
Horacio Villaseñor
Lo que debe saber un administrador gubernamental es gestionar los recursos propios y asegurar que los servicios públicos sean suficientes. Sin dinero no podrá otorgar en inmejorables condiciones ningún servicio de los que está obligado, por allí hay que iniciar. En la función pública, endeudarse para atender asuntos previsibles es estúpido, la iniciativa privada lo hace y funciona, pero en la gubernamental, esta práctica, pedir préstamos pudre todo.
De allí que administradores de empresas en la función pública son malogro seguro.
La privada busca la eficiencia, si una empresa no genera ganancias se cierra inmediatamente, en cambio la pública no puede buscar, debe asegurar eficacia porque nunca se cerrará. Ambas deben optimizar su capital humano y tecnológico, pero la privada puede fallar en su objetivo, la pública no. El gobierno debe prestar todos los servicios que le toca, no solo los que pueda, si él no otorga seguridad en todas partes, nadie lo hará, sus funciones son exclusivas, ese es el tamaño de la tarea pública. Me explico: Si el ayuntamiento estuviera integrado por gente preparada y experimentada enadministración gubernamental evitaría concesionar o subcontratar toda actividad diaria como el cobro de impuestos o servicios públicos esenciales como el suministro de agua, el drenaje de la ciudad, los pavimentos, la limpieza, el tránsito y la obra pública típica porque así se evitan gastos innecesarios.
El debate que existe es respecto a si los servicios públicos prestados por empresas privadas son mejores que si los otorga el gobierno y bueno, no son mejores, pero sí menos malos porque los administradores gubernamentales, en realidad, son políticos ignorantes, de administración pública no saben nada. Entonces, el problema no es que el gobierno sea un inútil inservible sino cómo hacemos que sirva, que sea efectivo para que el dinero alcance evitando subcontratar, en el entendido de que, aunque la subcontratación puede ofrecer eficiencia técnica inicial rápidamente, la gestión directa puede ofrecer beneficios estratégicos, sociales y financieros de largo plazo que se pierden en el modelo privado. Asumir directamente las funciones ahorran mucho dinero por varias razones, pero si el político no sabe y no puede gobernar al gobierno, prefiere concesionar los servicios para evitar hacer el ridículo, pasandovergüenzas, penas y riesgos al evidenciar su ineptitud administrativa. La empresa privada busca rentabilidad, por ejemplo; un camión de transporte público concesionado que no va “retacado” lo sacan de circulación, no es retributivo, no costea. Tampoco, un servicio concesionado de transporte público atiende todas las zonas, únicamente le interesa las rutas con mayor demanda, en realidad es un negocio no un servicio generalizado, así nunca nadie dejará de preferir un auto particular. En todo el territorio municipal se pagan impuestos y derechos, pero el ayuntamiento solo otorga servicios en algunas zonas, por cierto muy “malitos”, hemos llegado al colmo de que presume que arregló una glorieta o una plaza cuando su deber es conservar, mantener y arreglar todas las glorietas, todas las plazas, todos los parques, todas las calles, todos los camellones, todoespacio público en el municipio, pero para ello hay que saber administrar lo público. Esa es su obligación constitucional y subcontratar servicios pasándosela, gastando en lugar de administrando, nunca podrá cumplir. Lo único que deberían subcontratar son servicios especiales y eventuales, acciones necesarias por casos fortuitos no previsibles, esos que no se pueden planear y que son necesarios por un tiempo para asegurar la continuidad de los servicios suspendidos por una eventual contingencia, por ejemplo, un temblor de dimensiones extraordinarias. Subcontratar servicios públicos que se deben otorgar diariamente, además de irresponsable, es idiota. Ni hablar.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.







