
Por Manuel Gutiérrez
Definitivamente las distancias son algo a considerar en los planes de guerra. En este caso, la BBC News reconstruyó una historia del fracaso de la invasión de febrero del año pasado en que se atascaron las fuerzas de Rusia, y no pudieron tomar como lo desean la capital de Ucrania, Kiev a las orillas de su meta.
La historia comienza a tres días de empezada la invasión cuando los satélites captaron un enorme convoy de vehículos blindados, que medía 15.5 kilómetros de largo. La intención era realizar una operación Z de decapitación del gobierno de Ucrania, tomar la capital.
Un soldado de la brigada 80 de asalto aéreo de Ucrania, situado en la frontera con Bielorusia, presenció luces emerger del bosque. Luego se percató que eran sistemas múltiples de lanzamiento de cohetes. “Nos estaban disparando”.
Los vehículos de patrulla apenas se ocultaron en el bosque, a pocos pasos pasaban los tanques de Rusia. “Toda la tierra temblaba, ¿has estado alguna vez en un tanque? Nada suena igual. Es algo poderoso” dijo el soldado que se replegó para cumplir las órdenes en caso de invasión: La 80 Brigada tenía que volar el puente que conectaba Chernobyl con Ivankik.
¿Por qué Ucrania no los enfrentó en Chernobyl? El soldado dio respuesta. “Necesitabamos conocer a nuestro enemigo. Así que eso hicimos”.
Si Ucrania hubiera abierto fuego en la zona fronteriza de Bielorusia, habría podido iniciar otro conflicto. La prioridad era entender los planes de batalla de Rusia, antes de enviar tropas a la línea de fuego.
La columna de Rusia se movía como una gran serpiente, en tanto. Documentos capturados y vistos por la BBC indican que el primer batallón ruso, cruzara a Ucrania a las 0400 de la mañana, era el 24 de febrero las ordenes eran llegar a Kiev a las 1455 horas.
Los planes de Rusia, eran que la proporción de batalla fuera de 12:1 soldados rusos por un ucraniano. La falta del puente comenzó a complicar el avance. El secretismo con que se mandó la operación, ocasionó que los comandantes recibieran órdenes 24 horas antes de la invasión y muchos no estaban preparados para una guerra.
Eso causó problemas tácticos. No había comida para las numerosas tropas movilizadas, combustible, y los mapas eran obsoletos. Era la suma de todos los sucesos desafortunados que pudieron encontrarse y se aplicaron. No contaban con suficientes municiones, estaban mal equipados incluso para resistir el clima invernal.
Uno de los fenómenos de la tierra negra, increíblemente fértil de Ucrania es que se forman capas de lodo, en lluvia invernal y en verano, tremendamente fuerte. Se le llama la “rasputiza” y fue una pesadilla para los alemanes en la segunda guerra, que terminaron haciendo caminos y ferrocarriles, para poder sostener a las divisiones en la invasión, porque no existían pese al cacareado progreso soviético, la URSS era primitiva.
De manera increíble, ya en la actualidad, los vehículos rusos no fueron equipados con neumáticos más aptos para el lodo, que terminó deteniendo los vehículos, incluso los tanques. En Ivankik, los soldados rusos pidieron ayuda a los campesinos para desenterrar los tanques del fango con tractores.
Los vehículos necesitaban carreteras pavimentadas para rodar, lo que forzó al convoy a formar una sola fila. Los equipos de comunicación eran deficientes. La velocidad, otro código clave de la invasión, fue ahuyentada. La invasión tomó un rostro que desconcertó a los ucranianos que no podían creer: “Uno nunca entra en territorio hostil con un convoy en una fila larga. Nunca”.
Los rusos quisieron evitar el campo abierto por el lodo. La única carretera se bifurca en otras 4 antes de ingresar a Kiev, unos pasan por Bucha, otros por Hostomel, Irpin, o Demyv.
Los invasores terminaron rodando por las carreteras principales al norte de Kiev. El quinto día de la invasión, se habían encimado hasta 10 cuerpos diferentes de militares rusos. La columna de inicio de 15.5 kilómetros llego a medir 56 kilómetros de largo, algo increíble, incluyó hasta mil tanques, 2,400 vehículos mecanizados de infantería, y 10 mil soldados, así como camiones con alimentos, combustible, municiones, aceites.
El domingo sigue a la invasión, las tropas rusas se encontraban varadas, no eran atacadas hasta ese momento por el ejército de Ucrania, pero los voluntarios, muchos de ellos jubilados, estudiantes, obreros, todos residentes locales, quitaron las señales de tránsito, prepararon puestos y un barman paso a preparar cocteles Molotov y ellos abrieron fuego.
Oficiales voluntarios se hicieron cargo de la resistencia, con una sola ametralladora pesada y armas pequeñas los disparos comenzaron, dos camiones se incendiaron y detuvieron toda la columna.
Marksym Shkoropar, era el barman, Volodimir Scherbynyn, como jefe improvisado, en tanto comenzó a comandar la resistencia, el fuego de represalia de los rusos hizo que los voluntarios terminaran en el hospital, por recibir disparos, pero seguían reportando por teléfono los movimientos de la columna.
