
Por Manuel Gutiérrez
Para los que creen en la bondad del sexenio populista, han que revisar como llegamos a tener el año de Francisco Villa, porque tiene muchas muertas, las soldaderas carrancistas que fueron eliminadas por el General que iracundo mata la esposa de un pagador, que le reclamó el asesinato cobardedel que fuera su marido, lo que motivó que la acribillara ahí mismo.
La diputada Olga Luz Espinoza Morales, del Partido de la Revolución Democratica, se interpuso en el tren del morenismo aplastante: Leyó la postura en que hizo ver su lucha por el feminismo, ya que la creditan 102 feminicidios ordenados por el Jefe de la División del Norte.
“No podemos votar a favor de un dictamen donde se reconoce a una persona (Villa) que ha violentado a las mujeres de este país”. Signo de los tiempos. Pero no pudieron frenar el mayoriteo de la Cámara de Diputados, por eso no hay que entregar todos los poderes a un solo partido, a un solo hombre.
Infobae nos narra lo ocurrido entre el 01 y 16 de diciembre de 1916, resulta que el General Francisco Murgía, carrancista, derrotó a los villistas en la estación Horcasitas, 40 kilómetros al sureste de Chihuahua, en los primeros días de diciembre.
Pero el 12 de diciembre, las fuerzas villistas sorprendieron al ejército del Noreste, (carrancistas) al segundo batallón comandado por Tirso Hernández, Jefe del Estado Mayor del General Miguel M. Acosta, en la estación de Camargo, Chihuahua, a 160 kilómetros al sureste de Chihuahua.
El general Baudelio Uribe (El Mochaorejas) sorprendió a los enemigos y luego de una hora de tiroteo apresaron a varios infantes que guarnecían la plaza, casi sin resistencia alguna.
Pero la fusilería villista siguió abriendo fuego, con los heridos y prisioneros, como los describe el secretario de Villa, José María Jaurrieta que describió la escena: “ ¡Que cuadro tan macabro presentaba Estación Camargo! Si apartaba mi vista para no ver aquellos cuadros conmovedores dirigiéndola al suelo, me encontraba manchas de sangre y cadáveres esparcidos de tramo en tramo; si intentaba refugiar mi mirada en los trenes, veía como los carros de caja destilaban hilos de sangre de aquella sufrida tropa acribillada a balazos”.
Narra Infobae: “Muchos carrancistas iban acompañados por sus esposas, jovencitas de entre 15 y 20 años, arrancadas de sus hogares por el amor o por la fuerza. Estas soldaderascampesinas, provenientes de pueblos o barriadas miserables transportaban de población en población a una multitud famélica y enfermiza. Al recorrer los vagones para apoderarse de armamento, de cualquier cosa que se pudiera encontrar, los villistas descubrieron a un numeroso grupo de soldaderas, algunas de ellas con sus hijos en brazos.
“Tenían poco de aprehendidas las soldaderas cuando un incidente desató la tragedis. Mientras el Mochaorejas, Baudelio Uribe, rendía parte a Villa, de haberse apoderado de 6 mil pesos de la pagaduría carrancista, interrumpió en el lugar una mujer que corría precipitadamente hacia Villa, gritando y llorando.
La mujer se hincó, abrió los brazos en cruz, y rogó que no asesinaran a su marido. Villa le preguntó quién era su marido: “El pagador un simple empleado del gobierno. El no es combatiente y este señor que está a su lado, -señaló a Uribe- lo ha mandado con una escolta a un lugar desconocido”.
Villa preguntó por el empleado y Uribe le respondió : “Mi general, ya está en la olla”. La mujer del pagador se puso de pie con el rostro descompuesto, apretó los puños y lanzó una andada de insultos contra Villa y le dijo que por qué no la mataba a ella. Villa desenfundó su pistola y le disparó a la cabeza.
“Este asesinato no calmó la furia de Villa que ordenó que matara a todas las soldaderas prisioneras, por lo que fueron llevadas al barranco que se levanta frente a la estación y ahí fueron asesinadas.
Diversas fuentes cuentan que fueron entre 60 y 120 las asesinadas en esa sola ocasión, muchas de ellas con bebés en brazos”. Camargo, Chihuahua entre el 15 y 16 de diciembre de 1916.
“Pancho Villa, con sus dos viejas a la orilla” leyenda como tantas: Se dice que usaba a dos fieras soldaderas armadas como guardaespaldas, eso fue lo más feminista que tuvo en su vida y sus usos de…no entremos en detalles.
-No hay nada que agregar-. En cinco palabras.
Mujeres, lectores, ustedes juzguen a la leyenda de Villa y descubran lo que los textos de historia oficial, no dicen, los libros de primaria menos, y las historias maquilladas de los próceres ocultan.
Un héroe popular, ája. Infoabe da 75 mujeres en su vida, (Paco Taibo, le asigna 50 matrimonios) y otros dicen que solamente cometió ese error, 23 veces. Su calidad reincidente, no queda en duda.
Héroe popular, en parte en su tiempo: Temido y odiado.Leyenda sangrienta.
Hoy no, tiene que seguir siendo lo mismo. Ya se ha desentrañado el velo de sus historias, pero fue un deseo presidencial sobre lo que cree, el presidente López, quién esVilla.
Como en los viejos tiempos, los ídolos del caudillo, eran los honrados del momento.
Nadie escuchó a la oradora del PRD, Olga Luz Espinoza Morales, con sus 102 feminicidios villistas, mujer y opositora. De menos, no le dispararon, como en los tiempos que parecen regresar del pasado.
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