Como va:
El presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco, (IEPCJ) Guillermo Alcaraz Cross resolvió meterse al ring electoral -solo es juez, no parte, pero ya le entró- y aunque es peso mosca se puso contra María Elena Limón, la presidenta de Tlaquepaque y contra el ex rector de La Universidad de Guadalajara, Raúl Padilla López.
La decisión de querer forzar a Tlaquepaque para que haga un plebiscito es más que polémica y quizá la tumben los tribunales correspondientes.
Quiere Alcaraz Cross que se haga un plebiscito para ver si el ayuntamiento de Tlaquepaque puede o no cederle un predio a la Universidad de Guadalajara para construir un plantel educativo.
Solo que ese ya es un acto consentido, es un hecho consumado, y siendo un impulso a la educación, constituye un derecho humano y estos no se votan.
Bueno, Alcaraz Cross quiere aplausos sin importarle la ley. Es tan vulnerable, tan mediocre, que será pan comido para Maria Elena Limón y una pera en dulce para Raúl Padilla.
Pero de que alguien paga por armar su escandalo en Tlaquepaque, alguien paga.
La decisión de querer forzar a Tlaquepaque para que haga un plebiscito es más que polémica y quizá la tumben los tribunales correspondientes.
Quiere Alcaraz Cross que se haga un plebiscito para ver si el ayuntamiento de Tlaquepaque puede o no cederle un predio a la Universidad de Guadalajara para construir un plantel educativo.
Solo que ese ya es un acto consentido, es un hecho consumado, y siendo un impulso a la educación, constituye un derecho humano y estos no se votan.
Bueno, Alcaraz Cross quiere aplausos sin importarle la ley. Es tan vulnerable, tan mediocre, que será pan comido para Maria Elena Limón y una pera en dulce para Raúl Padilla.
Pero de que alguien paga por armar su escandalo en Tlaquepaque, alguien paga.
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