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Los hasta ahora precandidatos a la rectoría de la UNAM reaccionaron tarde a la convocatoria; el rector en funciones Enrique Graue Wiechers ya resolvió su reelección en Palacio Nacional y con ello se burló de la Junta de Gobierno que de manera supuesta tendría que evaluar nominaciones y programas de trabajo.
El director del Instituto de Investigaciones Jurídicas, Pedro Salazar Ugarte, y la directora de Ciencias Políticas y Sociales, Angélica Cuéllar Vázquez, están cumpliendo con los requisitos exigidos por la convocatoria, pero la relación personal, institucional y de poder del rector Graue con la Junta de Gobierno y en Palacio Nacional ya resolvió su reelección.
La aprobación buscada y conseguida por Graue en Palacio Nacional sería el mejor homenaje universitario a los 90 años de autonomía de la UNAM conseguida en la lucha por jóvenes estudiantes en 1929. No sería la primera vez en que el rector en funciones busca el aval presidencial, pero sí la ocasión propicia para que la UNAM reforzara su autonomía del poder como una forma de reconocer la lucha por la autonomía.
Aunque no era su intención, la reelección del rector Graue puso en entredicho –para decir lo menos– las funciones institucionales de la Junta de Gobierno y las convirtió en una especie de Oficialía de Partes que deciden a espaldas de la comunidad universitaria de más de 300 mil personas. Los miembros de la Junta son designados a propuesta… del rector en funciones para designar rectores. Y aunque hay una pluralidad de comunidad y todos ellos tienen carreras propias muy destacadas, las designaciones y las tareas de la Junta suelen representar los intereses del rector en turno.
La Junta de Gobierno es la coordinadora de la designación del rector por cuatro años y otros cuatro de reelección. Pero existe un círculo vicioso: el rector promueve nombramientos de junta de gobierno y la Junta designa a rectores. Y la tarea de la Junta de Gobierno se extiende a la designación de directores de Escuelas y Facultades, con lo cual la élite que gobierna el mando central y descentralizado de la UNAM constituye una verdadera red de grupos de interés.
La injerencia presidencial es sutil o atrabancada. De 1973 a 2019 ha habido nueve rectores designados con el aval o la avenencia presidencial en turno, con dos casos significativos: del gabinete presidencial de Zedillo salió la nominación de Juan Ramón de la Fuente Ramírez a finales de 1999 con la consigna de permitir la entrada de la policía para reprimir y arrestar a los líderes estudiantiles del Consejo General de Huelga que tenían tomada la Ciudad Universitaria en protesta por el alza de cuotas. Y de la rectoría saltó José Narro Robles en noviembre de 2015 al gabinete presidencial de Peña Nieto y luego en 2011-2012 a precandidato presidencial del PRI a la presidencia.
El presidente López Obrador, en el escenario de su propuesta de cambio de régimen, enfrentaría la posibilidad con la designación del rector en noviembre próximo de reorganizar la organización interna de la UNAM. Si bien el tiempo se le vino encima, podría aplicar el modelo de 1944: ante la existencia de dos rectores designados por un Consejo Universitario dividido, el presidente Manuel Avila Camacho promovió la configuración de una Junta de Exrectores para administrar la UNAM y crear los cambios institucionales y legales internos. Hoy una Junta de Exrectores podría reestructurar la UNAM.
Atrapada entre los viejos priístas que controlan áreas de la UNAM –Graue como designación directa de Narro Robles en 2015–, los grupos de poder del PRD, el nuevo grupo de poder del partido Morena, las representaciones de grupos radicales armados de la izquierda y ultraizquierda y las bandas delictivas que se aprovechan de la autonomía como extraterritorialidad, la UNAM es un polvorín que podría estallar a la menor chispa. La estabilidad depende del reparto de posiciones de poder como botín de guerra.
Como Graue pacto su reelección en Palacio Nacional y no en la Junta de Gobierno, entonces llegarán a la UNAM otros cuatro años de pasividad y mantenimiento del statu quo de la red de intereses de élites universitaritas y de grupos de poder formal y delictivo. Y la 4T desperdiciaría la oportunidad de la reorganización institucional de la UNAM que dese 1968 operó como institución del PRI.
Y los precandidatos Salazar y Cuellar están avalando el juego de poder de Graue reelecto ya en Palacio Nacional.

