de naciones europeas, destancandose el servicio de su majestad, el MI5, incluso de los países tales como Cuba, Nicaragua o Venezuela, que jalan la cuerda para su lado, sumándose al bloque de Putin y también tienen sus cuerpos de inteligencia.
Obviamente, Ucrania tenía que percatarse del doble juego mexicano que por fin a a regañadientes, hizo una condena de invasión rusa en la ONU, para guardar las apariencias ya muy tarde y para cumplir el expediente, mientras pagaba a Rusia Today. Pero ahora tenemos un nuevo embajador de los Estados Unidos, Ronald Johson, que no pretende ser amistoso con la 4T como lo era Ken Salazar, que cuando criticó la 4T perdió el derecho de picaporte y le cerraron el acceso solo por vía de Relaciones Exteriores.
Las invitaciones cordiales a las fuerzas armadas rusas para las fiestas de indendepencia, tampoco fueron ignoradas. Pero la administración Biden, se limitaba a observar. La de Trumpes otro asunto.
Los políticos morenistas que se han ligado a intereses perversos sea en el huachicol, con carteles narcoterroristas,ahora se muestran inquietos por la pérdida de la visa, comouna medida de presión que pudo causar la huida del caudillo a la isla de Cuba, pero también lleva una cuenta de los deslices geopolíticos.
Los que crean que ser embajador, caso de los mexicanos en países de Europa, son puro glamour, cortes de listón, y cenas de gala, es decir una fiesta que da tiempo para que algunos hasta se dediquen a hacer libros, con fortuna como los hizo Octavio Paz, comisionado en la India, así como Japón, y Francia Premio Nobel de Literatura.
Vamos, hubo gente brillante en el servicio exterior mexicano, de elevada cultura, y en la neutralidad buscar iniciativas para la paz y el derecho, como se logró con Alfonso García Robles, como Premio Nobel, México busco la desmilitarización nuclear, el control de armas atómicas y creo un memorable tratado sin demagogias, el de Tlatelolco, en una tradición de respetabilidad y reconocimiento a los diplomáticos mexicanos, lejos de posiciones ideológicas a modo, o de afectar la soberanía. Juan Ramón de la Fuente, por otro lado es un Secretario de Relaciones Exteriores, pero los cambios indican que requieren ajustes en México.
Pero una embajada en guerra y necesitando toda clase de apoyos, se mueve de otra manera. Por tanto, la categoría de Jesús Ramírez, según dice el columnista Riva Palacio, es de “persona de interés” lo que significa bajo vigilancia, escrutinio y que eventualmente puede ser declarada no grata o se le pueden revelar sus secretos, por parte de los Estados Unidos, no por parte de Ucrania.
Los regalitos de combustible a la dictadura cubana, tampoco abonaron en simpatías para los observadores dirigentes militares y de inteligencia de los Estados Unidos. Establecieron que existe una falsa neutralidad, y una marcada complicidad, pasando por encima de los derechos humanos de los pueblos oprimidos.
López creyó que con su jueguito podría lavarse las manos, quedar bien con Dios y con el Diablo y geopolíticamente no trascendería sus simpatías pro rusas derivadas del bolchevismo de sus años de izquierda inicial, antes de desarrollar su modelo populista, que exacerbó las confusiones de un gobierno que se militarizó, que acaparó el poder e impuso el presidencialismo, mientras decía que daba libertad al pueblo, más cercano al modelo fascista de control de todo como corporativismo.
Mal punto, pero si en un mundo de bloques, muy definidos y en que Trump no podrá quedarse como amigo de Rusia o China, lo que sería un absurdo absoluto, acomodarse en el lugar equivocado para México.
Trump tendrá que asumir que el papel de los Estados Unidos, no es simplemente ahorrar dinero en gastos del PIB a los aliados, sino que representa el sustento vertebral del sostenimiento de las formas democráticas, y de las libertades occidentales, puestas en jaque por el nuevo eje imperial de China-Rusia y algunos anexos.
Este tipo de señalamiento, que se toma muy en serio, viene a sumarse a otros esfuerzos críticos por establecer el nexo entre el gobierno de la 4T y el crimen organizado, en financiamientos, solidaridad o impunidad y el huachicol, es parte de ello con un volumen de 500 mil millones de pesos mexicanos, muy por encima de las que ahora se ven infantiles, la estafa maestra del pasado. En corrupción nada ha llegado tan lejos como la 4T.
