A Fondo Jalisco
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En la Mira Manuel Gutiérrez García

Una encrucijada llamada Polonia


Por Manuel Gutiérrez

El misil antiaéreo que cayó y cobró dos víctimas en Polonia abrió un portal a la guerra, que fue cerrado por la sensatez de la OTAN, que evitó que el incidente abriera el camino a la ampliación de guerra, ahora si a escala mundial. Ucrania acusó a Rusia y viceversa. Polonia aceptó el dictamen del accidente de guerra.

La OTAN concluyó con el dictamen pericial que el misil era antiaéreo, no de bombardeo, de carga de ataque  y se desvió de su trayectoria, porque en la semana se produjo el bombardeo de 100 misiles crucero de parte de Rusia contra Ucrania que lanzó todo lo que pudo para derribar los misiles atacantes. La culpabilidad sin embargo se tradujo no para Ucrania, verdadero aliado de Polonia, sino a Rusia por causar la invasión.

Polonia es una encrucijada. Con frontera con Ucrania, con en la parte de Kaliningrado, Rusia, Bielorusia, firme aliada de Putin, de Alemania, Checoslovaquia, Lituania, y por el lado europeo con Alemania, Eslovaquia y la República Checa, es una bisagra como dicen ahora, abre para ambos lados y ha tenido una historia que deja pequeña la batalla de los cinco ejércitos del Señor de los Anillos.

Corre una leyenda que hubo hace más de un milenio, tres hermanos, uno de ellos Lech, fundó Polonia, Czech, se fue al sur y fundó Checoslovaquia,  y el tercero Rus, al oriente dio lugar a Rusia. La historia del reino polaco arranca en el año 1025 en la edad media, ya todo con registros históricos, con diversos monarcas, incluso con la conversión al catolicismo, Polonia se alió con la Orden de los Caballeros Teutónicos, que fueron los precursores en invadir a Rusia, enfrentado a todo lo que viniera de Oriente.

Polonia tuvo momentos en que Ucrania formaba parte de su reino, como en el reinado de Miecislao. Desde 1346 contaban con una universidad la de Cracovia, y tuvieron grandes momentos bajo el rey Casimiro Wielki, de la dinastía Piast, fundadora, por momentos Lituania también era Polonia.

La idea era que los Teutones en el siglo XIV, ayudaran a someter a los nobles rebeldes que perseveraban en el culto nórdico, pero la injerencia tuvo un costo y finalmente Polonia tuvo que luchar contra los de la Orden Teutónica en la batalla de Grunwald, la Orden terminó en 1525 reconoció la realeza polaca, los Teutones,  cuyas marcas todavía fueron encontradas en la segunda guerra en la invasión de Alemania a la URSS por los antropólogos nazis como un antecedente natural de su invasión en la segunda guerra.

Polonia en 1569 se unió a Lituania, con el mandato de la dinastía Jogalia, con un pueblo hermano,  en un gran Ducado, con momentos brillantes bajo el reinado de Segismundo,Polonia, en el siglo XVII fue el baluarte de Europa para contener al Zar, a Suecia, y al imperio Otomano (turcos) incluso invadió Rusia exitosamente, 1605-1618 ocupando a este país hasta el alzamiento patriótico de Rusia en que rechazaron a los polacos. Pero en 1725 vino el desastre total con Polonia repartida entre el Imperio Austro-Hungaro, Prusia y Rusia, la borraron del mapa.

Posteriormente la zona cosaca de Crimea, se rebeló ante Polonia, y pidió la protección del Zar para Ucrania, que se separa del reino polaco. Polonia soportó la guerra contra los Turcos impidiendo que amenazarán a Europa Central, en el sur del Danubio. Era el muro de la cristiandad.

Polonia renació empezando el siglo XX, con el líder Jozef Pilsudki logra nuevamente un estado independiente pero acosado por la vecindad con Ucrania que se independizó. Pero la naciente revolución bolchevique puso en jaque mate a Polonia, con apoyo de Kiev. Para hacer Polonia bolchevique en 1920 y el Ejército Rojo estuvo a punto de tomar Varsovia, pero la guerra dio una sorpresa y derrotaron a los soviets de Lenin.

Esa fue la batalla del río Niemen, y vino la Paz de Riga sostenida en acuerdos y alfileres. Ucraniae tuvo conflictos nuevos contra Checos y Lituanos. La historia de Polonia era de mil años de guerra, siglos de desaparición, pero Polonia regresa de nuevo. Su factor de cohesión fue el catolicismo y su identidad eslava. Pero finalmente pasó a ser parte de Europa.