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Advertencia. Uno de los miembros del cinturón de paz de CDMX que usó la regenta Claudia Sheinbaum ha advertido que no puede desobedecer la orden de ir otra vez a vigilar marchas violentas, pero que cualquier agresión física –de un rasguño hasta la posibilidad de la muerte por las armas no convencionales de los marchistas– llevaría a través de su familia a una demanda multimillonaria contra el GCDMX porque fue contratado para trabajo de oficina y no para policía sin entrenamiento ni armas de protección.
Política para dummies: La política es el reino de lo compromisos en la zona oscura del poder.

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Nacido en la ciudad de Oaxaca en 1951, Carlos Ramírez comenzó su vida profesional en el periodismo en 1972. Y desde entonces ha estado ininterrumpidamente en el periodismo mexicano. Además de la práctica periodística, ha sido profesor de periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Universidad Iberoamericana, además de ser un conferencista cotidiano en universidades de todo el país. Autor de la columna; Indicador Político Twitter: @carlosramirezh Página Web: http://indicadorpolitico.mx

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Carlos Ramírez

Revista Campo de Marte: seguridad,  defensa, marina, inteligencia

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En 1984 surgió el problema de los cárteles del narcotráfico, en 1988 el Estado se desentendió de la seguridad interior, en 1997 comenzó el ciclo sangriento de crímenes por lucha entre bandas delictivas y en 2006 se inicio la guerra del Estado contra los delincuentes.
En este largo ciclo en el que el Estado fue rebasado, ocupado, capturado y debilitado por la delincuencia organizada/desorganizada, Indicador Político fue perfilando el interés en el tema noticioso y analítico de la inseguridad. En 2012 se creó dentro del proyecto Indicador Político lo que hoy es el Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad y en 2016 abrió el sitio web http://seguridadydefensa.mx con publicaciones sobre esos dos temas vitales para el Estado: la seguridad y la defensa, y los temas derivados.
A comienzos de este mes de octubre el CEEPS lanzó a circulación impresa la revista Campo de Marte –en referencia al Cham-de-Mars de París y al Campo Marte mexicano–, una publicación que atenderá mensualmente los temas de seguridad, defensa, marina, geopolítica de inteligencia desde el punto de vista informativo y analítico. La revista estará abierta en diferentes formas de lectura en el sitio web http://seguridadydefensa.mx y en http://indicadorpolitico.mx y podrá solicitarse el envío de la versión impresa.
En el panorama editorial de publicaciones periódicas, Campo de Marte sería la primera con circulación mensual impresa en el medio social con temas de seguridad insertos en el ambiente social, político, económico y geopolítico. Se trata de una publicación dirigida a la sociedad en general y a la comunidad empresarial que padece y se interesa con las estrategias de seguridad del Estado y sus efectos en la vida cotidiana, los ciudadanos que no encuentran en otros medios escritos la reflexión sobre la seguridad.
