
Por Manuel Gutiérrez.
La abyección de Bielorusia, en el juego de la guerra de Putin, quedó por fin expuesta y el títere de Moscú, Lukashenko, anunció que se involucrará directamente con sus recursos bélicos, en favor de la causa de la invasión, vendió su alma al Diablo y hoy se admite por la adversidad de la guerra su pacto.
La noticia no tuvo el sesgo de una revelación para nadie. La comparsa de la invasión, reservando el santuario de reservas de tropas, de espacio aéreo para que los aviones rusos disparen misiles en contra de Ucrania, y las incesantes maniobras tenían el fin de la invasión de primavera. Era el puñal apuntando al costado de Ucrania, que simulaba su neutralidad.
El títere de Bielorusia, se la jugó con su resto en favor de Rusia a la que ofreció darle sus recursos bélicos, lo que los países bálticos ya esperaban, al igual que Polonia. Hasta hace poco, Lukashenko, enviaba misivas de admiración por la independencia de Ucrania, pero su dependencia de Rusia cobró las cuentas, prefiere ser invasor que invadido y será cómplice de Putin, haber hasta dónde.
Lo mala noticia es que se suma con su esfuerzo, a una causa que no ha logrado levantar el éxito en un año de guerra. Zelensky dice que “David venció a Goliath” y usa la referencia bíblica para exponer lo que está ocurriendo en todos los frentes.
Pero las noticias malas no terminan para la causa del zarismo. La onceava promulgación de medidas de sanción económicas llegaron para recaudar 11 mil millones de euros en bienes de los rusos en Occidente pero lo peor es el bloqueo de tecnologías e industria que Rusia demanda para su invasión en que se afecta la producción de misiles, drones y helicópteros.
Los embargos, bloqueos de cuentas, cierre de recursos, prácticamente cubren el gasto que ha realizado Occidente en cesiones de armamento y ayuda humanitaria para Ucrania, estimados los costos en el mes de Octubre de 55 mil millones de euros, los cuales han recuperado y Europa, ha sobrevivido sin el gas de Rusia, sin el petróleo ruso.
Alemania se alejó de manera radical de la dependencia del vecino ruso, probable rival próximo de guerra. Pero fue el presidente de Francia, Macrón en que rebasó las expectativas: Ofreció el respaldo del poder nuclear de Francia, como disuasión ante el empuje ruso, a la par destacó la necesidad de la fabricación y autosuficiencia de armas en Europa, sin una dependencia directa de los Estados Unidos.
Inglaterra y Francia, han dado pasos más adelante y ofrecieron ayuda sin límites, que la misma Alemania, ya que su primer ministro Olaf Holtz, sigue mostrando un perfil timorato, un liderazgo titubeante que le causa disgusto a los ciudadanos alemanes. Polonia, en tanto se alista a involucrarse totalmente en la guerra a la par que los países bálticos, los que siguen en la lista de la invasión.
La cumbre militar de Munich, mostró ese rostro y la marcada diferencia de liderazgo que logra Macrón sobre su similar alemán. Las sanciones siguen haciendo daño, al grado que el rublo pierde valor cada día. Los costos de la guerra, sin ingresos de gas-petroleo para Rusia han desajustado su balanza de pagos, porque Europa ya no le paga, los depósitos están llenos.
Y los nuevos proveedores entre los cuales están las multinacionales del petróleo, lograron con el año de guerra que sus beneficios fueran de 200 mil millones de dólares, logrados arrebatando la cartera de clientes europeos a Rusia y su eficacia como proveedores borra del mapa al anterior vendedor de Moscú: Chevron, Shell, British Petroleum, Exxon, lograron fantásticas ganancias. Para que mencionar el boom de las industrias militares revaluadas hasta en 8% del valor de sus acciones, ganancias en los países que las tienen incluso de rebote, Checoslovaquia y está incluida España, que se debate entre la exigencia de sus intereses europeos, su seguridad y sus ganancias, ministros inteligentes como la Secretaria de Defensa Margarita Robles y entre las rémoras de ideología izquierdista…que no ven el zarismo, a los bolcheviques.
Sin entender que la social-democracia europea y sus democracias están confrontada a una guerra imperialista sin ideas, pero real y cierta como la muerte.
Cada día de guerra eleva la crisis económica de Rusia, a la par que su desgaste militar y una moral reacia a aceptar esa guerra. Bielorusia, puede sumarse a la guerra, pero por el momento lo hará con sus fábricas militares, herencia de la era soviética.
