
Por Manuel Gutiérrez
Un indicador del éxito de Ucrania en Kurks, fue la presencia de la primera ministra de Italia Georgia Meloni, gobernante de la extrema derecha, que sin embargo en el poder ha brillado por continuar una política de resultados favorables, incluso de hacer sus apuestas en la guerra, con un margen conservador de bajo riesgo y ganancias a la vista.
Camaleónica, ha sido catalogada como mínimo por sus habilidades políticas. No gobierna como la extrema derecha, pero tiene satisfecho a ese sector que le dio el triunfo electoral.
En material de política exterior, su reflejo de astucia se dio en la presencia que tuvo en Kyiv, para asegurarse de que Italia, no esté al margen de la iniciativa que hace gala Ucrania.
Los golpes bélicos han continuado sacudiendo totalmente las estructuras de cada país conteniendente, con bajas civiles enormes, pero está quedando claro que Ucrania llegó a Kurks, con una idea clara de impedir y anticipar el siguenteescenario de la guerra en su contra, y por lo menos esa idea justificó el Comandante en Jefe, Syrky en cuanto a ganar la mano y la iniciativa, sorprendiendo a las fuerzas de Rusia y a la que comió el mandado o de lo contrario sería otro frente decisivo de invasión en Ucrania.
Los golpes ha sido dolorosos, como lo fue la cantidad de más de 50 muertos sufrida en la escuela de telecomunicaciones militares de Kyiv, pero a la par, junto con grandes ofensivas contra las ciudades de Ucrania, los defensores se han dado el lujo de sitiar con ataques que incluyen más de 300 drones, en dos ocasiones, a la ciudad de Moscú, perturbando su movilidad aérea, y creando la sensación vulnerable de estar al alcance de la nueva guerra en el territorio ruso.
Esto no quiere decir que Ucrania ya tendrá ganada la guerra, sino que está haciendo un gran esfuerzo por optimizar recursos humanos y tecnológicos, y sitiar a Rusia de Putin.
Putin en tanto comete el error de involucrarse más con Irán, sujeto a sanciones y revisiones por Occidente, con el uso de misiles intercontinentales de esta procedencia, lo que puede generar que le permitan a Ucrania tener blancos a gran distancia para los misiles occidentales. Un aliado impresentable, lo mismo que Norcorea, otro gran proveedor de Rusia al momento.
Rusia en tanto intenta dos ofensivas, una de ellas en Kurks, en la zona oriental, en que ha logrado recuperar una decena de poblados, y la otra en romper el frente en Donestk, en donde siguen estancados.
El efecto sin embargo de la presencia de Ucrania en territorio ruso, ha sido la disminución de castigo de artillería, presencias de tropas, que han tenido que re direccionar para enfrentar la urgencia del frente.
A la par, Ucrania prepara una nueva cumbre mundial, para ofertar su idea de la paz, lo que descarga a los aliados la idea de estar secundando un ente militarista. Esto da seguridad moral a la donación de suministros militares.
La nueva cumbre, pretende reinvidicar la integridad territorial de Ucrania, la salida de Rusia de sus territorio,incluso de Crimea, pero es un buen paraguas que justifica a los aliados en seguir brindando ayuda en tanto Rusia se ve como irreductible en sus afanes imperiales y sus belicosos aliados condenados por occidente.
Incluso esto podría forzar si la iniciativa de guerra se mantiene el propiciar un dialogo forzado para Rusia de paz. “Demos a la guerra, una oportunidad” dicen en broma en Ucrania, en relación a la frase pacifista de darle una “oportunidad a la paz” que Putin entiende como de sujeción a sus ambiciones territoriales, a impedir que Ucrania la frontera de Europa, y de paso consolida maniobras colosales en el Báltico y frente los aliados de Noruega, Finlandia y los países bálticos en desempeños aeronavales, que crean una presión real a los países fronterizos, con la participación en las maniobras de parte de China, mal momento de buscar éxitos en maniobras lo que se consigue en el escenario del Mar Negro.
Sin embargo, las maniobras navales no pueden ocultar el fracaso total del Mar Negro, en que Rusia perdió la iniciativa y una tercera parte de su flota. La idea de que una operación conjunta en gran escala, pueda borrar ese fracaso, es más propagandística que un esfuerzo real. De hecho la duda de que Rusia enfrente a potencias europeas, mayores haceninadmisible que no han podido con el hueso de Ucrania difícil de roer, menos aún enfrentando a vecinos como Polonia o Alemania.