Asimismo, Campo de Marte atenderá la necesidad de circulación de información de las oficinas públicas, instituciones privadas y centros académicos especializados. La revisión de los medios cotidianos arroja una cobertura de impacto basada en la data de asesinatos, delitos y quejas sociales. El amplio sector de seguridad en el espacio público, privado y académico necesita canales de circulación de enfoques e informaciones consolidadas.
A pesar de que la ofensiva lanzada por el presidente Calderón en diciembre del 2006 de operativos especiales para perseguir y descabezar los cárteles del crimen organizado que habían aumentado su presencia y habían ocupado y capturado diferentes niveles del Estado, las bandas delictivas tardaron en ser enfocadas como estructuras criminales sofisticadas con capacidad económica, política, social y geopolítica.
Asimismo, y como una parte muy importante del enfoque analítico sobre esa realidad, los delitos también pasaron a ser nuevas formas de ejercicio del poder institucional. En este sentido y a partir de la doctrina de seguridad interior que implica el enfoque de la inseguridad como una obligación del Estado para mantener la estabilidad como base del desarrollo y la tranquilidad social, cuando menos se han perfilado tres nuevos enfoques en las formas de seguridad: la economía estratégica, la inteligencia civil y la política criminal.
Por si fuera poco, también en los últimos años se ha visto la configuración de una nueva forma de las relaciones internacionales: la geopolítica criminal globalizada o, en lenguaje económico, trasnacionalizada. Los cárteles mexicanos del narcotráfico forman parte de eslabones que comienzan con los productores sudamericanos, siguen con los grupos mexicanos que procesan y trasiegan la droga hacia los EE. UU. y terminan con los beneficiarios finales en territorio estadunidense: vendedores, consumidores y lavadores de dinero.
Por tanto, la persecución de los delitos del tráfico de drogas sale de las soberanías de los Estados y dejan a los EE. UU. la definición de políticas transnacionales, aunque con el lado negativo de que el gobierno de los EE. UU. actúa en un tiple escenario: como autoridad, como protector del consumo de droga de sus adictos y como beneficiario del dinero que mueve la droga anualmente y que aceita el funcionamiento del sistema financiero estadunidenses.
En este escenario geopolítico, estratégico y de seguridad nacional/interior/pública del funcionamiento de bandas delictivas en diferentes especialidades se moverá la revista Campo de Marte. Además, como anexos especiales, habrá dos páginas del boletín Zona Zero de asuntos geopolíticos y de la publicación Seguridad Estratégica para Empresarios que atiende el interés en seguridad por parte de los inversionistas, ambas publicaciones de circulación quicenal independiente y también disponibles en los sitios web de Indicador Político y de Seguridad y Defensa.
En cuanto comiencen las respuestas de la sociedad a Campo de Marte se abrirá un espacio para opiniones de los lectores, casi siempre con información adicional vital y estratégica que suele escaparte de la atención analítica de los expertos.

