
Por Manuel Gutiérrez
Hoy es factible que muchos imaginen a Dios como una computadora.
La frase Dios desde la Máquina se originó en el final del Teatro Griego en que algún ser del Olimpo descendía y resolvía el nudo de la historia de la obra de teatro, en forma inesperada e ilógica y paso a ser un recurso teatral aún vigente, en que dicen si muestras una pistola en la primer acto, tienen que usarla de menos en el último. Eso es parte del concepto Deux ex Machina.
Dios es máquina, me gustó para relacionarlo con el Bioquímico Isaac Azimov, psicólogo, historiador, de origen ruso, esplendido creador de ciencia-ficción y al final de cuentas, tuvo una visión de Dios, como una evolutiva supercomputadora que llamo Multivac y sintetizó en el AC siglas que encierran un “Antes de Cristo” intencionado o involuntario.

Isaac Azimov
“La última pregunta” un cuento corto en que el tema es la pregunta que se origina en el año 2061 entre dos técnicos que beben cerveza y que introducen la pregunta como regresar la entropía.Término que tomó de la termodinámica, que explica el grado de desorden de las moléculas, al desorganizarse de un estado ordenado, o sea como revertirla.
La pregunta también se interpreta que luego de 20 mil millones de años nuestro sol muere, como regresarlo a ser joven. La respuesta de la máquina es “Datos insuficientes para respuesta esclarecedora” luego de 500 mil millones de años, en que los hombres se extinguen, el universo se satura de sobrepoblación, los espacios se acaban y ni los soles artificiales operan, la computadora deúltima generación denominada AC Universal que incluyó las mentes y “espíritus” de los hombres ya extintos, luego de pasar por ser Galáctica, Cósmica, contesta la pregunta pero ya nadie espera la respuesta.
Su respuesta puede sonar herética: “Hágase la luz” para poner fin al caos.
Buena probada del arte de Azimov, que murió de Sida en en 1992 el 6 de abril. Su fama comenzó con “Viaje Fantástico” en que se reducen los humanos a escalas adecuadas por circular por las vías sanguíneas, en una mininave, para así atacar a un tumor que amenazaba a un científico vital para la humanidad. Esta cinta, gusto mucho, marcó un buen tiempo la imaginación entre críticas terribles y feliz recaudación de taquilla.
Azimov se obsesionó con la Eternidad, pero su ciencia, ni su arte le mostraron la luz espiritual. Escribió “El fin de la eternidad” en que la intenta racionalizar. Nighfall (la caída de la noche en un planeta con seis soles que afrontan la obscuridad por primera vez en un eclipse) y lo que más deseo comentar: La trilogía de Fundación, Segunda Fundación y la tercera Fundación e Imperio.
A esta se han agregado otros libros menores, “Antes de Fundación”, “Fundación Tierra” con lo que la saga podría ser tan intensa como StarWars. La gran noticia es que nace una serie con la historia de Fundación dirigida por Johathan Nolan, y tal se pueda ver al parecer de Netflix.
Fundación muestra al historiador Azimov, calcando el Imperio Romano, -sin romanos, por supuesto- en que el líder de la fundación Hari Sheldon, crea la orden de los Psico-Historiadores, (dos disciplinas que dominó ampliamente, aunque como historiador, lo tachan de simplista y malito) que conocen el futuro en base a los datos reales y pueden perfilar la sociedad (son como de la Orden Jedi) pero sus descripciones sociales son impresionantes de cómo nace en el espacio un imperio, sospecho inspirado de la historia de Roma.
Muy cercana a la gente es la cinta de “El Hombre Bicentenario” que Robin Williams encaró de forma magistral, presentado un robot extraño, con sensibilidad que logra comunicar y comprender emociones, e incluso amar.
El amor fue gran tema, Azimov tiene una obra llamada “Amor Verdadero” quedescribe pero da la impresión que era teórico, porque fue tremendamente activo en crear series de divulgación de ciencia,la primera en 1965 , “Out Of Unknow” con Phillip Dick y John Windhan ,algo así como más álla del conocimiento y en 1988 creo Probe, pero no permitió que saliera de Inglaterra, con William Link y Austin James.
Se resolvían misterios con ciencia, se perdieron capítulos, en los estudios y sólo sobrevive la quinta parte de casi un centenar de programas.
Y llegamos a “Yo Robot” muy fresca con Will Smith, y los Audis del futuro, tipo trony sin ruedas visibles. El protagonista tiene un sueño mesiánico de hecho es el Moisés de los Robots, y tiene una visión de una tierra prometida. El encanto es que odia los robots y los persigue, siendo uno de ellos, pero no lo sabe. Un trasplante de la historia bíblica, sin duda.
Aquí se aportan las tres leyes robóticas que todo escritor respetable de CF debe considerar.
La primera, un robot no puede dañar a un humano o por omisión permitir que sufra daño el humano.
La segunda: Un robot debe obedecer las órdenes de un humano, excepto si entran en conflicto con la primera orden.
Y la tercera -siempre detrás de la segunda– Un robot debe proteger su propia existencia, si no hay conflicto con la primera y segunda ley.
Este es un esbozo de Azimov. Su plenitud y su pobreza, fue el que no distinguió más lejos de la ecuación espacio-tiempo, no se imaginó una dimensión espiritual, aunque tampoco fue enemigo de la Iglesia. De hecho los Psico-Historiadores, tienen tipo de clérigos del futuro.
Lo curioso es que 20 mil millones de años son un término para nuestro destino, y nuestra estrella enana blanca será consumida para ser una pelota de hierro denso, hasta la distorsión de lo imaginable. La posibilidad del viaje estelar lo sedujo como la búsqueda en la ciencia de respuestas, primero a la física, pero se quedó corto en la Metafísica.
En un cuento sobre la educación que me parece medular, se llama “Cómo se divertían” la escuela del futuro será individual, de un alumno o alumna y una computadora tutora, pero al encontrar un viejo libro en papel, con letras que no se borran, el alumno descubre que había edificios a los que iban los niños y un hombre les enseñaba a todos, ellos aprendían juntos, interactuaban juntos y de ahí el título de porque se divertían. Queda una sabor de nostalgia, ya que inexorablemente el robot maestro es rearmado, reparado sigue su labor didáctica, sin emoción, sin fatiga, sin ilusión.
Sin embargo su alma rusa, a pesar de tener cobertura bostoniana y ser egresado de esa universidad, llegó al colmo cuando cayó en el juego griego de “Deux ex machina” porque su recurso cae en maquinizar a Dios y es finalmente un uso teatral, para resolver lo que no es humanamente posible y la neta, no está tan alejado del concepto de “motor inmóvil” de Aristóteles, que ve a Dios como un “acto puro, acto perfecto, ser por excelencia bello, indivisible contemplándose a sí mismo, en una contemplación perfecta” dice del primer impulso, que nos abre luego la puerta del luminoso Tomás de Aquino.
Si en la abstracción de la CF se deducen cosas que legó a sus lectores, será porque el Espíritu sopla donde quiere, y una mente inteligente como esa, seguro le divierte a ese Espíritu Vivificador que gusta del género humano, aún ahora, porque arriba no hay entropía, no hay reloj y les importa un comino el sol del sistema planetarionuestro, porque no depende de sí mismo, aunque la física lo sentencie, el fin llegará cuando el autor del primer impulso, llamado con solo cuatro letras lo determine.
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