
Por Manuel Gutiérrez.
Una revolución inacabada, interminable parece ser el destino de Emiliano Zapata. El caudillo del Sur cuando termina la primera etapa la revolución mexicana, no licencia a nadie, Porfirio Díaz luego de las batallas de Ciudad Juárez, opta por dejar la presidencia y asume el poder Francisco I. Madero.
Zapata se levantó desde el inicio del conflicto, con la bandera campesina. Madero, con claridad de los alcances del poder destructivo de la revolución, la cancela asumiendo que las banderas que la iniciaron serán sus programas de gobierno.
Abraham González, satirizado por la prensa por su escasa educación, entonces descubre a un talento, el asaltante Doroteo Arango, convertido luego en Francisco Villa.
Madero pacta con las fuerzas federales y logra atraer a un intento de convivencia a los revolucionarios armados y les otorga nombramientos, reconocimientos. Sin embargo la estructura militar no se fusiona como Madero deseaba. Emiliano, se resiste a dejar las armas y en un país pacificado el Sur sigue levantado en armas.
Emiliano Zapata lanzó entonces el Plan de Ayala en que condenaba a Madero al que consideró traidor a la causa revolucionaria y planteó el reparto agrario, restituyendo a las comunidades tierras despojadas por las haciendas, en un fundamento municipal extendido a un reparto agrario, en propiedad, bajo la premisa de que la tierra es de quien la trabaja, pero fue Maximiliano el Segundo Emperador el que les devolvió las tierras por reconocer la cédula real virreinal y reconoció sus derechos, pero este fue efímero.
Luego de la rebelión de la ciudadela, vino el golpe militar Victoriano Huerta, que como otros cosechó lauros combatiendo a los campesinos de Morelos, Hidalgo, Puebla, sector de operaciones de los zapatistas, pasó a la presidencia, contando con el apoyo de los Estados Unidos, vía su embajada.
Sin embargo, el apoyo definitivo fue para los constitucionalistas que encabezados por el gobernador Venustiano Carranza, que pudo con ello equipar la División del Noroeste, en tanto Villacomo de magia, levanta de la nada, la equipada,maravillosa caballería, sumando a los talentos revolucionarios de Chihuahua y Durango, gente campesina de la División del Norte.
Luego de la toma de Monterrey y en pleno choque de poderes entre Carranza y Villa, este tomaTorreón y la manzana de la discordia constitucionalista, Zacatecas, cobrando por las películas a los cines de los Estados Unidos.
Zapata era iconográfico, y su foto con la banda tricolor y las cananas y el close up de su rostro harían las delicias de los vendedores de posters,igual que el “Che”. Pero no filmó películas.
Sin embargo la disensión estaba hecha. En un intento de conciliar las bandas revolucionarias se instituyó el Convencionismo en Querétaro nombrando a Eulalio Gutiérrez, como presidente -dolor de muelas y ojos para Carranza- y en ese traslape acuden delegados de la revolución del Sur a plantear sus demandas hereditarias-agrarias.
Zapata, no era pobre, era un charro, con espuelas, con medios para vivir de acuerdo a los status de entonces, con propiedades, con lana para jugar gallos y carreras de caballos y buena pistola y traje de lujo.
De hecho hay un episodio muy curioso ya que cuando tuvo poder en Morelos, mando encarcelar a su expatrón de la hacienda, el yerno porfiristaIgnacio Alatorre, aquel del baile del 41, que no se sabe si logró conquistar o no a Emiliano, pero hubo relación extraña.
Los zapatistas no tocaron los bienes ni la persona de Don Nacho, que paseaba por las plazas dominadas por ellos, pero también lo arrestó y sólo se apiado por ruegos de la hija de Don Porfirio, lo que dejó otro asomo de leyenda en su historia.
Pero hay historiadores como Armando Ayala que se arriesgan a suponer la orientación de Emiliano, en todo caso no varía el resultado histórico que lo hace grande.
Carranza permitió a dos destacados militares participar en la Convención, los cuales se relacionaron con los zapatistas. Uno de ellos Lucio Blanco, el otro Pancho Mújica, este segundo muy acelerado con las ideas de socializar el campo.
Blanco hizo el primer reparto agrario en México, Por los del Sur aparece ya Antonio Díaz Soto y Gama, que resulta evolutivo políticamente, madurando, lo acompaña Jorge Prieto Laurens, y otros “licenciados” buenos para el rollo en tanto los campesinos seguían entre los arados y las armas.Soto y Gama, es el incendiario de la tribuna agraria.
Soto y Gama, logra pese a críticos severos de José Vasconcelos, va dar pauta a un idea congruente de reforma agraria y desarrollo del campo.Blanco y Mújica, quedan en desgracia -son estimados como traidores- al mismo tiempo que también queda tachado el patriota Felipe Angeles, cedido como asesor artillero, quién se identificó con la División del Norte, y el ser estratega de Villa e sus grandes hazañas, por este hecho Angeles será procesado y asesinado por la influencia de Carranza en una absurda corte militar como traidor.
