
Por Manuel Gutiérrez
Un frente de 1,200 kilómetros, en un invierno congelado de 17 a más bajo cero, y bajo la presión de 700 misiles, drones suicidas, drones de bombardeo, nuevos proyectiles y hasta la sospecha de ICBM hechos en Corea del Norte, que siguen matando civiles y destruyendo las ciudades todos tamaños en Ucrania.
Pero la inoperancia de las fuerzas putinescas, deja ver grandes debilidades. La pérdida de 3 aviones de bombardeo Su 34, causó que se impidiera el uso de aviación en la zona de Crimea, que está amenazada, al igual que Sebastopol, al tiempo que se mantienen inmóviles las trincheras de invierno.
Ucrania, y hasta militares de Brigadas Blindadas lo han declaro de la BBC, sabe que la guerra se puede ganar en este año, se requieren 120 mil millones de dólares, de presuesto anual, armas de más alcance, y profundidad para castigar zonas de Rusia, y aviones que no llegan, tales como loa F-16 que no aparecen por ninguna parte y que son necesarios para neutralizar los nuevos misiles de crucero, serie S que está empleando Rusia en el castigo a las ciudades de Ucrania.
Si bien Rusia ocupó nuevas posiciones para amenazar Advivka, no ha podido resolver en su favor la situación, tampoco en Bajmut, que siguen siendo puntos que logra tomar. El momento es pues determinante para saber si la guerra continuará. De hecho Ucrania, sabe que demasiados muertos son el verdadero sostén de su causa: No puede retirarse, negociar y olvidarlos, es demasiado dolor, mucha sangre y muchos crímenes de guerra, que hacen irreconciliable el que Rusia pueda aspirar a volver a influir en Ucrania.
Pese a los cambios sufridos en Moldavia, por las elecciones y que Fico es otro admirador de Putin, Polonia ha reconsiderado su situación, y ofrece de nueva cuenta abrir el arsenal, con los nuevo como los cañones autopropulsados K9, que compró en Corea del Sur, así como municiones y aperturas en los bloqueos de camiones de Ucrania, que obtuvieron una concesión pan-europea, y que según los camioneros polacos, afectaba sus intereses.
El apoyo Europeo no ha disminuido pero la resolución de la guerra, no está en el heroísmo o el sacrificio del pueblo de Ucrania, que sin duda cuenta, pero la necesidad está en dinero, armas, municiones y disponer de medio millón más de soldados, y armas no limitadas a defensas antiaéreas, sino ofensivas, que puedan dañar el interior de Rusia.
Napoleón decía que las guerras se ganan con dinero. Si Ucrania quiere ganar esta sabe lo necesita y por ello Zelensky espera que de Europa y Estados Unidos llegue el recurso necesario para buscar una solución exitosa, truncar la ayuda actualmente haría perder lo invertido y que ha costado esta guerra estimada en 55 mil millones de euros, más las bajas de todo tipo.
El bombardeo es tremendo, y las defensas de Ucrania neutralizaron de 58, 17 proyectiles iránies. Inglaterra sufrió el castigo de las V-1 y V-2 cuando la Luftwaffe fue inoperante para operar en contra de la isla.
Pero la victoria se dio con la acumulación de tropas de todas partes, que convirtieron en un gigantesco arsenal norteamericano a Inglaterra, que hicieron inevitable la victoria, aunque Hitler apostaba a las nuevas armas, que llegaron tarde, mal terminadas o en número insuficiente, y que no fueron la solución del Reich, al que no pretendieron negociar otra cosa que su rendición total y la muerte de Hitler.
El caso de Ucrania es el mismo de Inglaterra, con la salvedad que las vidas las pone ese país, para proteger la Europa, lo cual es un costo realmente bajo, pese a los millones que pueda costar.
Una guerra que no pase de tus fronteras, un enemigo insaciable que se contenga con un muro humano de otro pueblo como este caso el de Ucrania, hacen ver que la oferta geopolítica de Zelensky, como una ganga, más cuando el Mar Rojo, se ha convertido en inseguro y los barcos rodearan desde el Cabo Buena Esperanza, para evitar el paso de Suez, que se convierte en un adorno.
La vía Itsmica en México, de rebote se convierte en un atractivo geopolítico en el juego de las potencias, lo que precisamente temieron gobernantes del pasado por eso no lo hicieron hasta con Porfirio Díaz. México debe meditar cuidadosamente su política exterior.
A la par Corea del Norte disparó como ensayo y acalambre doscientos misiles al mar al punto exacto de los límites territoriales con Corea del Sur, asustando a Japón y otros vecinos, y las municiones de Norcorea están castigando a Ucrania alimentado los cañones de Rusia.
