
Por Manuel Gutiérrez
Entre los temas tratados en A Fondo Jalisco, advertimos cómo 530 monumentos, catedrales, edificios históricos y centros de ciudades de Ucrania estaban en peligro. Incluso que un impacto había logrado causar daños en contra de la catedral de Kiev, Santa Sofía, pero estaba hasta entonces a salvo. Pero en esta semana los rusos afinaron la puntería e intencionalmente se cargaron la histórica catedral, que perdió por el impacto sus cúpulas doradas y todo el techo; actualmente la cubre un manto de estrellas, pero quedó saturada de escombros.
El 15 de junio fue el día nefasto del ataque. Los ataques fueron replicados cuatro veces, en una ofensiva intensa incluso para dañar los esfuerzos de bomberos y rescatistas. Los rusos dijeron que escogieron blancos “industriales y militares”, pero fueron 611 drones y 50 misiles que impactaron 42 lugares de Ucrania, según nos informa Euronews. Lo cínico de las versiones rusas es que indicaron que un misil estadounidense fue el del impacto. Los ucranianos se han dado a la tarea de limpiar los daños y retirar pacientemente los escombros, clasificándolos para una futura reconstrucción.
Después de todo, la ciudad monumento de Dresde, en Alemania, quedó pulverizada luego del ataque de 1,100 aviones que descargaron toneladas de bombas incendiarias, explosivas y de todo tipo durante la Segunda Guerra Mundial; y eso fue lo que hicieron: numerar, clasificar y, pacientemente, con los planos originales, volver a hacer sus monumentos, que recobraron todo el esplendor. Esto costó 80 años de trabajo para restaurar el daño ocasionado durante 3 horas en una noche, y lo hicieron de forma admirable; hoy es una joya.
Sin embargo, hay otra catedral en riesgo: se trata del templo de la Transfiguración en la belle époque de la ciudad llamada Odesa, sometida a constantes bombardeos. Esta catedral también ya fue alcanzada con un severo daño parcial por los drones explosivos, pero sigue en pie. Esperemos que no esté en la lista, porque este templo ortodoxo figura entre las listas de bienes Patrimonio de la Humanidad que realiza la UNESCO.
Prácticamente todo el patrimonio cultural de Ucrania, con muchos sitios registrados como Patrimonio de la Humanidad, se encuentra, por desgracia, en riesgo total. Por ejemplo, el centro histórico de Leópolis (Lviv), un tejido arquitectónico sorprendente y clásico, pero sujeto a los frecuentes ataques en el frente del oeste.
Otro de los monumentos vivos es el Monasterio de las Cuevas de la Ciudad de Kiev, un complejo del siglo XI que ya ha tenido impactos directos y daños en sus cúpulas doradas y tejados por los bombardeos. Lo cínico fue que los rusos dijeron que un misil estadounidense fue el que impactó este monumento tan especial para los ucranianos.
Este lugar forma parte de los 153 sitios religiosos y 280 edificios históricos o artísticos. Además de 40 museos, dado que los rusos se cargaron el Museo de Chernóbil, perdiéndose el 45% de sus colecciones y recibiendo un daño total de drones y misiles. Este tenía dos días de haber sido abierto cuando fue seleccionado entre los objetivos civiles por el ejército zarista de Putin.
Esto puede parecer de poca importancia, dado que los bombardeos dejan por serie una docena de muertos de todas las edades. Pero la intención de Rusia es borrar los testimonios de piedra, los vestigios culturales de identidad de Ucrania, aunque sean templos ortodoxos de los mismos que Putin frecuenta para encender velas y asistir a la misa, consumando un intento por desaparecerlos culturalmente.
La UNESCO reportó de manera oficial lo siguiente: al 10 de junio del 2026, han recibido ataques 536 sitios culturales, de los cuales 154 eran religiosos, 280 edificios de interés histórico y 41 museos. (Tal vez falte sumar el de Chernóbil, que testimoniaba el daño a la humanidad por la explosión, negligencia y fuga radiactiva de la central nuclear, que, entre paréntesis, sigue siendo atacada por los rusos, ya que estas centrales son un recurso para generar energía y calor, sobre todo en invierno; por lo que Francia cedió uranio enriquecido para su operación en esta semana).
En materia de monumentos tal cual, con estatuas o figuras ornamentales alusivas, se han dañado 33, más 5 sitios arqueológicos, 22 bibliotecas —y las hay de varios siglos en Ucrania—, así como un archivo.
La UNESCO, de acuerdo a la Convención de La Haya de 1954, elabora una evaluación de cada caso, sumando a los organismos asociados a nivel nacional e internacional. Para no hacer soporífero el detalle, el organismo cultural de la ONU reporta: Cherníhiv, un total de 23 sitios dañados; Kiev, con 53 sitios dañados (falta sumar el golpe a Santa Sofía); Járkov, 86; Zaporiyia tiene 3 sitios dañados.