El Sur sigue como antes. Villa avanza al centro, luego de la convención y se encuentra con Emiliano, que sale de su feudo y se suma a él en la capital desayunando históricamente en SanborsPalacio de los Azulejos, y luego la caballeriza enPalacio Nacional, van y se sientan en la silla presidencial, con rayos de sol y gorro frigio que consideraban maléfica.
Se la ceden, pero prefieren apartarla de su vida.Dicen que pensaron en quemarla…
Esa silla en ese momento era de Carranza que refugiado en Veracruz y el Noroeste inicia la otra fase de la revolución esta vez contra Villa y Zapata, llamados reaccionarios. El apoyo de los Estados Unidos, fue para el Primer Jefe.
Zapata se despide de Villa ofreciéndole la distracción de tropas en Morelos, pero su fuerza y operatividad de temporal son reducidas, un ataque por aquí, un ataque allá, luego pausa porque sus soldados regresan al campo a sembrar, cosechar y ni pensar operar en esas fechas, ni en festivos religiosos.
Villa pierde con Obregón las batallas de Celaya y una en León, traicionado recibe pertrechos sin calidad del coloso del Norte, ya no hay voces que moderen su ego y apuesta todo a su caballería que ya merito logra romper la defensa lobera de Obregón, muy conservador en su estrategia de batalla.
Pero la suerte está echada, aunque vuelve a tomar ya derrotado como simple guerrillero a Chihuahua, opera de Sonora a Durango-Chihuahua, muchos de sus fieles han muerto, las cosas han cambiado sinapoyo norteamericano, que se movilizó en trenes de los constitucionalistas, en nuestro país, le hacen perder Sonora, a Venus, para abrir el camino de la estrella de Plutarco E. Calles.
El sur siguió su guerrilla eterna. Carranza resulta peor que Don Porfirio y causa una guerra de tierra arrasada y reconcentración casi extermina a los reaccionarios zapatistas.
Se opta por el engaño y la traición el Coronel -luego general- Jesús Guajardo, no duda en matar a casi cincuenta de los suyos para convencer de su sinceridad revolucionaria a Zapata.
A parte le envía un bello alazán, como el “Siete leguas” de Villa, que termino en las caballerizas deCárdenas, como regalo de Plutarco. La promesa de armas, de soldados, animan al sureño a llegar a su hora en Chinameca, Morelos, luego de un saludo militar, presenten armas, lo reciben con la descargade los tiradores. El resultado fue abrumador y el caudillo murió. Aunque como leyenda nunca terminó.
Los bienes incautados por Zapata, tuvieron finales no tan felices, está Carlos Fuentes en su novela “Muerte de Artemio Cruz” un moribundo que recuerda sus andanzas con Zapata y como se quedó con los bienes que el caudillo convirtiéndose en político-empresario líder campesino revolucionarioy dueño de periódico, cuya cercana muerte llena de esperanzas de bonanza a sus parientes zopilotes.Una metáfora.
Algunos dicen que de vez en cuando -sobre todo ancianos ya que desaparecieron porque de esto ya hace más de un siglo y años- llegaron a ver a Zapata cual Santiago el de España, recorriendo la campiña en un cuaco blanco…. El resto fueron discursos, reformas agrarias que impulsaron al ejidalismomexicano, en la era de Plutarco siguió con Cárdenas, uso del símbolo por el PRI de entonces,nada que ver con el Plan de Ayala original, que recalcó Soto y Gama, todos propietarios de la tierra que trabajaban. Usaron el nombre.
Vinieron programas que para la productividad, finalmente el progreso y un poco de equidad, llegaron al centro sur del país, que ahora es agroindustrial y siguen con sus demandas ancestrales.
La figura de Emiliano atrae en Europa. El ala de cazas de la Luftwaffe pidió al Bundestag y al Congreso Mexicano que los autorizara a usar bigotes alacranados , y emblemas de Zapata, en sus EuroFighters, lo admiran.
Si usar a Zapata como emblema revolucionario en cierta forma, parece contener la maldicióninterminable, suplantada en fondo y forma, desviada de su pureza…ahora volvió a ser revulsivo ante la 4T, que se alejó de este símbolo, sin escucharlos,como lo fue el levantamiento de 1994 con Salinas en que volvió otro zapatismo.
Lo que deja ver la historia, es que su ideal, del caudillo que no tuvo suficiente fuerza para gravitar más que moralmente en la revolución, ya que su guerrilla de temporal y estudiada por John Womack, de Harvard, no pesaba estratégicamente para mover la dirección de la historia. Una revolución prolongada, endémica de una realidad agraria popular.
Zapata sigue sin entenderse. Sísifo, fue condenadopor los Dioses a empujar una piedra que cuando llega a la cumbre, empujando la roca, cuesta arriba,se le zafa, rueda para abajo y a empezar cuesta arriba una vez más... es Zapata.
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