
Horacio Villaseñor Manzanedo
Su función no es estar cerca de la gente, sino protegerla, ¡sean serios! me explico: Muchos directivos públicos ni siquiera han leído el artículo 115 de la constitución nacional o no le entienden al espíritu de la norma, que a la letra dice: […] III. Los Municipios tendrán a su cargo las funciones y servicios públicos siguientes: a) Agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de sus aguas residuales; b) Alumbrado público; c) Limpia, recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos; d) Mercados y centrales de abasto; e) Panteones; f) Rastro; ( g) Calles, parques y jardines y su equipamiento; h) Seguridad pública, en los términos del artículo 21 de esta Constitución, policía preventiva municipal y tránsito…, pero se refiere a sus funciones, no a su fin o su razón de ser, que por cierto no son los servicios sino proporcionar seguridad en el municipio, proteger a los ciudadanos, prevenir calamidades,darles calma y condiciones para su desarrollo y alegría. El medio para esa protección son los servicios públicos, esos que deben ejecutarse bajo los principios de generalidad, uniformidad, continuidad, regularidad, obligatoriedad, persistencia y gratuidad, de allí su importancia. Un gobierno que sí gobierna, a través de ellos, los servicios, toma el control de todo lo que sucede en las calles, se hace responsable del espacio público, se asegura de que allí no suceda lo que no debe suceder y otorga la tranquilidad que sin servicios eficientes nunca habrá. Si el ayuntamiento fuerainteligente, capaz, efectivo, ese que la ley prevé,también tuviéramos garantías de que, en la propiedad pública, la ley se cumple, habría certidumbre, único camino para que el ciudadano esté en condiciones de buscar su felicidad, en lugar de andar preocupado, cuidándose de todo y de todos en las calles que, por ley, están encargadas al gobierno. La obligación de otorgar agua potable en los domicilios y que por cierto no cumple el gobierno municipal, así como de tener drenaje suficiente, que tampoco existe, es para proteger a la gente de enfermedades y de peligrosas inundaciones; lograr la ciudad mejor iluminada, no es para que luzca sino para que la gente pueda ver donde pisa o por donde conduce, evitar caer en hoyos, baches, tropezar con un “bolardo” doblado o enredarte en un cable colgado, observar quién o qué hay a su alrededor; el servicio de limpia no es para que la ciudad esté presentable sino para evitar las plagas de fauna nociva (arañas, cucarachas, ratones, ratas, etc.), o el surgimiento de epidemias o pandemias por insalubridad; los mercados y rastros son para garantizar alimentos en condiciones adecuadas y la calidad de lo que come la gente; los panteones, para permitir el adecuado entierro de los cadáveres; los parques y jardines, en cantidad y condiciones convenientes para garantizar un medio ambiente sano; las calles y el servicio de tránsito para evitar accidentes, muertes, y la policía preventiva para cuidar, de la misma sociedad, a la sociedad y sus bienes porque siempre habrá enfermos mentales, viciosos, indigentes y delincuentes que pueden causar daño. Todos los servicios, si sirven, otorgantranquilidad, pero si el ayuntamiento inútil presta servicios que no sirven y la ciudad tiene agua “chocolatada” y falta todo; drenaje suficiente al igual que alumbrado, limpieza, mercados, rastros, panteones, áreas verdes, calles, pasos a desnivel,seguridad, etc., sus servicios son una mentira, un eterno anhelo. Con ayuntamientos que no saben que su visión no debe ser empresarial ni saben cómo cuidar la ciudad, son puro cuento y, así, la ciudad seguirá siendo un lugar inseguro, los ciudadanos hemos tenido que aprender a cuidarnos solos, como se pueda. Entender que el fin de un ayuntamiento es la seguridad y no los servicios que son únicamente el medio, serviría para empezar a tener el cuidado y la seriedad obligada, ponernos en el modo administración pública adecuado, restructurar la organización con el enfoque apropiado y, eventualmente, lograr la satisfacción pública inexistente. Ni hablar.
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