
Horacio Villaseñor
Vivimos en una ciudad que solo cuenta con el 15 % de metros cuadrados de áreas verdes recomendados para vivir bien por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y, el ayuntamiento inservible, en vez de anunciar la construcción de bosques que rodeen tantas torres habitacionales autorizadas por él, anuncia un plan para que el mayúsculo déficit de áreas verdes sea mayor, ¡qué tontería! En la constitución nacional, Artículo 4 se observa lo siguiente: […] Toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa… No se trata solo del derecho a tener una vivienda sino una vivienda digna, el derecho va junto, una vivienda conveniente, un hogar seguro, estable y adecuado para vivir, que cumpla con estándares mínimos de calidad y que permita una vida saludable, segura y confortable. Este derecho incluye la seguridad de la tenencia; calidad de la construcción; adecuada ubicación; la asequibilidad, y; el acceso a los servicios básicos. Dar facilidades (descuentos) a los desarrolladores de nuevas viviendas para que hagan negocio o créditos para ampliar las habitaciones existentes con el único fin de aumentar el número de habitantes en una ciudad descuidada por su gobierno, solo sirve para tres cosas; que los empresarios ganen dinero, que la gente que llegue viva mal y la que ya vive en Guadalajara viva peor. La seguridad en la tenencia, la calidad de la construcción y la adecuada ubicación, en teoría, están garantizadas con el otorgamiento de los permisos municipales. Lo que no existe es lo que le toca al ayuntamiento y no puedecumplir, asequibilidad y acceso a servicios básicos efectivos. Me explico: Para que una vivienda sea asequible debe ser construida por el propio ayuntamiento, los únicos costos que pueden ser evitados son los permisos y las utilidades, la construcción directa y con recursos propios es el camino, es la única manera de que cueste menos. En la década de los 70’s existía una Dirección de Vivienda Popular municipal, a través de ella se logró construir, en miles de hectáreas, muchas casas alcanzables y dignas. Mi padre, el Ing. Horacio Villaseñor Saavedra, antes de ser titular de la Dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento de Guadalajara, fue director de esadependencia de vivienda y se construyeron muchas casas económicas donde crecieron miles de tapatíos con todos los servicios, en un entorno sin los problemas que, por ignorancia, los “funcionarios” encargados a partir de finales de los 90´s dejaron crecer. Lograr la dignidad es lo complicado, no la construcción de vivienda, esa excelencia es lo que la autoridad municipal, por inepta, no ha podido ni podrá lograr otorgar. Se trata de que los hogares sean seguros, que se pueda vivir con tranquilidad con servicios básicos que sirvan, una ciudad donde el agua potable llega a tu casa siempre a través de instalaciones sin fugas; donde el drenaje, suficiente, se lava y desinfecta con frecuencia y en época de lluvia drena, no hay inundaciones; los servicios de electricidad, internet y alumbrado público nunca se van; todo espacio público siempre está limpio, la fauna nociva está controlada; hay mercados públicos mejores que los privados cerca de casa, con suficiente estacionamiento y accesibilidad universal; los panteones municipales siempre tienen espacio disponible y barato para que descansen nuestros seres queridos en lugares bonitos, bien conservados y mantenidos en inmejorables condiciones, dignos; no hay peligro de caer en hoyos, baches o hundimientos, los pavimentos se conservan y mantienen como nuevos; los semáforos funcionan siempre, las avenidas están señalizadas, balizadas, barridas y lavadas, se arreglan durante la noche para evitar conflicto; transitar de casa al trabajo es seguro y rápido; los parques y jardines, suficientes, siempre están limpios y atendidos. La autoridad funciona y obliga a los ciudadanos a comportarse adecuadamente, no educa, corrige; no preocupan los robos o asaltos porque la policía preventiva sí previene; el gobierno municipal sirve, funciona, tiene todo vigilado, atendido, pintado, podado, etc., se vive dignamente. Además, existe garantía en servicios de salud, comodidad y nutrición, pero como nada de esto sucede, el ayuntamiento, en lugar de hacer lo que debe, con su programita “Vivienda para vivir bien” solo logrará que haya más vivienda para vivir peor en Guadalajara. Ni hablar.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.