La confrontación de colosos ya está, entre Rusia, China, Corea del Norte, Irán, (India) más los gobiernos latinoamericanos títeres y dictatoriales de Venezuela, Cuba y Nicaragua, a los que dan armas Rusia, aviones, tanques, doctrina y entrenamiento, y a los que apelará si faltan reclutas o pedirá la solidaridad internacional, no son potencias, pero si son capaces de presentarse en la batalla con el viejo discurso anti imperalista, aunque sean por el neozarismo, imperialismo putiniano.
En dos puntos, Ucrania, Israel -El Mar Rojo; definitivamente, lo más viable es enfrentar la amenaza en un país ya destruido por la guerra, caso de Ucrania, y con dos años de resistencia y supervivencia, porque aunque Israel masacra civiles, daña con su poderío militar, sufre el jaque que representan Irán e Irak, Siria, entre otros sufriendo represalias de Hamas o la Jihad Islámica, que significa “esfuerzo o lucha” un grado menos que la guerra santa, en ataques esporádicos a bases de Israel, pero que no han cesado y el caso del Mar Rojo, pese a los bombarderos de los Estados Unidos.
Hasta para exterminar se han tardado en Israel, lo cual demuestra que nada es fácil, y le piden a Ucrania una blitzkrieg fulminante, sin una nube de Leopards, ni aviones, ni misiles…
Israel tiene bajas, no tan cuantiosas, ni menos en civiles, pero las tiene porque es la guerra. Y eso los ha llevado a emparejar la ayuda de Irán, en Ucrania, misma guerra, diferente escenario y lejos de casa y tienen que aportar más equipos.
Gaza fue una jugada genial de Putin, que supo aprovechar y lanzar su resto contra Ucrania, en este invierno dividiendo la atención mundial, cuando el gran partido ya comenzó.
Sin duda, perder en Ucrania, sería como perder Inglaterra, sin la cual en la IIWW hubiera sido imposible el Día D, nada del frente occidental que reclamaba Stalin, asediado por los nazis, ni los bombardeos estratégicos y el menos el flujo naval de guerra y suministros, que mantuvo viva a Rusia de Stalin, con los convoyes a Murmansk, una historia de la lucha naval del Atlántico Norte, que pinta Tom Hanks, en “Greyhound” para los que necesitan imágenes de lo ocurrido.
La guerra se hubiera prolongado unos dos años adicionales, de los 5 que tuvo de duración y plantearía otra historia, simplemente hasta hubieran podido perderla hipotéticamente o hubiera sido de empleo nuclear, aunque nunca quisieron negociar con Hitler, nada. Esa firmeza se ocupa ante Putin.
Si eres pragmático, eliges la guerra de menos costo, y lejos de casa. Ucrania es la ganga.
Ucrania no es una isla, pero desde el alzamiento de Madian, aceptó la gente el reto de jugar por su propio destino ante Rusia, sabían lo que les esperaba, luego de la mortandad de hambre de 1932, con 7 millones de muertos, (Holomodor) el racionamiento de la Ley dos espigas un genocidio estalinista eso costo en Ucrania.
Resistir Ucrania ha sido parte de su identidad, de su pasado, y de su presente y futuro, no ha sido ni la primera, ni la última vez en su historia que se la juega, -mejor que morir de hambre, y han muerto menos en la guerra, que en el Holomodor- ante los poderes vecinos y demasiados muertos no permiten soñar en rendición, hasta Selenzky, que paso de comediante judío a serio estadista en guerra, lo entiende y por eso persevera sin rendirse.
Salvo un colapso total que generaría un progrom de exterminio en gran escala en este siglo XXI ante la impasibilidad de los aliados Europa y Estados Unidos, porque Rusia borra toda identidad en Ucrania, idioma, cultura, e historia y a seguir a otro episodio más cercano de Europa y más peligro para Estados Unidos.
Otro escenario serían los países bálticos y Polonia, que representarían una amenaza intolerable, si es que como dice Biden, se tiene que detener a Putin, si no hacen en Ucrania, posteriormente será más caro de lo creen y con costos políticos y humanos que les va costar admitir.
Por ello Japón, se siente la presión de Norcorea, y de China, no duda en aportar su esfuerzo. Lo entienden en Europa… ¿Pero lo entenderán los republicanos e incluso del desfasado de Trump? que puede sepultar a Europa del Este y meter a los Estados Unidos en una guerra que no quieren ni en sueños, pero de la que no podrán escapar, en forma inevitable y con muertos estadounidenses que es dónde más les duele.
O ser pasivos y reaccionar cuando el jaque mate de las potencias dictatoriales más audaces, sea imposible de sacudir y más caro en todo.
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