
Por Manuel Gutiérrez
La guerra de invasión de Rusia en Ucrania, ha tomado nuevos cauces, invirtiendo todo lo que ocurrió el año pasado. Ciertamente puede darse el triunfo de Putin. Pero esto no se acaba hasta que se acaba y todavía quedan muchas variables que pueden modificar la balanza. Una de ellas es el frente antiaéreo.
La guerra moderna demanda además de disponer de recursos militares en campaña, que exista una sólida defensa antiaérea, que se logra mediante el empleo de la fuerza aérea en misiones de caza, o de intercepción; si los aviones son suficientes y adecuados y la otra son los cohetes y baterías de misiles que con radas o sistemas avanzados, puedan destruir las amenazas en los cielos de Ucrania. A esto se suman las grandes ametralladoras como el sistema Palax, que es capaz de saturar el cielo de proyectiles con una cadencia y consumo aterradores, pero que no dejan posibilidad de salvación a los aviones o objetivos enemigos, o cañones de 20 o 30 milímetros, y los cañones que pueden disparar al cielo granadas que estallan diseminando esquirlas y que pueden averiar o derribar un objetivo.
Todo ese sistema, depende de un cerebro, que es la detección anticipada y avanzada de las incursiones enemigas. En el caso de Ucrania, se ha sumado un factor nuevo los drones, telediridigidos, preludio de lo que será la aviación y los cohetes con inteligencia artificial propia que serán capaces de discernir, esquivar, y corregir trayectoria para dar el blanco. Los drones se han convertido en la principal arma de bombardeo actual, así como el uso de misiles de crucero, desde aviones bombarderos y embarcaciones navales.
Un escenario de terror que no es ciencia fícción. Estamos por asomarnos al uso de armas robot, lo cual no tiene nada de agradable, porque son armas implacables, lógicas apoyadas en sistemas cibernéticos, sin dudas morales, consideraciones humanas. Simplemente es la destrucción perfecta.
El castigo de los invasores había sido detenido con más éxitos, y era de uno de los factores de orgullo de Ucrania, en que eliminaban un 85% de los misiles, lanzados en su contra, para lo cual Ucrania se convirtió en el ejército más capaz del mundo: Lo mismo hace funcionar una veterana batería Hawk, de España, que misiles Shadow de Inglaterra, Crotálos y Aspid, sistemas de de Francia, y misiles Patriot de procedencia de Estados Unidos, Japón e Israel, un surtido tan diverso que tiene su chiste usarlo, y su complejidad.
La solución del problema del fracaso antiaéreo no se debió principalmente a Rusia, cuyos esfuerzos llegaban a utilizar cuando mucho 100 misiles y drones en una jornada de ataque, pero la asesoría de Norcorea y de China, les abrió los ojos, al tiempo que los dotaron de nuevas reservas que al parecer no se agotarán. Rusia emprendió ofensivas en lo que va del año 24, con descargas de hasta mil misiles en 15 días y cientos de drones.
Cosas tan simples, no se les había ocurrido a los Rusos, pero Irán, alebrestado por la situación en Israel con Hamas, discurrió hacerlos más letales…pintados totalmente de negro, en uso nocturno,
Otros cambios en la desarrollada industria de drones de Irán fue el cambio de las toberas de expulsión de calor y fuego, que se reacondicionaron al frente de los aparatos, en lugar de la parte posterior, para confundir las miras térmicas de los defensores y finalmente, ya hay drones de propulsión, no de hélice, que se convierten en mini-misiles de crucero, todo eso llena de puntos el radar de Ucrania.
Mientras las reservas de ataque de Rusia crecían exponencialmente, atacando maternidades, hospitales, -escuelas, ya derribaron el 90%- terminales de tren, edificios de departamentos, y el ataque se da ahora en la capital Kyiv (Kiev) se da en todas las regiones y en todas las direcciones de Ucrania. El castigo es implacable no se diga sobre redes eléctricas.
Los objetivos siguen siendo blandos: infraestructura eléctrica, hidráulica de las ciudades, conexiones de comunicación, pero siguen matando civiles en un promedio de hasta 10 por noche, lo que ha incluido a infantes. Si niños y niñas en forma constante.
La defensiva de Ucrania de chile, mole y picadillo, funcionaba porque Moscú por si sólo llegaba al final de sus existencias de misiles.
Los expertos estimaban que esta fase de guerra estaba por terminar, en dinero 100 misiles equivales a cien millones de dólares, y estuvo empleando sus reservas anticuadas. Pero llegó la caballería. en forma de ayuda de China, Norcorea e Irán, en forma principal.
Pero ahora abrió Rusia, el arsenal con la serie S300 y 400 y los hipersónicos Kinshal, a los que se suman sospechas de los aliados de occidente, que están empleando misiles balísticos intercontinentales (ICBM)con cargas explosivas convencionales, hechos en NorCorea, lo que no se ha demostrado oficialmente pero que pueden ser disparados para cubrir blancos a más de 8 mil kilómetros son para guerras a gran distancia.