Su ingreso al frente será inevitable este mismo año, porque Rusia ya no encuentra soluciones y tampoco ha ocurrido el colapso esperado en Ucrania, que sigue avanzando.
Bielorusia no será sólo de apoyo moral y material, pagará el costo de la alianza con Rusia dando un paso al frente. Refugiar a los invasores también la hace una blanco justificado y Ucrania no se anda por ramas para tolerar un peligro latente.
Mientras los tanques nuevos y aviones occidentales llegan, Ucrania se mantiene. Los asesinos de Wagner, los sanguinarios chechenos, y los criminales psicópatas excarcelados enviados a filas por Rusia, siguen fallando.
Las pérdidas en Bajmut son de 60 mil hombres, probablemente cien mil con las bajas de Ucrania, pero el respaldo del mundo se mantiene firme. Israel, dejó por tanto la postura de neutralidad y tomó partido por Ucrania, en que una gran comunidad judía está en peligro del autoritarismo y campañas étnicas tipo progrom, realizadas por el gobierno de Putin. Israel es el nuevo centro mundial de acuerdos cumbre. La amalgama de intereses hacen que lleguen muchos voluntarios a Ucrania, que encuentran su causa en la de este pueblo.
Israel ha fijado claramente su condena a la invasión, y hace a un lado la neutralidad, probablemente comenzará en breve una colaboración de suministros militares, dado que Israel, es un arsenal y fábrica del medio oriente y tiene poder nuclear. Putin no logró convencer a Israel de su causa.
Mientras Corea del Norte, sigue tensando la cuerda con sus pruebas de misiles y China manteniendo la idea de abrir el frente de Formosa y Japón y Corea del Sur, las expectativas de que se anule el conflicto se reducen.
Mientras los amenazados se rearman a toda velocidad, los agresores siguen también en su carrera. Si esta se desequilibra para algún bando, será una señal para atacar, pero ni Japón, o Corea buscan resolver querellas por medio de lanzar la guerra, así lo han hecho desde 1945 y Corea del Sur desde 1953, en que vino el armisticio que no firmó y en forma real la guerra fría y los roces fronterizos continuaron hasta nuestros días. Porque se le puso fin de manera artificial.
El mundo vive la llamada de la tercera guerra mundial, los bloques están definidos y los modelos de vida, de cultura, y de civilización son el zarismo imperial ruso, el del comunismo chino y la sobrevivencia de Occidente, en una nueva cruzada en que los Macabeos como en Ucrania van al frente.
El cambio cultural, el cambio de valores, el sonido de tambores predomina en esta era, en que el mundo bélico parece imponerse como forma dominante de explicar la geopolítica, los intereses mundiales y finalmente, nadie podrá verlo sin estar involucrado de una forma u otra. La economía por su parte se amoldará a las demandas de productos de la guerra. La milicia volverá a estar de moda, y significará honor y supervivencia, el modo serio de ver la vida.
Parte de la inflación, se generó por causa de la guerra, así como la subida del precio del trigo y otros granos, pero en la medida en que más invitados a la fiesta participen. Será muy difícil permanecer al margen de un mundo que va la guerra, y que en paradoja, puede evitarse o retrasarse: Si de nuevo David vence a Goliath; porque podría a considerar muchos factores y costos, contener la agresión y anularla y fortalecer la alianza, David puede dar una etapa de paz.
En cambio un Goliath triunfante, seguirá pretendiendo expandirse y eso será más guerra para muchos entre ellos los vecinos próximos. De preferencia sin descanso, porque los recursos se agotan y el golpe psicológico deben aprovecharlo, aunque esto implique a Europa directo en la guerra. Providencialmente, Ucrania decidió separarse del pasado, ser independiente y ser europea y eso puso la frontera de guerra en ese lugar.
Dado que los dictadores requieren la derrota, y su crisis interna para ser detenidos porque en lo personal está a salvo sus bunkers, y los que van al frente nunca son ellos. La guerra es parte de la política, de la negociación, pero en ocasiones arrastra en su derrota a los causantes. Putin pasará a ser reconocido como un nuevo provocador y para Rusia, por sus delirios de grandeza, en un nuevo Iván el terrible con su costo de vidas rusas como tributo en los campos de Ucrania.
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