Política para dummies: La política es la habilidad para detectar el fondo de los problemas, aunque después no se arreglen.

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Carlos Ramírez

Corte encuerada: Zaldívar enreda a Sánchez Cordero en caso Cassez

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En lo que se ha recibido como un afán por sumarse a la 4T institucional, el ministro presidente de la Corte Arturo Zaldívar Lelo de Larrea dio el salto de la muerte del calderonismo al lopezobradorismo, pero en el camino encueró el funcionamiento interno del máximo tribunal judicial como parte de la estructura de control del sistema político todavía priísta.
Al revelar que el presidente Calderón presionó a la Corte a lo ‪largo de 2012‬ para liberar a la secuestradora sentenciada Florence Cassez, Zaldívar evidenció el sometimiento del poder judicial al presidencialismo por la sencilla razón de que Cassez en efecto fue liberada por la Corte en enero de 2013.
Pero con los datos de Zaldívar podría entenderse la sorpresiva sesión de la Primera Sala de la Corte para proteger a la secuestradora con un “amparo liso y llano” por violación al debido proceso. Si Zaldívar afirmó que el presidente Calderón había solicitado a la Corte la liberación por presuntos acuerdos con el presidente francés Nicolás Sarkozy, entonces se puede inferir que los ministros que votaron por el amparo se habrían sometido a la petición presidencial.
Y en el proceso de aquella sesión del martes 23 de enero de 2013 –con Peña Nieto en la presidencia, pero sin poder aún para influir en la Corte– hubo dos circunstancias derivadas de la relación de sometimiento de ministros al poder presidencial y de quienes votaron por el amparo:
1.- La votación por el amparo la condujo la ministra Olga Sánchez Cordero y realizó una chicanada para desechar su propio proyecto que amparaba a Cassez para regresar su expediente a otro tribunal y de la manga sacó el proyecto del ministro Zaldívar de amparo liso y llano.
2.- Los votos por el amparo liso y llano a Cassez en la Primera Sala fueron de la propia Sánchez Cordero (propuesta de Zedillo en 1995) y los ministros Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Záldivar, los dos de venero calderonista y Gutiérrez de formación fiscalista.
En este contexto, las revelaciones de Zaldívar fueron, en los hechos políticos, auto incriminatorios. Zaldívar reveló que Calderón había presionado a la Corte para liberar a Cassez, pero fueron la propuesta y el voto de Zaldívar los que lograron que Cassez fue liberada minutos después de la votación en la Corte, se dirigiera al aeropuerto a abordar un avión y viajara a París.
Como la delación sobre las presiones del presidente Calderón para liberar a Cassez condujeron precisamente a que dos ministros calderonistas y una zedillista votaran a favor del amparan que liberó de inmediato a la secuestradora, entonces debería abrirse una carpeta de investigación en la Judicatura sobre lo ocurrido con ese suceso.
Si ninguna autoridad judicial o penal reabre el caso Cassez en su etapa de liberación en la Corte, entonces el máximo tribunal judicial quedará manchado como un instrumento del presidencialismo de Felipe Calderón.
Y en los hechos, las delaciones de Zaldívar reconocerían a los ministros José Ramón Cossío y Jorge Mario Pardo Rebolledo –quienes votaron por amparo al tema exclusivo del video fabricado– como apegados a derecho porque votaron por amparar a la acusada de violaciones al debido proceso, pero regresar expediente a tribunal colegiado para no usar una parte en la exculpación del todo.
Ahora se sabe que las instrucciones del presidente Calderón a sus ministros Zaldívar y Gutiérrez Ortiz Mena –estos dos aún con cargo y Zaldívar nada menos que como presidente de la Corte– la secuestradora pudo salir libre no por ser inocente –los cargos eran sólidos–, sino por el famoso video fabricado para complacer a Carlos Loret de Mola como conductor del programa matutino de noticias de Televisa.
Y el desprestigio de la Corte se confirmó con los videos y fotos que muestra a tres ministros de la Corte –Eduardo Medina Mora Icaza, Gutiérrez Ortiz Mena y Luis María Aguilar– en la boda de la hija del importante abogado litigante Juan Collado, con casos y expedientes en la Corte. Ahí quedó plasmada la realidad del poder judicial mexicano: los diferentes grados de complicidad política y social con abogados defensores, relaciones incómodas que manchan el Estado de derecho.
Por lo pronto, Zaldívar reveló la trama secreta que liberó a una secuestradora por instrucciones de un presidente de la república. Y Záldivar fue parte del mecanismo y hoy es nada menos que presidente de la Corte.

Democracia en Cuba. Finalmente, y después de sesenta años de haber tomado el poder por las armas y de tres años de la muerte del dictador Fidel Castro, Cuba accedió a la democracia electoral y hace días el pueblo ejerció el voto para elegir como encargados de las instancias de poder… a los mismos que ya estaban. Y por si hubiera duda, el general Raúl Castro, hermano de Fidel y encargado del poder por herencia directa, se mantiene como el hombre fuerte en la Isla. Así que la democracia llevo a Cuba a… quedarse en las mismas: el control militar y familiar del poder.
Política para dummies: La política es la amalgama de la estabilidad social mínima.