Si el Marinagate, y otros episodios alarman, el de Jesús, sumado a la ingobernabilidad, por la violencia en el Estado de México, con cercanos colaboradores de Clara Brugada, Tabasco, en Veracruz, en Sinaloa, en Jalisco, niveles de jaque al gobierno y sus instituciones, pueden sumarse ahora los devaneos de un presidente que se creyó astuto y que podía con sus mentiras engañar a los países extranjeros, que suelen estar mejor informados que los nuestros.
La moraleja de la historia es simple: Sustenta tus actos conla verdad y como la pretendida neutralidad, hazla real, incluso contra los países que no se atreven a criticar, por solidaridad ideológica, en forma congruente. La verdad es un buena defensa.
No manejar una vara con Ecuador, con Panamá, con Argentina, y otra llena de favores gratuitos, con los hermanos cubanos, o venezolanos, que gozan del mito derevoluciónes siniestras, fracasadas y hacen fraudes electorales.
Es decir, los actos del gobierno mexicano son auscultados con precisión desde el extranjero y desde nuestro propio suelo. No es posible creer que se les puede engañar, la aparente pasividad de Biden, fue mal interpretada, no todos cayeron rendidos con la verborrea del hombre de las 84 mentiras por mañanera.
La narrativa en el extranjero no tiene la fuerza impositiva que se impone a nivel nacional, los hechos son lo determinantes y los representantes internacionales van a la raíz de los asuntos. Los siervos de Putin, deben ser responsables de sus actos, no todo el país.
Los delirantes de la ideología como Paco Ignacio Taibo, Gerardo Noroña, y otros generan posiciones incómodas a las relaciones diplomáticas, los pronunciamientos deben hacerse por los expertos, no por irresponsables.
México debe revisar su accionar en relaciones exterioresobservar con quiénes se junta y para qué, y volver al camino que le diera en el pasado tantos reconocimientos por su labor desinteresada, influyendo en la diplomacia con inteligencia y cultura, sin tener misiles, pero si pensadores de alto nivel y un humanismo que no distinguía colores.
Adicionalmente, espero que tengan bajo control a losagregados de las embajadas extranjeras, que lógico, observan en dónde no deben, recuerdo los tiempos de Fernando Gutiérrez Barrios, que fue capaz de aplacar a Fidel Castro y al Che, y dejarlos salir por Tuxpan a su travesía en el Granma, para iniciar la revolución, luego de alguna nalgada, pero les mostraban autoridad en México.
Gutiérrez Barrios, con deportaciones y condenas públicas ydiplomáticas, expulsaba elementos no gratos al país, como ocurrió con la embajada de Corea del Norte, relacionada con el movimiento guerrillero MAR y el guerrillero Fabricio Souza, lo que ocasionó una suspensión prolongada de relaciones en la era de Echeverría.
Por ahora, ese rubro se suma a las responsabilidades de Omar García Hartfuch, porque aunque Audomaro Martínez, de Tabasco, amigo muy personal del Peje, fue relevado del Centro Nacional de Inteligencia, el que mueve los hilos es Omar y de ese cargo responde el Maestro Francisco Almazán Barocio, pero los resultados de los procesos internos recientes muestran una labor más certera.
Eso nunca lo tuvo López Obrador ni Jesús Ramírez, que actuaron en forma torpe, creyéndose listos como siervos de la nación rusa, con sus propios datos erróneos por ello son “sujetos de interés” y habrá que ver al nuevo embajador por su alta especialidad en asuntos de inteligencia, Ronald D. Johnson, que contribuyó al control social que logro Bukele, y su conocimientos de seguridad seguramente ampliarán el campo de colaboración bilateral, en muchos temas, que se atragantó previamente por la divulgación de fotos de soldados estadounidenses en México y la presidente ya no encontraba que decir.
Como sea, Claudia Sheinbaum tendrá que definir una relación exitosa, y diferente a lo que hizo su anterior mentor presidencial es una hora más delicada y no admite ambivalencias.
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