
Por Manuel Gutiérrez.
Las andanzas de los Bersigliari llegaron incluso a las profundidades de Ucrania y Rusia en su guerra en apoyo de Turquia en el siglo XIX. Eso se desprende de la “Memoria del viaje militar a Crimea por Oficiales del Cuerpo de Ingenieros para estudiar las potencias militares de Inglaterra, Francia y Rusia, auxiliando a Turquía” antes los títulos lo decían todo.
Esta obra presentada por O´ Rayan y Villalon, data de 1888, tiempo en que los Bersigliari estaban en el teatro de guerra en esas latitudes. El choque contra las tropas de Napoleón III, tuvo episodios colosales como fueron el paso del Río Chanaza, así como las batallas de Balaclava y de Inkerman. en que otro general bersaglieri pasó a la lista póstuma de honor, el General Liprodi, uno más de los muchos héroes de esa fuerza.
Otro cuerpo héroico italiano son los Arditti, cuyo lema es “O todos vencemos, o todos morimos” con esa divisa lo dicen todo. En menos escala en cuanto a tamaño su valor es conocido en el siglo XIX.
Pero entremos en la gran hazaña del cuerpo Alpini, fundando en 1872 por Guiseppe Domenico Perruchetti, que agregó el color azul de la casa de Saboya, para unirse a la tradición medieval de la heráldica de la guerra. La gran hora de los Alpinos fue el 23 de enero de 1943, en que 45 mil hombres de los Alpini enfrentaron once cercos de los soviéticos, dotados con tanques T34, artillería, lanzacohetes Katiuskha, además de los ataques de los aviones Tupolev a temperatura de 40 grados bajo cero.

Giuseppe Perrucchetti
Esta retirada de Rusia, amenazaba convertirse en un desastre colosal de todo el frente, arrastrando a los alemanes, rumanos, lituanos, fineses, rumanos, húngaros, españoles, e italianos bersigliaris, que habían sostenido Stalingrado. De haberlo logrado hubiera sido otra narrativa de la guerra, pero estaban los Alpini con su operación llamada “Pequeña Saturno”.
Manstein, el genial mariscal alemán que sostuvo un año más lo que quedaba, usaba nombres de cuerpos del espacio como Urano, Júpiter, Saturno para sus planes. Lo que debía ser una huida desastre arrollados y exterminados fue una escalonada y concienzuda defensa de cada metro para evitar que los soviéticos alcanzaran a Europa, lo que finalmente hicieron con oleadas inmensas de soldados y armas.
Se trataba de abrir un paso entre los once cercos de acero bolchevique, con un millón de rusos y en un mar de fuego, para que en dos semanas se recorrieran 1492 kilómetros, y de esta manera se reorganizara el destruido frente oriental, cosa que se logró con el sacrificio Alpini.
En esa batalla el general Alpini, Martinat, pereció heroicamente. Con el grito de “Por álla se va a Italia” lograron lo imposible en los anales militares. Simplemente veamos la cuota que pagaron:
División Cunnense, perdió todo menos el 10% de sus hombres; la Julia, sobrevivieron 1,200 héroes de 15 mil bajas, Tridentina, sobrevivieron 4250, de 15 mil hombres, Vicenza, 7760 sobrevivientes, de 10,460 combatientes, fue la más afortunada.
Total: Los Alpini perdieron 34 mil 170 efectivos, con 9,400 heridos, que afrontaban el horrible frío y las carencias. Pero sobrevivieron a todo. Salvaron a casi 500 mil combatientes derrotados.
Anualmente celebran con misa y ceremonias como salvaron a todo el frente oriental.
Incluso en plan de amistad, los Alpini, que también tienen una asociación, crearon una escuela en el Belgorod, escenario de la batalla, pero con la guerra de invasión a Ucrania, ese plantel saltó hecho pedazos, que amistad ruso-ucraniana, ni que las arañas.
Con esto demostramos que el esfuerzo italiano fue digno e importante en la Segunda Guerra Mundial, lo cual se respeta en la historia y tradición de la milicia italiana.
¿Que pasó entonces en Italia? ¿Por qué no se reconoce su aporte?
Pues pasó con la invasión a la bota italiana por los aliados, la división Goering-Luftwaffe, dirigida por Kesserling, otro brillante estratega, mantuvo la posesión de dos tercios de Italia hasta el final de la guerra, pese a la superioridad aliada.
Pero con la misma celeridad con que los italianos se volcaron al fascismo, renunciaron a él. Se rebelaron y los alemanes tuvieron que mantener el control militar de Italia.
El furor anti-fascista logró por fin hacerse del Duce Mussolini que quedó en manos de los aliados, para su fortuna y estaba cautivo en el Gran Sasso, en los Alpes.