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Carlos Ramírez

Gabriel Zaid: corrupción no es efecto negativo del sistema, es el sistema

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En un texto provocador publicado en 1985 en la revista Vuelta, “Escenarios sobre el fin del PRI”, el ensayista Gabriel Zaid destacó uno: la aparición de un ayatola contra la corrupción. Pero llegó al poder la oposición que abanderaba la lucha contra la corrupción y las cosas siguieron igual.
En su reciente libro El poder corrompe (editorial Debate), Zaid logra resumir el problema de la corrupción:
“En México la corrupción tuvo un papel histórico. No fue una característica desagradable del llamado ‘sistema político mexicano’. Fue el sistema político mexicano (cursivas de CR): el reparto pacífico del queso, inventado en el siglo XIX y perfeccionado en el siglo XX”. Y alerta: “la dificultad no está en la naturaleza humana, sino en los ciudadanos que abdican de su libertad y prefieren la sumisión ante el poder dador”.
El libro de Zaid circula en otro momento vital para el tema de la corrupción: la construcción de un sistema nacional anticorrupción, Pero el análisis histórico de Zaid deja sensaciones pesimistas: si la corrupción es hija directa de la burocracia (la referencia de Zaid a Weber es clave), entonces el sistema anticorrupción carecerá de resultados.
El título del libro aporta la clave del tema: corrupción vis a vis poder, y si es poder centralizado, mejor, porque corta los caminos. En la carta a Adolfo Gilly en 1972 el poeta y ensayista Octavio Paz exploró el tema de la corrupción a partir de la tesis del Estado patrimonialista y en 1985, año del texto de Zaid sobre el ayatola contra la corrupción, el periodista Alan Riding, corresponsal del The New York Times, escribió su exploración de México, Vecinos Distantes, y ahí señaló que la corrupción es la amalgama de la relación sociedad-Estado.
En el texto “La propiedad privada de las funciones publica”, publicado en 1986, quizá el más importante y revelador del libro, Zaid cuenta que alguna vez pensó en escribir una tragicomedia sobre la corrupción en México: “un personaje incorruptible que, por su honestidad, provoca una desgracia tras otra. Su deseo de bien causa el mal: arruina a su familia, estorba desastrosamente a los que quiere ayudar, hace que se pierdan las cosechas y se enemisten los vecinos, da origen a muertes, odios, hambre, ruina. Acabó escupido por sus hijos, abandonado por su mujer, sus amigos y expulsado del pueblo”.
Su imaginación encontró un camino. En el 2017, en Italia se estrenó la película La hora del cambio, cuya historia podría ser referenciada a lo que Zaid no escribió: un pueblo en Sicilia, cansado de los gobernantes corruptos, decidió votar por el más honesto y lo llevó al poder. El nuevo alcalde cumplió su palabra y redujo la corrupción a cero…, pero con un alto costo: los ciudadanos querían que terminara la corrupción de los demás, no la propia. El alcalde fue echado del poder.
La corrupción, podría concluirse, es parte de la condición humana; la competencia y la comodidad. Lo que irrita a la gente es el abuso inconmensurable. En los años treinta el diputado carrancista Luis Cabrera acusó de corruptos a sus colegas en plena sesión y por poco lo linchan ahí mismo. Ante el grito ensordecedor de “¡¡¡pruebas!!!”, Cabrera respondió: los acuso de corruptos, no de tarugos. Claro, difícil probar la esencia de la corrupción: la falta de evidencias procesales.
La crisis de la corrupción en México estalló a nivel social cuando los corruptos abusaron de la apropiación privada de los bienes públicos, lo reflejaron en sus riquezas ostentosas exhibidas y excluyeron a niveles intermedios y bajos. Y a pesar de que en muchos casos hubo pruebas procesales, la corrupción encontró una aliada que también Zaid registra en su libro: la impunidad del poder, sea política, empresarial o social.
En el pasado de la corrupción como parte del proceso productivo, los políticos fijaron la medida: a uno de ellos le preguntaron si era honesto, y su respuesta dejó mudos a muchos: “bueno, honesto-honesto, lo que se dice honesto, no; pero honestón sí”. Hoy, en los tiempos de la 4T, la respuesta es otra: “fue culpa de mi contador”.
A pesar del pesimismo, Zaid concluye con 19 propuestas que se centran en lo que llama “frentes más visibles y con efecto multiplicador”, entre las que destacan cárcel a gobernadores y expresidentes corruptos, crear bases de datos y desparecer trámites que generan corrupción, pero sobresale una: “lanzar ruidosamente la celebración de Un Día Sin Mordidas”.
Zaid llega al nervio: “la esencia de la corrupción política no está en el dinero mal habido, sino en la mentira que hace posible el poder como negocio (…) Presenta como servidores públicos a quienes de hechos se sirven del poder como dueños privados”.

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Barbosada política. La frase del gobernador poblano Miguel Barbosa de que “los castigó Dios” para justificar la muerte por helicopterazo del senador panista Rafael Moreno Valle y la gobernadora Martha Erika Alonso fue, desde luego, una falta de sensibilidad de quien ya carecía de ella; pero en el fondo quiere distraer de los datos que revelan que la caída del helicóptero el 24 de diciembre de 2018 no fue un accidente.
Política para dummies: La política es la coartada de la corrupción.

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