El Instituto de Pensiones de Jalisco va directo al precipicio. Les deben en los ayuntamientos 1,302 millones de pesos y no los cobran; los pensionados son los derechohacientes y reciben supuestos remedios como medicamentos para la diabetes; no pagan a sus acreedores; son socios de un complejo habitacional como la Villa Panamericana pero no venden los departamentos; poseen playas como Chalacatepec y no construyen.
El 18 de octubre de 2018, el maestro Gabriel Torres Espinoza escribió en Milenio que era el “Ipejal, piedra en el zapato para Alfaro”. El primer párrafo refleja el desdén que esta administración tiene hacia recursos que no son suyos y el peligro que representa el dejarles todo ese caudal en sus manos: “Una cosa es invertir dinero del presupuesto del gobierno en un proyecto fallido; otra, terrible, significa utilizar del dinero que los trabajadores aportan para su pensión y jubilación, en proyectos no sólo malogrados, sino evidentemente fraudulentos. Los fondos que administra el Instituto de Pensiones del Estado de Jalisco (IPEJAL) son “activos provenientes del ahorro acumulado de un grupo de personas, que se crea con el objetivo exclusivo de dar cumplimiento a un plan de pensiones. Tienen como finalidad pagar prestaciones o rentas vitalicias a los individuos que participan en el fondo, una vez tienen la edad de jubilación”.
Hoy 12 de octubre la columna Cúpula de Mural asienta, además esta perla: “NOMÁS NO se ve ni por dónde municipios y dependencias de gobierno que deben al Instituto de Pensiones más de mil 302 millones de pesos, puedan pagarle (sic).
“Y NO ES que no quieran hacerlo -bueno, en el mejor de los casos-, sino que los recursos económicos de municipios y gobierno estatal son cada día más escasos.
“ADEMÁS, EN ESPECIAL en varios de los municipios, las deudas se empezaron a acumular desde administraciones pasadas… ¿con qué recursos se van a pagar si los presupuestos son menores?
“LA ÚNICA opción, al parecer, es el contraer deuda, pero ¿cómo garantizar el pago cuando las participaciones estatales y federales van a la baja, y es reducida la capacidad de las dependencias para generar recursos propios?
“EL PROBLEMA no es menor, y más vale que se resuelva de fondo, pues al final, el dinero es de los empleados a quienes, en muchos de los casos, ya se descontó como aportación del trabajador”.
Las cosas como son: Ipejal malversa, omite cobrar, omite explotar, y les hace falta un Oscar García Manzano, el ex director del Instituto que nombró Emilio González cuando era gobernador, pero sin uñas.
A ver cómo le hacen: los alfaroboes nadan en dinero pero ni saben, ni le entienden, ni les importa. Tienen cartera vencida, Chalacatepec y las Villas Panamericanas pero solo saben estirar la mano y abrir el maletín “para que les pongan su parte” como han sido denunciados una y otra vez.
Estos son los links de las columnas citadas:
http://www.mural.com/cupula-s-cabanas-2020-10-12/op190665
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.







