
Por Manuel Gutiérrez
¿Están dispuestos los soldados de Bielorusia y su pueblo a luchar contra Ucrania?
Bielorusia es la incógnita de la ecuación de la guerra de Ucrania. Su dictador Alexander Lukashenko, haemprendido una represión en gran escala contra su pueblo, luego de los comicios fraudulentos en que se reeligió en el año 2020 por sexto período consecutivo. A la par, Lukashenko, depende del apoyo de Putin, con prisiones sobrecargadas, repletas de prisioneros políticos, activistas opositores al dictador.
Diego Gómez, desde Bercelona realizó para Nexos de enero del presente año 23, una entrevista a dos personalidades, una de ellas opositora candidata a la presidencia, Svetlana Tijanovskaya, de 40 años de edad, radicada en Vilna, Lituania. Su marido se encuentra encarcelado en celda de castigo por su oposición, se trata de Sergei Tijanovksi.
“El régimen bieloruso ya se encuentra directamente involucrado en el conflicto, aunque el 90% de los bielorusosse opone a la participación del país y sus tropas en la guerra”.
Agregó: “ En nuestros soldados no hay animadversión hacia Ucrania. No quieren pelear contra sus pares hermanos, no entienden porque tendrían que morir sin razón aparente, temen ser usados como carne de cañon, en un conflicto que no les incumbe”.
Indicó que si esa órden llega, recomienda que huyan, que se pasen al lado ucraniano, porque su tarea es defender al pueblo bieloruso de la represión.
“Pero no nosotros no queremos que nuestras naciones peleen entre si, nuestras naciones enfrentan un enemigo común, los intereses imperialistas del Kremlin, que se niegan a reconocer que Ucrania y Bielorusia son estados independientes y soberanos cuyos pueblos pueden decir por sí mismos.
Sobre un eventual triunfo de Rusia Neozarista, Tijanosvkayaseñaló: “ Los rusos se consideran un gran imperio que no puede ser derrotado, por lo que tal vez para ellos la victoria se traduciría en la continuación interminable de la guerra”. Indicó que las decisiones de Moscú sin irracionales, como las amenazas constantes sobre el uso de bombas nucleares.
“Aspiro a que la democracia prevalezca en nuestra región. Creo en la capacidad de luchar por los valores democráticos, de sobrevivir en tiempos difíciles, permaneciendo unida, valiente y consistente, sin dejarse vencer por esa dictadura y su propaganda”.
Expuso que la dictadura de Lukashenko, se encuentra en la peor fase. “Sabe que se encuentra en un momento de gran fragilidad, no ha podido pasar página al descontento popular y sabe al cesar la represión las calles y plazas volverán a llenarse de gente manifestándose”.
Indicó que está bien preocuparse por Ucrania, pero que el mundo no debe olvidar a Bielorusia, que es un rehén en de un régimen de terror. “ Lukashensko está dispuesto a ceder nuestro territorio y cumplir los deseos de Putin, porque es un títere al final de cuentas, a quién lo único que le importa, no es Bielorusia, o Ucrania, ni la gente, sólo desea mantenerse en el poder”.
Indicó que el necesario que el mundo frene las ambiciones imperialistas de Rusia, en una lucha que no pueden emprender solos, como tampoco Ucrania. “Cuando entiendes que tu decisión personal al emitir un voto o salir a la calle a reclamar tu derecho a la libre expresión, significa mucho para tu país, no solo para tu familia, amigos o tu entorno inmediato”.
Stevlana realizó luego un señalamiento que al reflexionarse, se puede aplicar perfectamente en México: “Cuando Bielorusia se independizó en 1991, gozamos de tres años de democracia; nuestro problema fue que elegimos a la persona equivocada, prosoviético, proautoritarismo. Alguien que gradualmente, paso a paso, edificó su estructura de poder, contruyendo un aparato militar en torno suyo y militarizando al país, desproveyendo de independencia a las instituciones gubernamentales. Muchas veces estos procesos son invisibles, por eso es muy importante que la gente monitoree de cerca lo que hacen sus gobiernos”.
STEVLANA ALEXIEVICH, OPINA LA PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2015.
Para la escritora e historiadora bielorusa StevelanaAlexievich, en el exilio en Berlín, en que sigue creando sus obras como la leímos en pasada entrega: “ La democracia está retrocediendo, pero sólo será por un tiempo que aparezca así, hundida, porque la democracia está a favor nuestro. A favor de los que queremos vivir en libertad y no presos”.
Para explicar Bielorusia actual, dijo: “ Está claro que estamos al borde de entrar en una época fascista, tanto en Rusia como en Bielorusia. Lo que leíamos en los libros de Alexander Solzhenitzyn, pensábamos que no iba a volver a pasar, pero está pasando. Torturas de la época de Stalin, volvimos a la edad media. Es importante destacar que lo ruso o bieloruso no es Putin o Lukashenko. Hay mucha gente que está sacrificando, apostando su vida, su futuro y el futuro de sus hijos”.
Explicó que de momento no se notan los resultados de esa resistencia, porque la lucha será larga.
“Cada uno de nosotros tiene que preguntarse qué debe hacer para marcar la diferencia. Porque nosotros tenemos que vencer a Putin, porque es la única manera de salvar nuestro futuro, nuestro sistema de pensamiento.
Añadió: “El odio nos está atravesando. Un odio físico, fisiológico, gracias a la propaganda que funciona a nivel subconsciente. Mitos negros que no deberían subsistir. Es horroroso estar acostumbrado a la guerra”.
El autor Diego Gómez Pickering, colaborado de Nexos, de Enero del 2023, diplomático mexicano y escritor, reflexiona sobre lo señalado por estos dos personajes, las dos Stevelanas y añade como final: “En los campos de batalla de Ucrania y soterradamente desde la resistencia clandestina al régimen de Bielorusia, hombres y mujeres luchan por el futuro de la democracia, por la diversidad de las ideas, para derrotar al totalitarismo de pensamiento único. Hoy se está dando la batalla final de la guerra por el futuro del mundo” y sus semejanzas con México, no parecen meras coincidencias ante la ominosa sombra del autoritarismo presidencial y su plan de perpetuarse.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.