Roman Pohoriyl, creador del sitio web state coordina informes de las redes y de inteligencia, el abogado y consejal, y sus ayudantes hicieron guardia durante las 72 horas que iniciaron el combate de la invasión, registrando las llamadas de comunicación de la columna, y comenzaron el sabotaje. A la par mantuvieron una red digital operando. Todos vivieron para contarlo.
Señales equivocadas en el piso, letreros en ruso falsos, en tanto los rusos subieron videos de la invasión en redes sociales, ellos estaban fanfarroneando, pero al hacerlo se delataron.
El ejército de Ucrania se movilizó y comenzó a atacar este blanco tan notorio y fácil. En todos los pueblos y aldeas alrededor de Kiev, se dio la resistencia usando armas caseras, pero los tanques de Ucrania y su artillería comenzaron a hacer graves daños. Los rusos llevaban cajas de metal con la advertencia de “secreto” la 80 Brigada se hizo de las cajas, y encontraron toda la ruta marcada, toda la estrategia…así de absurdo.
Los golpes a la columna obligaban a detenciones, o desviarse. Con malas comunicaciones, peores mapas, sin poblaciones que no figuraban en ellos, los comandantes rusos se paralizaban.
Las horas se perdían por la indecisión. Muchos comenzaron a moverse en círculo y a abandonar la preciada carretera pavimentada, otros eran eliminados al dispersarse. La operación de Ucrania contra la columna terminaría a fines del mes de marzo, aniquilando las grandes fuerzas embotelladas.
La cercanía rusa en Kiev, sin embargo no será olvidada, “Robaron todo, de todas partes” declararon los civiles, finalmene el convoy se detuvo en las afueras del perímetro de Kiev, bajo ataques de Ucrania.
Las fuerzas rusas usaron civiles como escudos humanos, y dispararon contra civiles atrapados en la batalla, lo que es investigado por ser crímenes de guerra. Dos batallones, fueron aniquilados en el aeropuerto de Hostomel. Otros 370 camiones militares fueron abandonados y destruidos. La columna de 53 kilómetros se desvaneció, siendo eliminados, muchos se perdieron y terminó siendo una pesadilla con bajas espantosas.
ARHNEM, UN PUENTE DEMASIADO LEJOS.
Sin pretenderlo, los rusos con su operación de invasión, realizaron una mala copia de la Operación Market Garden, que planeó el estado mayor del comandante británico Montgomery, con el apoyo de “IKE” el General Eisenhower, en septiembre de 1944, quitándole el plan al General Patton de atacar la línea Sigfrido, por lo que programaron una invasión aerotransportada de 40 mil paracaidistas, nunca antes visto ese lanzamiento, con la División 101, el SAS, y otras tropas de élite.
La operación pretendía alcanzar el puente en Holanda, parte norte sobre el río Nijmegen, lo suponía un avance del 30 Cuerpo Británico por tierra, con sus tanques, transportes de personal, municiones, combustible, etc. para realizar un encuentro con las posiciones aseguradas por los aerotransportados, todo tenía que ser al cronómetro pero eran casi mil kilómetros…de una zona de guerra.
La distancia en teoría, era factible. El plan era brillante, estratégico, y daría a los soldados el regreso a casa para la navidad y el fin de la guerra.
Pero el avanzar en larga columna, los expuso a todos. Los alemanes opusieron una División de SS que se enfrentó en condiciones parejas con los aliados, un choque colosal.
La batalla fue ardiente, se conoce como la batalla de Arhnem, y los aliados fueron rechazados, lo que prolongó la guerra, y abrió el camino de la invasión enfrentando la línea Sigfrido, lo que causo un inverno durísimo de combates y otra historia.
La historia pasó en 1977 a la pantalla grande, dirigida por Sir Richard Atenborough, por el libro de Cornelius Ryan, “Un puente demasiado lejos” con una bella marcha militar compuesta por Addison, un derroche de estrellas en los roles protagónicos, una de las mejores cintas de la segunda guerra, con una secuencia memorable cuando los aviones despegaron remolcando planeadores, que se usaron en gran escala. Los veteranos de ambas partes, aceptaron la película como un buen homenaje.
La desconexión, la falta de continuidad, la oposición alemana, dieron al traste con la posibilidad de que Monty fuera reconocido como el máximo héroe de la II Guerra Mundial.
La columna aliada, de haber tenido Alemania poder aéreo, hubiera sido destrozada pero los aliados dominaban el cielo totalmente, por eso la planearon así. Lo impredecible ocurrió y hundió los planes y los alemanes sacaron la victoria con sus fuerzas terrestres.
Regresemos el reloj a la hora actual. Los rusos mostraron incapacidad de adaptación, no pudieron con los cambios, las circunstancias, nadie mueve un dedo fuera de los planes de Putin, para llegar a Kiev “una ciudad demasiado lejos” ese fracaso es una leyenda nueva, verídica y reciente.
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