El problema para Ucrania es el limitado y diverso uso de cohetes antiaéreos. Por tanto no ponen a volar los suficientes cohetes para detener la lluvia de ominosas bombas voladoras. Destruyen de 57-18 aparatos enemigos en las largas noches de enero que viven según las cifras oficiales. Los demás llegan al blanco y matan civiles.
Un ejemplo, en un camión ruso de la era soviética, se usa una ametralladora pesada de fuego antiaéreo, del siglo XX más propia de la segunda guerra o de los conflictos regionales del fin de ese siglo. Pero la diferencia es que los Ucranianos le adaptan un mira moderna electrónica, ya se térmica o de radar, con lo que la vieja arma, puede ser efectiva ante las oleadas enemigas según reporta sobre el asunto antiaéreo CNN en una entrega reciente.
Cada derribo es una victoria. Los drones zigzaguean, suben, bajan, y hacen en ocasiones que los defensores se orienten más por el ruido que por lo que ven. Los Patriot, los Iris alemanes y de otros países, se dejan para los proyectiles más avanzados.
Otro forma de defensa fue desplegar soldados en la fría noche con lanzacohetes Stinger, que sobraron a los Estados Unidos de la ayuda a los Mujaidines, contra los soviéticos en Afganistán. Eso viejos proyectiles son usados actualmente para acertar a los misiles o drones de ataque. Cada derribo se festeja como lo hacía Inglaterra, cuando derribaban una V-2 alemana.
Las noches son de guardia en el frío y el tiempo de reacción es muy demandante para que el disparo tenga éxito, y casi sienten remordimiento los soldados de Ucrania, por la escases de proyectiles. Disparan cuando sienten que el tiro será exitoso pero saben que detener cada ataque desgasta a Rusia que ahora depende del surtido extranjero, para sostener su ofensiva.
Los drones y misiles son la vanguardia de otro tipo de ataques. Ahora los dirigen a los centros industriales y arsenales de Ucrania, con relativos éxitos, pero si los han tocado. Kyiv requiere con urgencia disparar a las plataformas de lanzamiento de baterías en el lado ruso, pero los aliados no proporcionan armas “ofensivas” y no abastecen lo suficiente de armas defensivas. Actualmente el 70% de los proyectiles de Rusia da en el blanco, han desbordado la defensa antiaérea los números de edificios altos de departamentos, Hoteles como en Jarkov, en que hirieron a periodistas turcos, tipo rascacielos, destruyeron 45 y 100 casas adicionalmente. Si bien no son objetivos aumentan los muertos, heridos y los refugiados desamparados.
Radek Sikorki, ministro de relaciones exteriores de Polonia, definió la situación actual de la guerra en Ucrania: “Si triunfa Putin, será catastrófico para Polonia y para toda Europa”. La acusación de los Estados Unidos contra Norcorea, es directa de haber utilizado misiles con alcance de 900 kilómetros en los recientes bombardeos. (Precisamente el tipo de armas que no entregan a Ucrania para “no hacer una escalada en la guerra” Biden).
Esto causó el colapso antiaéreo de Ucrania, pero está en manos de los aliados darles lo necesario para prevalecer, así son como patitos de tiro al blanco en una feria, pero Ucrania seguirá luchando en la ofensiva de Putin que en lo militar, no ha logrado derrotar al frente de guerra.
Zelensky en tanto clama por ayuda en todas partes; en tanto nada se aclara de apoyo para sostenerse. Y asegura que cuando puedan le devolverán la guerra a Rusia cuando tuvieron misiles de más alcance dieron cuenta de un submarino.
Putin gasta recursos enormes y miles de vidas en esta escalada, que modificó la situación de guerra, a su favor, pero que tampoco podrá prolongar indefinidamente, porque todo cuesta, aunque lo faciliten los amigos.
China ya recibido ya entre 200 y 300 mil millones de dólares por concepto de ventas de bienes, entre los cuales están los misiles, repuestos, camiones, vehículos blindados y municiones, es el principal socio y acreedor de Putin, incluso Irán, con sus nuevos drones propulsados a reacción que no tardan en aparecen en Yemen
En el Mar Rojo, en tanto se emplearon, aviones un centenar de F-18 Hornet y Eurofighter Thyphon de Inglaterra, recientemente bombardeado por la RAF, Marina y la Navy de la sexta flota con 70 blancos alcanzados en tierra, a los que añadieron el uso mínimo de 80 misiles de crucero Tomahawk, que lanzaron desde diez barcos y desde un submarino estadounidense.
Sin embargo, las fuerzas aliadas en tierra, -no informan de bajas-han sufrido cien ataques desde Yemen, de milicianos hutíes pro-iránies, con intercambios de fuego. Se alegó que el bombardeo, que no se realizaba desde 2016 en la era de Obama, fue para proteger la navegación mundial, y disminuir la amenaza contra las tropas y barcos, pero no hay interés en una guerra contra Yemén.
Este país castigado, por los hutíes a su vez ofreció devolver los ataques del sábado 13 de enero en que claman por represalias aunque fue una advertencia para Irán. Mientras los bombardeos de Rusia se mantienen la misma guerra, dos escenarios. ¿Resistirá hasta febrero, Ucrania sin la ayuda exterior? Es la pregunta.
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