Hitler decidió rescatar a su admirado amigo y envió al SS,Otto Skorzeny a salvarlo, lo que hizo en la zona montañosa en una gran operación de comandos. Otto sobrevivió a la segunda guerra, terminó de peregrino católico luego de su conversión total en Santiago de Compostela, y entre lo escribió esta “Vive peligrosamente” y “Luchamos y perdimos” de haber estado en el lado ganador, serían bestsellers, y temas de muchas películas.
El Duce se sintió fracasado, pese al amparo de Hitler y decidió volver para reconquistar al pueblo de Italia. No comprendió que de hecho ya todos ellos estaban perdidos. Salto de la sartén al fuego.
Esta vez cayó en manos de los partisanos luchadores comunistas –no los aliados- y el comunista Walter Audisio, lo mató de 5 disparos, luego de ser vejado en vida y con saña como cadáver. Su compañera leal Clara Petaci, amante del Duce, pereció en ese mismo lance, asesinada.
La caída del fascismo propicio una rápida recuperación de Italia que abjuró de la monarquía y se instituyó como república, y que ha pasado por demócratas, comunistas, democristianos, capitalistas y ahora otra vez fascistas.Curiosamente tuvo el mayor partido comunista del mundo, lo que ni en Rusia, pero sin obligar a nadie a serlo.
Todo este rollo, nos hace comprender que el fascismo regresó a Italia con Giorgia Meloni, con los Hermanos de Italia, pero no es un fascismo histórico, es descafeinado. Ella no pretende ser caudillo, ni violentar las instituciones, nada de populista, es demócrata sincera y juega con respeto a la ley. Los que no evolucionan se quedan sin escenario, y sin gente.
Firme en defensa de la Unidad Europea, aliada de Ucrania,que puede perder la guerra con los obtusos republicanos, los trumpistas, que les niegan los recursos para sostenerse y que a este paso no llegarán al próximo febrero al segundo año de guerra.
Los ucranianos cuyo destino se juega en Washington, se preguntan cómo los aliados pueden ser tan insensibles a su sacrificio pero advierten, que piensen quién sigue después…porque el triunfo no contendrá a Putin, ni a China.
Y eso costará a los Bersaglieri de otro nombre, de otros países del mundo, volver a hacer sacrificios, porque hacer la paz así es fomentar la guerra y permitir la invasión y retener lo ajeno.
A Putin, le funcionó de lujo la pesadilla de Gaza, pero topamos con políticos estadounidenses que les importa más el dinero, o guardar sus armas, que aprovechar la oportunidad de que los ucranianos paguen el precio de la libertad.
Meloni, pese a que en la campaña los comunistas la acusaban de amiga de Putin, -todo al revés- pero ha demostrado buen criterio y hace un gobierno que ahí la lleva,sorteando los problemas. Entonces, Italia vive su historia.
Esto tiene que ver con la identidad de los Bersaglieri, no se apenan por su pasado, sino que ofrecen un reflejo exacto de etapas históricas que ni deben ser ocultadas, o manipuladas, la verdad aunque duela, es mejor que los mitos.
Y la verdad contiene muchos méritos. Los Bersaglieri, dieron un ejemplo extraordinario de valor, incluso el militar en confianza me narró que algunos de ellos en la Puerta Pía, han visto espectros de legionarios romanos, que pululan por ahí, en guardia eterna, son como familiares.
Un museo singular, con uniformes, documentos, fotografías, pinturas, objetos personales, armas, espadas, mapas, de todo lo que hay, una historia desconocida u ocultada por los grandes medios que manipulan la información, pero ahí hay una fuente seria y entretenida, accesible pero especializada, es sin duda el Bersaglieri muy poco ofertado para los turistas.
Los Bersaglieri, están presentes en lo mejor de Italia, promueven lo sustentable, el deporte de alto nivel, la vocación militar, acciones altruistas y culturales, de hechoobserve de lejos su posada casualmente en el hotel en que me hospede, cerca de su cuartel, con opera, piano, himnos, baile y elegancia de gala.
Los Bersaglieri están en lo avanzado, en lo moderno, en lo aeroespacial, incluso. El futuro saluda a esta fuerza moderna,que atrae a los jóvenes, que es una de las mejores de Europa, con 112 mil efectivos bien preparados y que los estudiosos de la historia les roban su mérito al contemplar los resultados de sus esfuerzos en la segunda guerra mundial quizá no a niveles globales, pero si cumplieron su deber con honores.
Por cierto en la primera parte, hay una trampa involuntaria puse López-Reverte, en lugar de Arturo Pérez Reverte, un lapsus del que me disculpo, el autor esencial de las aventuras de los tercios españoles, de capa y espada, aventuras náuticas, descubrimientos, hechos militares, levantamientos populares, dramas, ocultismo, de leyendas del pasado, y hasta asuntos de misterio y descubra al culpable, con obras tan diversas y abundantes, como esenciales de leer, además escritas de manera dinámica y moderna y tantas, pero con la calidad de antaño y que realzaron con “El Italiano” el valor de los peninsulares submarinistas, en la segunda guerra mundial. Nadie es perfecto y menos yo.
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