Prácticamente la guerra ha asolado todo el país. Por ejemplo, Donetsk, sitio de frecuentes y actuales combates, tiene 134 tesoros dañados; Luhansk, con 47; Sumy, con 17; Mykolaiv, 15; Odesa, con 65, siendo una ciudad reconocida por ciertas semejanzas como el París de Oriente, con 65 daños serios; y en Dnipropetrovsk se reportan 6 sitios. Sume Lviv, otra ciudad joya, con 15 reportes, y Poltava, con 1 daño.
Sin lugar a dudas, podrán reconstruirse muchos lugares, pero siempre quedan pérdidas y, pese al esmero, las joyas arquitectónicas pierden su estado original, algo que daña a todo el mundo.
La causa de este encono está ampliamente demostrada en el afán de Putin de alterar la historia de Ucrania para desaparecerla como Estado propio, modificando de manera radical los textos para los niños de su país y obligando, en zonas ocupadas, a los niños ucranianos a aprender lo contrario a lo que les enseñaron en sus hogares y escuelas, con versiones crudamente deformadas del pasado histórico, destruyendo textos ucranianos e imponiendo la historia revisada por el «historiador» Putin.
POLONIA: ELIMINAN A CARICATURISTA RUSO
El caricaturista ruso enemigo del dictador Putin, Robert Kuzovkov, de 44 años de edad, conocido en Europa Oriental como “Semyon Skrepetsky”, fue asesinado a tiros por sicarios de Bielorrusia que fueron detenidos. El hecho ocurrió en Biała Podlaska, una ciudad al este de Polonia, a escasos 35 kilómetros de la frontera con Bielorrusia, país aliado de Putin; y, según los investigadores, todo apunta a un asesinato planeado. El crítico recibió 4 disparos en la puerta de su casa, en donde vivía en el exilio de Rusia; incluso, ya tirado, lo remataron para asegurarse de su tarea.
Los sicarios salieron desde Bielorrusia en taxi y obligaron al conductor a llevarlos a Biała, en donde tenían localizada a su víctima. “Semyon” destacó por sus conceptos originales y agudas críticas al fusionar a Stalin con Putin, entre otros motivos. La policía resguardó a la familia del caricaturista, ya que los hijos del artista asistían a escuelas de la zona; ahora serán protegidos por el Estado polaco.
El artista se volvió muy visible al participar en Berlín en un acto opositor de los rusos con motivo del Día de Rusia, presentando una imagen de Stalin fusionado con Putin, lo que probablemente le ocasionó el ataque mortal en represalia, ya que se ha vuelto absolutamente intolerante el gobierno de Moscú contra toda forma de crítica o censura.
Ucrania, en tanto, acudió a Francia para solicitarle la venta de misiles Aster 30 y sistemas antimisiles y antiaéreos SAMP/T de nueva generación, todo esto conocido como el Patriot de Francia e Italia. Los líderes aceleraron la adquisición de estos equipos para crear un escudo antiaéreo en Ucrania que elimine las amenazas de medio y largo alcance de misiles. Esto muestra cómo Ucrania sigue buscando arreglárselas sin el apoyo de los Estados Unidos, obteniendo en Europa —por crédito, compra o regalo— los equipos necesarios para mantenerse firme ante los ataques de la invasión rusa y ofrecer un buen escudo a sus ciudadanos. Estos equipos son franco-italianos y son una opción ventajosa ante el alto costo del Patriot con los mismos resultados, lo que motiva a Ucrania a buscarlos y esperan tenerlos activos antes del invierno de este mismo año.
También siguen comprando equipos en Suecia, que decidió regalar 13 Gripen operativos de su Fuerza Aérea, en tanto que los demás, de última generación, fueron adquiridos por Ucrania para cerrar el espacio aéreo a Rusia, y planean tener 60, y este año casi la mitad en servicio.
Rusia, en tanto, perdió un bombardero supersónico que se estrelló en Siberia. Un Tu-22M3 para llevar armas nucleares; pero Rusia indicó que fue una falla de un motor y que la tripulación saltó ilesa. Pero el accidente generó dudas entre los opositores del régimen, que creen que fue alcanzado por algún misil enemigo.
La conjetura es válida porque es el tercer Backfire que cae en Siberia, en la misma zona, en dos años, lo que huele a una trampa de Ucrania, que está habituada a pegarle a este tipo de bombarderos de largo alcance. Ha perdido una tercera parte de su flota en ataques porque los identifican por su sonido característico, y son bombarderos que requieren protección, un tanto obsoletos para los aviones de generación V.
Pero la otra versión también duele: la Fuerza Aérea rusa está volando al extremo, sin descanso y con mantenimientos omitidos —o de menor calidad—. Los han empleado mucho en disparar misiles de crucero y bombas planeadoras contra Ucrania con costos altos. Lo cierto es que los Tupolev caen de cualquier forma, incluso lejos, en Siberia.
Creditos: Fuente • Imágenes Infobae
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