
por Manuel Gutiérrez
En la semana 66 de la guerra, Rusia ha descubierto que es vulnerable, y que su capital Moscú es blanco de los ataques aéreos de Ucrania, lo que provocado una serie de fenómenos no precisamente positivos para el Zar Putin, según nos narra Javier Colas, enviado a Moscú por El Mundo que ha vivido las reacciones del ataque.
Rusia ha vivido su primera noche de guerra, en un silencio pasmoso, roto por los sonidos reverberantes de las armas antiáreas, y las alarmas sonando en todas partes. Lo que Ucrania ha vivido durante un año y medio, ahora fue probado por los moscovitas, es decir el ruido de los drones, ensorcedor, y luego explosiones.
Si bien el ataque fue más aparatoso que efectivo, causó daños materiales diversos. Pero por primera vez, Moscú entró a la línea del frente. Putin nunca hubiera imaginado que eso sería posible pero ya ocurrió por primera vez.
Las reacciones oficiales, alabaron “la serenidad” de los ciudadanos moscovitas, pero el mismo Putin se mostró totalmente insatisfecho con los resultados que tuvo su defensa antiaérea que resultó una coladera, con muy pocos drones derribados.
Los medios de Rusia, con ironía reaccionaron ante la realidad de que un aparato ruidoso cargado de explosivos ronda encima de sus cabezas y puede caerles encima en cualquier momento.
La sensación de que la guerra es un producto de exportación, que tus ciudades y capital están a salvo, sin enfrentar peligros en casa se ha perdido. Ahora, Moscú ya no es inalcanzable y para los rusos eso revela mucho más que las arengas de Putin.
Las reacciones rusas se miden de la siguente forma: Los que perciben el peligro, e incluso se alarman y se alistan para defender sus ciudades se denominan nuevos patriotas; otros perciben la necesidad de terminar con una operación absurda, que importan para Rusia que Ucrania tenga presencia de la OTAN; decadencia homosexual, filiación pro-europea, ideas neonazis, si al final de cuentas, está resultado un hueso muy duro de roer.
Decadentes, y lo que gusten, pero están asestando golpes militares directos. Por otro lado otros ciudadanos prefieren salir de la zona de peligro, sienten aversión a la guerra y se declaran afines a una neutralidad total. Otros rusos por su parte consideran que lo que hace falta es una guerra de exterminio, borrar del mapa a Ucrania y hacer bien la conquista. Lo cierto es que todos ven con miedo el buzón del correo, no vaya a llegar un llamamiento a filas…
Son reacciones normales, pero también afectan el crédito que tenía Putin, que hizo la guerra en Siria, y fue muy cómoda. Incluso en Afganistan, en el pasado la URSS tuvoenormes perdidas humanas y materiales, pero las bombas no cruzaban su frontera.
Este es el verdadero trauma, es lo que ahora los rusos intentan digerir. Que su líder mintió y que no calculó los riesgos, y ahora ya tienen la guerra en casa. Eso tiene un costo alto, y la operación psicológica, realizada con certeza por Ucrania, da un excelente resultado, una leve probada del chocolate de Putin en contra de Ucrania.
Por otra parte, los rusos disidentes armados anunciaron más operaciones dentro del territorio de Putin, lo que seguramente realizarán dado que en sus primeras operaciones “conquistaron el equivalente a Bajmut” y causaron severos daños a las fuerzas rusas en Belgorod.
El uso de armas de largo alcance como los proyectiles británicos con capacidad hasta 250 kilómetros, ideales para parar la brutalidad rusa, se están empleando los Storm Shadow , la llegada de los F-16, que su última generación, puede ser evaluado como del tipo V, por nuevas ventajas que lo actualizan y que se espera rebasarán a los Mig y Sukoi.
Los aviones que procederán de Inglaterra, Francia y Holanda, que los ofrecido. La cumbre de Islandia, ofreció más ayuda, armas, y apoyo en el terreno de operaciones, pueden dar en corto plazo otra imagen inesperada de la guerra: Un Kremlin, bajo fuego, en tanto las defensas antiaéreas de Ucrania, han logrado una eficacia del 90% en neutralizar misiles y aviones y helicópteros.
La balanza cambia y un país bajo bombardeo, puede replicar y eso se consideraba imposible. Ahora la guerra está en casa en tanto las amenazas rusas crecen incluso contra Reino Unido que con los storm shadow desfondó las capacidades de ataque de Rusia que tienen misiles de inferior calidad y precisión, como respuesta, Rusia hizo una alianza desafortunada, con Irán, su principal abastecedor de drones, pero la situación de Irán lo coloca en la mira occidental, como en su caso le ocurrió a Irak, una incómoda alianza.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.