La sensación de ese tipo de ejercicios, acelera el miedo de los países vecinos, que consideran que Ucrania es solamente un paso obligado que sigue más adelante. No es oportuno ese tipo de ejercicio más cuando se ha consolidado la ayuda europea y el hecho de estar vigentes en territorio ruso, agiliza más la ayuda que se observa en afanes victoriosos.
Meloni, sabe que puede haber un golpe de mano inesperado y que es mejor que Italia ese presente en la suerte de Ucrania. Porque se trata de un nuevo plan Marshall, de rescate y reconstrucción que dará prosperidad a toda la UE, por lo que Italia es mejor que ponga su cuota y en caso ganador, tenga parte de la suerte de los vencedores. Las cifras ya las tienen, y saben lo que costará levantar a Ucrania al triple de velocidad que Rusia, en el mismo caso.
Pragmatismo puro el de la Meloni, pero válido y de alguna manera indicativo de que Ucrania está tomando las iniciativas que con gran costo ha logrado imponer en este momento de la guerra. Aprovechar todo, incluso las condiciones de diplomacia, a la par que seguir obteniendo ayuda puntual de Europa, ante la sorpresa de que la guerra se pasó al lado ruso.
Zelensky sabe que el desgaste ha sido enorme, y aunque buscan renovar conscriptos, sabe que Rusia sigue siendo 5 veces mayor en todo sentido, poblacional, energético y militar, pero por ahora le ha puesto el cascabel al gato y la oportunidad es de oro.
No es el plan, ni en los sueños más locos de Ucrania, quedarse con el territorio ruso, una vez que el mismo suelo fértil de Ucrania, sus enormes extensiones les resultan suficientes y mayores, siguen siendo granero mundial.
Pero sacudirse ante la tutela internacional, del invasor rusoaún con los 137 mil casos documentados de crímenes de guerra de parte de Rusia, y que Ucrania exige reparación y castigo, puede representar una frontera multinacional, de contención para la expansión de Rusia, y tener que aceptarla, porque de momento aún con sus reservas, no tienen soluciones inmediatas para afrontar la guerra.
Eso llevaría a otro episodio bélico en otro momento, porque este conflicto es de solución militar, aún negociando solamente se abrirán paréntesis para el próximo momento de la guerra.
Eso es lo olfateó Meloni, que supo dejarse ver en el momento preciso.
Si implicará donativos y cumplimiento de las obligaciones propias de la OTAN, pero la probabilidad de tener beneficios de corto plazo, en que estén incluida Italia y el consorcio europeo que saben lo que han invertido, lo que ha costado hasta hoy la guerra, y las compensaciones que deberán cubrirse.
Será una acción pan-europea, pero no deja de ser un buen negocio de guerra, y un cliente rico con crédito que tendrá que reconstruirse a toda velocidad lo que provocará prosperidad inevitable a toda Europa.
Rusia por su parte, sabe que la moneda de los energéticos no pierde valor, pero si las condiciones de negociación ante clientes que ya tienen resuelta la provisión con otros países, o con sus reservas llenas, lo que cambian el concepto de la oferta. Rusia ha tenido que abaratar su petróleo en aras de solidaridad militar de China, India y Corea del Norte, más algunos países simpatizantes eslavos.
Rusia tendrá que cargar con el costo de la invasión, por menos en una estimación de 20 años, a la par que mostró deficiencias logísticas, organizativas, y sociales que han colocado a la defensiva en una negociación en que hace dos años Ucrania figuraba como un cero a la izquierda.
Las hostilidades definirán a corto plazo el alcance del esfuerzo de la guerra. Y el favorecido por los resultados, podrá seleccionar sus opciones. Rusia al igual que Ucrania enfrenta una guerra real en su territorio, un Moscú asediado por drones, y la amenaza de golpes en las profundidades, que pueden obligar a negociaciones dispares al momento de celebrarse.
Por eso Meloni, se dejó ver en Ucrania.
El mejor reflejo de la información de que la iniciativa de mano que por este momento, hay que saber aprovechar en todo, sacando todo el jugo posible. Quizas en esas hasta de rebote, llegue la paz, temporal e inevitable, para que las dos partes puedan lamer sus heridas, muy sangrientas y profundas, pero lo peor dentro del territorio cercano a Moscú…y haya que postergar las ambiciones territoriales de Putin, por ahora.
La sombra del nocaut ronda a los dos contendientes. Ambos lo saben, y el desplome puede venir en cualquier momento. El que resista de pie, será el ganador porque ambos están mareados y desangrados, y la caída determinará todo. Por eso, Ucrania intenta aprovecharse de todo ha pagado un precio muy alto por ser libre y europea y llegó muy lejos.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.