Polonia animada por Inglaterra y Francia entró en guerra con Alemania que la invadió, enfrentando el siglo XX contra el siglo XVIII, es decir tanques panzer contra caballerías con sables. El final del solicitado corredor de Danzing, una población teutona, fue la invasión, Alemania tomó Varsovia, pero Rusia se unió a la guerra avanzó por el pacto de Acero Ribbentrop-Molotov, repartiéndose a Polonia que nunca se rindió y tampoco fue favorecida con la ayuda anglo francesa en forma oportuna, simplemente porque no tenían capacidad para darla. La bandera nazi y la soviética ondearon juntas sobre Polonia.  

Ambos lados cometieron excesos contra la humanidad: Alemania Nazi comenzó su política de campos de concentración, construyeron seis, tristemente célebres como Chelmo, Belzec, Sobibor, Treblinka, Auschwits-Uno, y Majdanek  y su declaración de guerra contra los judíos, comunistas, gitanos o patriotas polacos. Auschwitz Dos-Birkenau, quedó en la región de Cracovia con capacidad de exterminar 2500 prisioneros por día, con cámaras de gas y crematorios, a 3 kilómetros del campo original en la “solución final”.

En tanto Rusia masacraba en Katyn, a lo mejor del ejército polaco en una aterradora masacre. Polonia siguió resistiendo hasta la derrota de Alemania, incluso con el levantamiento del Ghetto de Varsovia, que supuso los nazis estaban derrotados, pero la máquina aún tenía zarpas, y una división SS acabó con el levantamiento de Varsovia, por otra parte, Rusia tampoco intervino para ayudar al levantamiento, dejaron a los nazis liquidarlos. Consideraron que les hacían su tarea y continuaron con la misma tónica al ocupar. 

Finalmente fue ocupada por la URSS que realizó purgas, y a los sistemas de campos de concentración, deportado ciudadanos de Polonia a sus campos siberianos. El socialismo se aplicó con rigor, ahí se hizo el Pacto de Varsovia, de la unión de fuerzas militares pro-soviéticas del mundo, siendo Polonia la vanguardia, que tuvo como respuesta la OTAN, pero los polacos resistieron pese a su nueva educación y propaganda.

En 1989, surge el movimiento obrero Solidaridad, con Lech Walesa, y la caída del imperio soviético, en 1991, en que tuvieron que ver el Papa Juan Pablo II, Ronald Regan, al percatarse Gorbachov de que el comunismo, era imposible con su inoperancia, de su quiebra y de los enormes sacrificios humanos que requería el sistema.

Polonia vuelve a surgir en el mapa como país independiente, otra vez en el ojo del huracán. 

Hoy aliada con Lituania, en una alianza ya vista en su historia pasada, apoyaron a Ucrania, y les cedió 200 de sus tanques soviéticos, cedió gran parte de su fuerza aérea, de cazas Migs 29, donación que fue frenada por la OTAN, para no provocar una conflagración mayor.

Polonia y Lituania, están listas y consideran que Ucrania está pagando en vidas e infraestructura una guerra que les corresponde, en la que se han ahorrado vidas humanas. Han aceptado 1 millón 700 mil refugiados, han proporcionado todo tipo de ayuda humanitaria y militar.

Polonia ha sido refugio de la diáspora de Ucrania que quiere ser totalmente europea, causa del disgusto de Putin.

Si Polonia hubiera determinado que el misil fuera ruso, podría usar su fuerza militar y desplegar operaciones en Rusia, bajo las reglas de la OTAN, invocar la ayuda de este organismo que involucraría casi 30 países de golpe, en la guerra. Polonia es capaz de lanzarse a invadir Rusia y no estaría sola.

Las operaciones serían en una escala mayor y dentro del territorio del zarismo, con repercusiones enormes lo que ya está admitido por los cálculos de Putin, por efecto de las sanciones económicas, que le bajaron 4 puntos porcentuales a su PIB y una inflación acelerada del 20% tener guerra en casa no es recomendable para nada, puede generar ingobernabilidad.

Los muertos de guerra rusos, y las pérdidas materiales han sido altísimas, y al riesgo de perder los territorios anexados, es lo que se disputa ahora en el tablero de batalla. Si tocan otro país, sea el caso de Polonia, Finlandia, que sumaron derrotas pasadas a los bolcheviques, Rusia abre el camino al infierno impredecible.

La historia de Polonia, tierra de Chopan, de Copérnico, milenaria, culturalmente poderosa, y sobreviviente a todas las fraguas de la tragedia, puede entenderse en concierto Varsovia, de Richard Addinsell.

Un drama de lucha, de mil años de guerra, Polonia sigue siendo tierra de romanticismo, de festivales, y de ser la puerta abierta o cerrada a Europa, sigue apareciendo y desapareciendo de los mapas, alentada por una tenacidad histórica ejemplar en el mundo. Polonia nació en la encrucijada. De ahí la justificada cautela, el horno no está para bollos y el riesgo es demasiado alto para todos.

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