
Por Manuel Gutiérrez
Paso una semana más de guerra, sin novedad en el frente. Sigue Ucrania con su avance, Rusia consumó la anexión al estilo Hitler de las zonas de Ucrania en que cuenta con gente originaria pero el procedimiento de elección resultó manipulado, por lo que nadie en el mundo le ha dado reconocimiento salvo la propia Rusia.
Mientras algunos informes llegan con el ominoso anuncio de escuadras de aviones con armas nucleares para aplicarse en el frente o contra Ucrania, y los ataques contra la población civil no cesan, con más víctimas sin justificación del impulso bélico. Sencillamente la mentalidad rusa es de destruir, conseguir el botín y masacrar a la población. Eso no ha tenido variantes.
En la semana tampoco se dio novedad alguna que mereciera la atención salvo la descalificación de la anexión y las declaraciones del Embajador de Ucrania que vaticinan que Putin terminará como Hitler.
La oposición en Rusia no ha cesado, tampoco ha logrado exponerse más a la represión implacable contra los manifestantes por la paz. La censura en los medios, tampoco ha disminuido, Rusia vende su versión obligatoria, su manipulación del procedimiento en que resulta culpable la criminal Ucrania.
Tampoco por tanto hay novedad. Pero en la guerra la noticia de la pérdida de la vida es tan importante como lo hizo ver Henrich Maria Remaque, con su obra “Sin novedad en el frente” que describe la estancada guerra de trincheras y posiciones fijas que en un desgaste que afectaban a las potencias enfrentadas en la primera guerra mundial.
Luego de una descripción de los dolores y sufrimientos del conflicto el final llega en un día maravilloso, soleado, en que se anuncia el regreso de la primavera, y la vida retorna pese la guerra, pero para quiénes sobrevivan. Una mariposa volaba encima de un casco de metal agugerado, entre racimos de alambres de puás…en el árido y yermo terreno de la desolación.
Dejemos la literatura.
El problema en tanto sigue los gasoductos caso del Nordstrom, sufrieron ataque que ocasionaron la fuga de cientos de toneladas que contaminaron la naturaleza, y que ya no llegaron a su destino, en que en Alemania y Hungria, hacen mucha falta. La idea es interpretada como que al faltar el gas, los estadounidenses se quedarán con la gran tajada de surtir a Europa.
La idea de aprovecharse de la circunstancia de la guerra no es nueva, pero tampoco resulta atractiva porque de ser un sabotaje occidental afectaría la alianza si se determina al responsable. Y no se puede llevar adelante sin la confianza y perder la de Alemania sería comprometer todo el éxito de la campaña, la alianza tiene que prevalecer porque si se usa el armamento nuclear incluso a nivel táctico, se abrirá un camino dantesco y sin retorno.
Los autores del sabotaje saben que en ocasiones lo importante es procurar que parezca que otro es el culpable. Y en este caso, los deseos bélicos de los Estados Unidos, no son precisamente escalar el conflicto, aunque su apoyo financiero y militar siga corriendo para Ucrania, intervenir resultaría de un daño enorme en el panorama político.
La idea de un pacto Ruso-Ucranio, es absurda por la sencilla razón que nunca en toda su historia Rusia ha sabido cumplirlos. El pacto de Acero, entre Stalin y Hitler era una carrera disimulada para adquirir pertrechos y asegurar más divisiones que hicieran impensable la derrota.
Hitler sabia que el crecimiento exponencial de soldados rusos lo desbordaría por eso optó la invasión con el invierno a la vista, con una guerra occidental sin terminar y la batalla de Inglaterra perdida. Darles más tiempo hubiera sido tener la guerra desde el inicio en casa.
El apaciguamiento servirá solamente para que en forma acelerada Rusia mejore su capacidad de combate deteriorada seriamente. Entrar en conversaciones de paz, con territorios anexados por el plebiscito amañado, es inadmisible para Ucrania que va por todo su territorio.
El presidente Zelenky en tanto confirmó que los rusos perdieron la ciudad de Lyman, en la zona de Donetsk, otro anuncio victorioso a la par que la daga de la semana, fue el ataque con 16 misiles al convoy humanitario con saldo de 23 muertos y 37 heridos. No fue error de guerra, fue intencional, como lo han sido todos los ataque que sufre la población civil.
Mientras Biden busca nuevas sanciones económicas que afecten más a Rusia de lo que está en una crisis financiera, como resultado de la provocativa anexión de territorios.
El costo de frenar el imperialismo ruso lo paga con vidas Ucrania que develó el verdadero rostro de la hermandad practicada desde los soviets, y desde antes en el zarismo. Un rostro falso supeditado a la intervención, a la manipulación y a la disposición de los recursos para el sistema central. Si los rusos son peones, los adheridos son totalmente desechables para el juego de guerra.
La constante histórica ha sido sobrestimar el potencial del ejército ruso, pero igual que siempre resulta un David que derriba al colosal Goliath, pero de que cuesta y mucho, no cabe la duda. Pero todo transcurre Sin Novedad en el Frente, como dijo Remaque, acepto porque era el día de la muerte de su protagonista y en el caso los muertos los pone Ucrania y los paga la osadía rusa.
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