Staff A Fondo.- La prepotencia del presidente municipal de Guadalajara, Pablo Lemus ya está en tribunales como ha dicho la parte agraviada, quien ve con asombro como el voraz gobernante de la capital de Jalisco se quiso pasar por su pequeño arco de las piernas la suspensión de un juez y ya fue acusado de desacato porque quiere comprar a sobreprecio criminal las patrullas con las que quiere equipar al ayuntamiento.
Le ha ayudado a este desacato y falsificación de documentos y/o hechos, Rafael Martínez, hermano de la anterior esposa del gobernador Enrique Alfaro, el gran gestor jurídico de este sexenio esta vez en contubernio con el presidente del Tribunal de Justicia Administrativa.
A Rafael Martínez lo ligan diversos abogados y medios de comunicación con nuevos y viejos magistrados y es el cerebro -no se ría, así se dice- jurídico de Enrique Alfaro y de Pablo Lemus en sus principales contiendas jurídicas.
Ahora sí que están metidos todos en un penoso juicio por desacato y falsificación en el expediente 4524/21.
Rafael Martínez es una especie de Julio Scherer Ibarra del gobierno federal a quien cesó de la Consejería Jurídica del Gobierno Federal el presidente Andrés Manuel López Obrador y ahora investiga la FGR. Rafael Martínez también es una especie del Roberto López Lara -ex secretario general de gobierno de Aristóteles Sandoval- del anterior sexenio, quien tuvo un despacho próspero que representaba jugosas partes litigando asuntos desde el poder, lo cual ‘no falla’.
El caso comentado es sencillo: el 14 de diciembre se presentó juicio de nulidad: el 15 se demandó la aplicación de medidas cautelares; ese 15 se dictaron, y el 16 se notificó al ayuntamiento de Guadalajara de las acciones litigiosas de la empresa Solar AutoRentas S.A. de C.V. pero se hizo como que la virgen le hablaba y las ignoró, ¡viniendo de un juez!
Lo más grave es que tanto Pablo Lemus, como Rafael Martínez y el responsable jurídico del ayuntamiento, falsificaron todo un expediente, el 4524/21 que fue asignado por la Sala Superior a la IV Sala, sabiendo que el único expediente original, con firmas auténticas, lo resolvió constitucionalmente el Tribunal asignado a la IV Sala.

Pablo Lemus Navarro, alcalde de Guadalajara, lo acusan de desacato…
Con esa falsificación, el ayuntamiento que gobierna -no se ría, así se le dice al hecho- Pablo Lemus, pudo licitar una compra de vehículos a sus socios y cuñados; amenazó públicamente y en privado al Magistrado Armando García Estrada con meterlo a la cárcel. Al magistrado le puso en riesgo su vida, por actuar apegado a la ley.
Para la prepotencia de Pablo Lemus, la falsificación de Documentos Públicos cometida es asunto cotidiano, pero se trata de un delito grave. Así se gobierna en Guadalajara y Zapopan Jalisco y eso lo sabe ya todo el país porque la noticia se ha difundido en medios nacionales conocidos por casi todos.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.








2 Comments
Revisen por favor los asuntos del Magistrado que dicen corre peligro por aplicar la ley. Independiente al asunto político para el que fue contratado este medio, no se puede.tener respeto a un magistrado cuando los asuntos de.licitaciones casualmente son acordados de un día para.otro y los demás expedientes (miles por año) no se acuerden en tiempo y forma.
se siguen sintiendo “”intocables “”
tardará pero caerán””